Narra Alexander.
Hoy me tomé el atrevimiento de llegar a la firma de arquitectos Kustnezov, llegué antes que la asistente personal de la señorita Kustnezova.
No sé, pero ayer me entraron unas inmensas ganas de verla, se que habíamos acordado vernos hasta el viernes, pero yo ya no pude esperar mas, ella está en mi pensamiento, si se que la conocí hace apenas dos días, pero esa mujer tiene un imán creo yo que no para de dar vueltas en mi mente.
Así que aquí me encuentro, en su oficina, esperando por ella, me costó convencer a su asistente, pero lo logre.
Escucho ruido allá afuera, su dulce voz llega a mis oídos, así como también ese dulce aroma a fresas que llega a mis fosas nasales. Me pongo nervioso, pues no tengo ninguna escusa en mente, para justificar mi presencia aquí.
Ella entra y me levanto de mi asiento, acomodo mi chaqueta, mientras camino hacia ella, tomó su mano y le deposito un beso. Hoy se ve más bajita de lo que la vi el lunes, supongo que es por sus botas que no traen tacon.
— buenos días, señorita Mariel, perdone mi atrevimiento, pero necesitaba hablar con usted — digo, perdiendome en sus hermosos ojos, pero la verdad es que no se que decirle.
Ella se pone nerviosa y aparta su mano de la mía y camina hacia donde yo estaba sentado. Toma asiento y yo la sigo.
Nos quedamos en silencio por varios minutos, yo solo contempló lo hermosa que es, sus hermosos ojos que me han cautivado desde el primer día que la vi. Aclaro mi garganta al darme cuenta de que la he observado por mucho tiempo — bueno srta Kustnezova, como lo dije hace un momento, disculpe mi atrevimiento, por estar aquí sin previo aviso, pero me urguia hablar con usted sobre los términos de nuestras sociedad, todo esto con el fin de que el viernes quede todo claro, en la parte legal — termino de decir, aunque me felicito a mi mismo por haberme sacado esa idea de la manga.
Ella parece pensarlo — en eso usted tiene razón, aunque yo considero que dejemos todo claro, el contrato de la empresa y aparte la sociedad.
Captó de inmediato a lo que ella se refiere —, por eso no se preocupe, su trabajo es independiente de nuestra sociedad. Ahora mi pregunta es, ¿cuánto piensa usted invertir en las acciones, del nuevo complejo? — pregunto y ella lo piensa por varios minutos.
Estoy a punto de hablar, pero ella toma la palabra primero — me gustaría el 20% ¿se puede? — pregunta y yo sonrío — por supuesto — digo de inmediato y ahora la que sonríe, es ella .
Aunque no quiera irme todavía, tengo que hacerlo, así que me levanto y ella hace lo mismo — ya que las cosas han quedado aclaradas, nos vemos el viernes, y de nuevo mil disculpas por la intromisión — no se preocupe señor Smith, lo entiendo — dice ella y yo tomo su mano, cuando la estiende para mi. Acerco su mano a mis labios y depositó un beso en ella, pues desde el día uno, me di cuenta que esto la pone nerviosa, y a mi me encanta sentir lo suebe de su piel — nos vemoa — digo y camino hacia la puerta, ella se queda estática en su lugar y sonrío triunfante, salgo del lugar muy contento por esta maravillosa mañana.
...
Ya son las seis de la tarde, espero con ansias, a mi asistente, pero este no llega, ya quiero leer el informe que tiene para mi, muero por saber todo de Mariel Kustnezova, esta mañana que estuve con ella en su oficina tome la decisión de cortejarla, y haré lo que sea con tal de que sea mi novia.
La puerta de mi oficina es tocada, se que es mi asistente, le hago pasar, impasiente por leer ese informe. Él entra, pero no me gusta la cara que trae.
— señor lo lamento, pero no hemos podido encontrar toda la información de la señorita Kustnezova — le arrebato la carpeta que trae y comienzo a leer.
Mariel Kustnezova: edad 24 años.
Pais natal Rusia.
Estado civil: soltera.
Profesión: arquitecta.
Padres: Sergey e Irina Kustnezov
Hermano: Vladimir Kustnezov.
— ¿solo ésto? — pregunto y Jair asiente — si señor, el investigador ha dicho que sólo eso pudo conseguir — y ¿que pasa en Rusia? — niega de nuevo.
— nada señor, todo lo que tiene que ver con la familia Kustnezov está bien guardado, y el investigador tampoco pudo conseguir nada allá.
Me frustro al escuchar esas palabras.
Qué escondes Mariel Kustnezova, que escondes que no hay más información tuya. No sé cómo le haré, pero tengo que saber todo de ti, quiero saber absolutamente todo de ti.
...
Por fin es viernes, si lo sé hace apenas dos días la vi, pero muero por verla de nuevo, aunque aún sigo buscando la manera de saber de ella, pero por el momento me tendré que conformar con lo que sé.
Salgo de mi oficina, mi abogado y cabe decir que es mi mejor amigo, camina a mi lado junto a Jair.
— por fin podre conocer a la mujer que le ha robado el sueño a mi amigo.
Suelta George y yo sonrío — vamos amigo tranquilizante y por lo que más quieras no la vayas a poner nerviosa, de una vez te lo advierto —digo y el sonríe.
— no prometo nada, sabes que muero por conocerla.
— oye — digo mirándolo mal.
— tranquilo viejo no me mal entiendas, quiero conocerla por el motivo que te dije, quiero ver el porqué de ese apodo que le han puesto.
Niego con la cabeza y desde la esquina, veo el enorme edificio con su apellido.
— vaya — dice mi amigo sorprendido.
— lo sé, es lo que me llamó la atención de esta firma de arquitectos, tienen todo, desde el mejor arquitecto, hasta los mejores decoradores de interiores — y es que es así, esto y muchas cosas más que no pienso decirle a George.
— pero no entiendo ¿por qué? Porque quieres que sea ella la que haga el diseño del hotel, es más has planeado que sea ella la que se encargue de todo.
— hay amigo estas muy perdido — digo sonriendo — ella es una de las mejores, sus diseños son únicos y yo solo quiero lo mejor y ya que ella será socia no dudo que dará lo mejor de ella para ese complejo.
George ya no dice más, pues hemos llegado al edificio.
Después de pasar por recepción llegamos al piso donde ella nos espera. Nos llevan a la sala y ella ya está junto así asistente y supongo que él hombre a su lado es su abogado.
— buenos días — digo al entrar, al igual que mis dos acompañantes.
— buenos días, señor Smith — responde ella y después las dos personas detrás de ella.
Muero de ganas por tomar su mano, pero hoy no quiero incomodarla, tengo algo planeado para mañana.
— el es George Clayton, mi abogado.
— mucho gusto señor Clayton — dice ella tendiendole la mano a mi amigo.
— el gusto es mío señorita, vaya que lo que dicen es cierto, usted es muy hermosa — dice mi amigo, tomando su mano y dejando un beso en ella. Gruño su nombre bajo solo para que el me escuche y se detiene. Voltea a verme y me sonríe. Lo miro mal, por lo que ha hecho y él solo se encoje de hombros.
Mariel se sonroja con el comentario de George
— Les presento a Alexei Johns, mi abogado — dice ahora ella, atrayendo nuestra atención, y deshaciendo el momento incómodo en el que nos encontrábamos.
— un gusto conocerlos — habla el hombre y lo saludamos, después de eso tomamos, nuestros lugares.
Ella me pasa el contrato, todo viene detalladamente, desde cuanto costará, las contrataciones que se hará, todo absolutamente todo viene detallado yo se de antemano que ella tiene que conocer el lugar es por eso que mañana mismo iremos, para que lo conozca. Mientras lo leo ella me va explicando, se ve tan hermosa, me gusta su pose de profesionalismo y su asentó ruso me encanta.
Después de leerlo yo, se lo paso a George, el también lo checa y asiente, para que lo firme.
Antes de que lo haga miró a Mariel, ella también lo hace, nuestras miradas se cruzan por un momento y sin más, plasmo mi firma en el papel. Le paso el contrato firmado, y ella lo recibe, se lo da a su asistente.
Estoy apuntó de hablar de nuevo, cuando su celular suena, ella lo ve y se levanta.
— Disculpen, tengo que atender esta llamada.
Asentimos y ella sale del lugar. Pellisco a mi amigo, por lo que hizo hace un rato y el se acerca a mi, para que las otras personas no lo escuchen.
— tu cara cuando hice eso, fue todo un poema, ya tengo una anécdota más que contarle a tus nietos.
Se aleja y me sonríe — callate, George que ya te veré y será mi momento de burlarme — digo y su amplia sonrisa se borra.
— sabes que eso nunca pasará — me dice serio, y lo entiendo, entiendo el dolor que aun le causa, pues su novia falleció en un accidente y desde entonces él no ha tenido novia, según él es mejor así, solo una noche sin involucrar sentimientos, según él ya no se quiere enamorar de nuevo.
— mejor cambiemos de tema — dice y asiento, se que todavía le duele la partida de Ashley.
— Si que es hermosa, el color de sus ojos te atraen de inmediato, ahora comprendo porque te trae de esa manera.
Sonrío como tonto al escucharlo — que te puedo decir amigo, hay algo en ella que me atrajo desde el día uno.
Él está a punto de contestar, cuando la puerta es abierta.
— Disculpen — dice ella, tomando asiento de nuevo.
— ¿en qué nos quedamos? — pregunta.
— Iba a decirle que ya tenemos lista, la documentación para nuestra sociedad.
Ella se muerde el labio. Me he dado cuenta que es una manía de ella y no puede evitarlo.
— Yo... Será mejor que eso lo hagamos cuando todo esté terminado, creo que es lo correcto.
— Me parece perfecto, será como usted diga — contestó y George me mira incrédulo, pues no soy de las personas que le gusta esperar.
— Bien, usted me dice el día en el que podamos ir a ver el lugar y empezar cuanto antes — dice ella y yo sonrió.
— Era justo lo que diría, pero necesito que estemos allá hoy mismo, tengo algunas cosas que hacer, y necesito que usted comience de inmediato.
— Señor Smith yo... — no termina de decir y suspira, asiente en afirmativo.
— Muy bien, pasó por usted a las tres... — No. Yo lo veo en el aeropuerto — contesta de inmediato. Asiento y salimos de ahí.
En el auto George, va invadiendo me de preguntas, parece un niño pequeño con mucha curiosidad, pero se tendrá que quedar con ellas, porque no le diré absolutamente nada.
Cuando llegó a mi casa, subo de inmediato a mi habitación, saco una pequeña maleta y comienzo acomodar mi ropa en ella, estaremos dos días allá.
Después de terminar llamo a Jair.
— Jefe, ya está todo listo — contesta de inmediato.
— Gracias Jair, te veo allá en dos horas — digo y cuelgo. Me gusta la eficiencia de mi asistente.
Dos horas ya me encuentro en el aeropuerto, espero que no se moleste la señorita Kustnezova, ya que viajaremos en mi Jet, también no se como vaya a tomar la noticia al saber regresaremos hasta el domingo. Lo sé, se de ante mano que me estoy tomando muchos atrevimiento, pero creo que es la única manera de estar cerca de ella y conocerla un poco más.
Cinco minutos después, ella llega acompañada, del que supongo es su chófer, es extraño para mí, creí que trauria a su asistente, en fin eso es mejor para mi. Ella se despide del hombre y camina hacia mí.
— la puedo ayudar con su bolso — digo, pero ella niega con la cabeza. Insisto, y sin más remedio ella acepta. Nos encaminamos a la sala Vip y ella me mira dudoda.
— iremos en mi Jet, para ir más cómodos — sigo y ella no dice nada, siento que tiene ganas de decirme cosas pero se abstiene de decirlas.
Él piloto nos avisa que ya todo está listo y subimos al avión. Veremos que nos depara este viaje, espero que ella me permita acercarme, espero que ella acepte a cenar conmigo, de verdad me gusta y es frustrante para mi no haber podido encontrar mucha información sobre ella.
Se que me costará, pero no me importa, es mas moriré en ello si es necesario.