Habían decidido los recién egresados universitarios, celebrar hasta más no poder la meta alcanzada. Fueron muchos esfuerzos, muchos fines trazados y logrados, extenuantes las largas jornadas de intenso estudio para poder coronar los exámenes; y fueron también, demasiadas las horas de encierro mientras el resto del orbe, se divertía de lo lindo. Deseaban de manera única, ovacionarse a sí mismos, gritarse mil felicitaciones. Estaban excitados a tal extremo, que sus ímpetus crecían y las ganas de entregarse a sus pasiones también. Eran ellos tres parejas de estudiantes y al mismo tiempo, disfrutaban también de un noviazgo excepcional. Relaciones amorosas que se dirigirían desbocadas, hacia un matrimonio que planificarían prontamente. Ya la semana anterior les habían sido impuestas

