¡New york! Un lugar hermoso, grandioso y estupendo, definitivamente quisiera pasar toda una semana aquí con mis amigas, saliendo de fiestas y visitando centros comerciales. ¡Qué una semana! ¡Una vida! Hace una hora que llegamos e íbamos al departamento de mi jefe en esta ciudad- lo bueno de tener mucho dinero- en un auto de alquiler, para trasportarnos por estos tres días que duraríamos aquí. Mis pensamientos sobre como nos comportaríamos después de lo de la noche, fueron rápidamente eclipsados porque no resulto para nada incomodo, Erich no lo saco a relucir, por lo que tampoco yo lo hice, después que salimos de mi departamento fuimos directamente al aeropuerto, las pertenencias de él se las tenia un hombre que nos esperaba en la entrada y que al parecer, era su chofer. Después de emba

