Dos días después de ese encuentro extraño con mi madre decidí no seguir pensando en eso. Si ella me dijo que estaría buscándome y que siempre estaremos en contacto es porque así será. ¿Por qué me siento tan preocupada entonces? Es como una angustia en mi pecho, como que algo no está bien. No he podido dormir bien desde entonces. Esa mañana bajé a hacerle el desayuno a Peter antes de que se fuera al colegio. —Peter, ven a desayunar —lo llamé. —¡Voy! —gritó desde la sala. Seguía viendo sus caricaturas mientras se ponía el uniforme; a él le gustaba vestirse solo, decía que era muy independiente para hacerlo. Y se lo aplaudo porque lo hace muy bien. Apareció en la cocina y empezó a comer. Cuando estaba por sentarme a cenar escuché el timbre, así que fui a abrir; pensé que era Lucy, pero fre

