Nada ocurrió No hubo ningún aullido interior de reconocimiento, ningún calor sobrenatural de confirmación. Ningún lobo interior reclamando a su pareja destinada Solo silencio. Solo vacío Andrik sintió como si el suelo desapareciera bajo sus pies. Miró a Edrik, esperando encontrar en él una señal, una confirmación, pero su hermano solo reflejó el mismo vacío desconcertado Lyss no era su destinada A pesar de las chispas, a pesar de la intensidad con que sus corazones reaccionaban, no había reconocimiento. Su lobo no la reclamaba. No la reconocía Habían estado equivocados Terriblemente equivocados Andrik cerró los ojos con fuerza, apretando los dientes hasta sentir dolor, luchando contra la confusión y la decepción. Edrik, visiblemente sacudido, tomó con delicadeza el cuerpo casi inco

