Espere hasta que Francis dejará a Henry en su habitación, la herida de su pierna tardaría varios días en sanar.
—Trae a Charlotte aquí—dije cuando él salió de la habitación.
Francis dudó por un segundo, pero terminó por asentir y dirigirse a la sala donde estaban los heridos.
Kathe está consumiendo demasiada energía últimamente, me gustaría que las cosas fueran diferentes.
—Nuestra cachorra se está sobreexigiendo demasiado—comentó Misrreal con rapidez.
Entre en la habitación de Henry, él ya estaba en la cama con la pierna elevada sobre varias almohadas, el vendaje perfecto de Isabella tenía hierbas especiales que lo ayudarían a sanar.
—Sanar y dormir mejor—dijo Mis con orgullo.
—A veces creo que mi familia es perfecta, luego me doy cuenta que la gran mayoría tiene muchos defectos, tu por ejemplo te preocupas demasiado por el mañana y no vives el día a día cachorro—dije acercándome a él y puse mi mano en su frente.
Compartí con él un destello de tantos que he visto, una de las tantas veces que perdí a Sebastián.
—Ya hemos visto muchas muertes—dijo Misrreal intentando no llevar nuestros pensamientos a esas visiones.
—Crees que eres el único que ve el futuro y teme lo que vendrá, yo ya vi la muerte de tu abuelo en tres ocasiones diferentes Henry, todas ellas igual de posibles, pero aún no ha sucedido y eso no me hace querer alejarlo de mí, por el contrario me hace amarlo cada día más, Charlotte te ama, con guerra o sin ella iba a abandonar sus dones para estar contigo, por una vez en tu vida cachorro deja de ver más allá de hoy y vive este día como si fuese el último—dije levantándome de la cama, no había mucho más para decirle.
—El cachorro debe comprender que ver lo que sucederá no es un condicionante para actuar en la realidad, debe disfrutar del tiempo que sí puede controlar—agregó Mis solo para mí.
En perfecta sincronización Francis venía caminando con Charlotte en brazos.
—Ella no tiene heridas graves, pero la dormí para que descanse mejor—dijo Ann en mi mente.
Le agradecí a ambos y me fui a la habitación de Kathe.
Golpee una vez, la voz de Xavi se escuchó clara al decir adelante.
Al entrar él estaba sentado en el sillón de un solo cuerpo que Kathe usa para ver películas en una esquina de la habitación.
—No le digamos a Sebastián, pero este Ángel tiene buenos músculos—dijo Mis intentando cambiar el ambiente.
Pero yo no estaba de humor.
—Ella está en la tina—dijo cuando entró en el cuarto, el orden y los colores cálidos hacían de esta habitación un santuario donde la energía te relajaba apenas pisas dentro.
Asentí y me dirigí al baño.
Kathe estaba con los ojos cerrados, una suave música se escuchaba en el aire.
Una música triste y melancólica.
—Ella está proyectando la música en toda la casa—dijo Mis con rapidez.
—Basta cachorra—dije con autoridad.
Kathe abrió un solo ojo.
Estaba completamente blanco.
—Rei está en su límite—dijo mi Loba preocupada.
—Estoy bien—dijo con la voz ronca.
—No, no lo estás, estás en tu límite Katherine, descansa unas horas con tu compañero destinado y luego podrás ayudar a los demás—dije manteniéndome firme en mi lugar.
—Ella no sedera—dijo Mis poniéndose firme también, haríamos esto si o si.
—Está es la única manera de ayudar que tengo—dijo alterándose, la energía a su alrededor explotando, el sonido estridente de la música.
Todo tan rápido, todo tan peligroso.
—Escucha cachorra así no ayudas a nadie, te necesito al cien por ciento y solo me estas dando las migas de tu poder—dije acercándome a ella, tome tu rostro con ambas manos y la obligue a que me mire—Kathe somos Seres de luz y paz, pero ahora la luz y la paz deben luchar para evitar un mal mayor, te necesito al cien por ciento—dije muy cerca de su rostro.
—Creo que dijiste las palabras exactas—comento mi Loba con orgullo.
La música en el aire cesó de inmediato, su cuerpo se relajó visiblemente cuando esto sucedió.
—Tu me dijiste muchas veces que nuestros dones son más poderosos cuando canalizamos nuestros sentimientos correctamente—dijo ella poniéndose de pie—Quiero luchar mamá, no perderé a Xavi y no permitiré que mis hermanos y sobrinos sean heridos cuando lo puedo evitar, te daré el cien por ciento la próxima vez que ese traidor venga a intentar arrebatarnos nuestra paz—dijo ella con una expresión que me hizo recordar porque siempre la llevo a ella cuando necesito una diplomática.
Kathe es un Ser de luz y paz, pero a veces para alcanzar la luz hay que atravesar oscuridad y para que haya paz debemos ganar una guerra.
—Podríamos usar eso como eslogan de campaña—dijo Mis para intentar relajarme.
A decir verdad me causó un poco de gracia.
La deje que se termine de secar y salí del baño, Xavi estaba en el mismo lugar de antes.
—Ella es mucho más fuerte de lo que crees, estudie sus dones desde que nació, le pedí a Padre que me envíe a protegerla, pero él nunca aceptó, cuando me di cuenta porque no lo hizo estaba enojado, conmigo mismo, ¿porque la Diosa Luna elegiría a un asesino para proteger a una de sus hijas reencarnadas?—preguntó al aire—Porque por ella mataría al mismísimo Dios Creador—dijo él mirándome con seriedad.
Las imágenes de la vida anterior de Xavi no tardaron en llegar a mi mente.
—Definitivamente él no se parece en nada a su anterior existencia, claramente Kathe no nos necesita aquí—dijo Mis rápido al ver su pasado.
Sabía que mi hija estaba en buenas manos.
Una hija reencarnada de la Diosa Luna.
—Se que la cuidarás, pero no dudes que ella te cuidara aún más, las mujeres en mi familia no somos de porcelana, solo parecemos—dije dándole un beso en la frente, él me miró extrañado por el gesto, pero no agregué nada más.
—¿Crees que él sepa?—preguntó Mis con rapidez.
—No, nadie sabe lo que somos y nadie debe saberlo—dije seriamente a mi Loba, ella asintió y no comentó nada más.
Salí de la habitación y me dirigí al salón donde la mayoría ya estaba ocupado en otra cosa.
Los heridos ya no estaban y el lugar estaba ordenado y limpió nuevamente, como si aquí no hubiera sucedido nada.