"Malas noticias"

552 Palabras
Se llevaron rápidamente a Glenda para el hospital, nosotras nos quedamos resando por ella, por su salud, porque pudiese salir de esa situación tan desagradable. Yo con los dedos cruzados esperaba buenas noticias y deseaba de que ese hecho no estuviese vinculado a dichas leyendas. Todas volvimos a seguir preparándonos para asistir a clases pero con la mente puesta en Glenda, con ella estaban nuestros mejores pensamientos. - Pobrecita, cómo habrá sufrido intentando respirar-expresó Melissa. - No te manifiestes como si estuviera muerta- le dije yo. -No es eso, es que de solo imaginarmela sufriendo se me ponen los pelos de punta, pobrecita, de verdad-se justifica Melissa por lo expresado con anterioridad. Estaba desesperada por ver a Ernesto para contarle lo que había sucedido y así escuchar que pensaba y valoraba él después de tener un poco más de conocimiento de la situación. Nos fuimos a desayunar y luego a clases, entonces le comenté a Ernesto lo que pasaba, le pregunté: - ¿qué crees de esto?- Él me respondió: -Hay que esperar, no nos podemos precipitar, quizás una cosa no tiene nada que ver con la otra, tengamos paciencia, ojalá supere lo que le está pasando, solo queda esperar y rezar mucho por ella, porque todo le vaya bien y salga ilesa de esta- -Así mismo, esperemos que todo esté bien con ella, cuando se termine el turno de clases vamos a la enfermería a preguntar si han tenido noticias de ella- aconsejé yo. Lo hicimos tal cual, en cuanto el profesor concluyó su asignatura salimos corriendo hacia la enfermería para saber de Glenda, pero desgraciadamente no eran buenas noticias las que tenían los doctores para darnos. -Lo lamentamos mucho, se hizo todo lo que se pudo pero no estuvo en las manos de los profesionales que la atendieron, cuando su compañera Glenda llegó al hospital ya había fallecido, no dio tiempo a nada, murió por asfixia- respondió de manera muy triste el doctor del Instituto. -¿Pero cómo es eso? , explíquenos mejor, queremos saber todos los detalles, por favor díganos que no es cierto- llorando le preguntó Melissa al doctor. -Desgraciadamente no hay más nada que decir, todo sucedió como les conté, a lo único que no le encontramos respuesta alguna es a que Glenda tenía atorado en su garganta una bola de pelos rojos- explicó nuevamente el doctor. -¡Una bola de pelos rojos!- exclamé yo. -Sí, así mismo, como les dije anteriormente, a principio dudamos de que fuera de procedencia humana pero en medicina legal se confirmó-puntualizó el doctor. -Es que no lo puedo creer, se repite la historia de años atrás, esto era lo que temía desde el primer momento en que la ví así tirada en el suelo- dije yo en alta voz. -¿De qué estás hablando, puedes explicarte mejor?- me preguntó Ernesto. -Si no lo sabías hace muchos años un chico en este instituto falleció por la misma causa que Glenda en el día de hoy- le respondí yo. -Que pena, de verdad que no sabía nada, que lamentable todo lo que ha pasado en este día, no se ni que decir, verdaderamente es una coincidencia que justo cuando se han presentado algunas situaciones incómodas en estos días ahora se repita esta situación de hace varios años - dijo Ernesto.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR