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2396 Palabras
Salieron del ascensor una vez que llegaron al piso correspondiente, Gin había tenido que explicarle por un largo rato a Joshua que no tenía ninguna intención en volverlo a engañar, que solamente lo estaba invitando honestamente a estudiar juntos.  Después de un tiempo, el chico terminó aceptando, de todas formas, era la única forma que tenía ahora para poder estudiar con los libros que no estaban en ningún lado. Así que simplemente se subió al auto de la chica y comenzaron a dirigirse a los dormitorios de la universidad.  El viaje fue silencioso, después de todo, incluso habían estado gritándose minutos atrás.  Cada uno tenía su cabeza en pensar como habían terminado así.  Gin incluso recordaba cómo se habían conocido, lo dulce que había sido Joshua con ella.  Incluso en las veces posteriores a eso, la vez que la ayudó en el bar, cuando fueron a comer tacos y todos esos momentos que se quedarían en su memoria.  Porque sabía que ese Joshua nunca volvería a aparecer.  El chico había montado sus barreras para que ella no las pudiera cruzar.  Pero Gin aun quería ser su amiga, Gin aun quería conocerlo más.  Y le dolía ser la única que estaba interesada en eso. Se había olvidado un pequeño detalle cuando puso la llave en la puerta y la abrió.  Blue estaba ahí, observando la televisión mientras estaba tirada sobre el sillón. -Oh Gin, llegaste. Estaba pensando en pedir pi…- se calló de golpe cuando vio al sujeto detrás de su amiga. Tragó saliva y se puso de pie rápidamente, acomodándose el cabello. - Y veo que no llegaste sola. - señaló.  Gin se tomó el puente de la nariz y negó con la cabeza.  -Lo siento por no avisar Blue, él es Joshua. Joshua, ella es mi compañera y amiga, Blue. - los presentó, tuvieron un saludo algo incómodo.  Joshua supuso que era para esa amiga que Gin había pedido un delibera con las banditas.  - ¿Te recuperaste de tu golpe? - preguntó.  Blue llevó su mano a la ceja y asintió.  -Así es. Ya no hay nada de qué preocuparse. - sonrió. Blue se quedó observando sospechosamente a Gin, esperando algún tipo de explicación o que le dijera un poco más sobre que hacia un hombre metido en aquel lugar.  Sonrió cuando vio a Gin evitar su mirada, eso significaba que sentía algo de vergüenza de que ella estuviera viéndolos.  - ¿Saben? Me quedé sin resaltadores para mis apuntes, creo que iré a buscarlos a la librería. - señaló, tomando su campera y poniéndose las zapatillas.  Gin entró en pánico, quizás ella estaba malinterpretando la situación.  Ella no estaba en una cita con Joshua.  -Blue, no. Espera, yo tengo un par de mas, espera que te traigo. - intento hacerla quedar, pero Blue sonrió aún más picara. - Además no puedes simplemente salir sola, ¿y si vuelve a pasarte algo como la otra vez? Por favor, quédate.  -Tranquila Gin, voy y vuelvo rápido. No quiero gastar tus cosas. No los interrumpo más…- le guiño el ojo antes de cerrar la puerta.  -Blue, ¡Agh! No es como piensas. - pero ya era demasiado tarde, Blue ya había abandonado por completo el departamento.  Gin acomodó su cabello y soltó un gran suspiro.  Perfecto, ahora tenía que explicarle eso a Blue.  -Ella no se parece nada a tus otras amigas.  Y quizás era por eso que le caía tan bien y sentía que nada tenía que afectarla, aun sentía un gran peso en su pecho por no haber evitado el ataque de Nicky, ella sabía que la vez pasada también había tenido que ver sus amigas con el corte en su ceja.  Aun no había tenido tiempo de aclarar las cosas, no podía permitir que volvieran a tocarla.  -Joshua, escúchame. - tomó su brazo. - Tu… No puedes decirle a nadie que viste a Blue viviendo aquí. - pidió.  - ¿Por qué? -Mis padres armarían un alboroto si se enteran que hay alguien viviendo conmigo. Ellos no confían en que yo pueda mantener la seguridad de la familia a salvo. Mis padres piensan que vivir con alguien ya significa inmediatamente revelar todos los secretos familiares. - se rio. - Así que ellos no pueden enterarse que Blue está viviendo conmigo ¿sí? ¿Puedes hacer eso por mí?  Joshua asintió, sin entender mucho la lógica de los Brown.  ¿Se suponía que querían que su hija viviera sola toda su vida?  ¿Ni siquiera confiaban en su hija para eso?  No tenía sentido.  Pero de igual forma, no tenía más ganas de discutir con Gin.  -Está bien. - terminó diciendo. - ¿Crees que ya podemos comenzar a estudiar? Tengo que ir con Kate dentro de unas horas. - miró el reloj en su teléfono, ignorando los mensajes que tenia de Mattew y Emma.  Gin asintió. -Ven, vayamos a mi habitación. - lo guio. - Espérame aquí, iré a traer agua y algo para comer.  Gin se marchó en dirección a la cocina mientras que Joshua se había quedado parado en el medio de la habitación.  Le sorprendió mucho el tamaño de esta, que era casi igual al suyo.  Era raro saber que Gin venia de la familia de los Brown, pero que su habitación era tan simple como la de los Taylor.  Se sorprendió también el desorden que había.  Ropa tirada por encima de la cama, vasos sucios en el escritorio, incluso podía ver una caja de pizza por alguna parte de la habitación.  Era una Gin que no había podido ver antes, una Gin que en su lugar seguro se encargaba de hacer las cosas como ella quería.  Suponía que por eso tenía toda una colección de figuras de ¿Salor Moon? Eso era algo que definitivamente no esperaba.  La puerta volvió a abrirse y esta vez entró Gin con una bandeja.  -Oh por favor, no digas nada. - le dijo cuando vio lo que estaba observando. - Es una larga historia.  -Yo no dije nada. - sonrió de lado.  Gin tiro la ropa dentro de su armario y trato de juntar toda la basura que pudo en un mismo lugar.  -Lo siento, no sabía que tendría visitas. - Joshua pudo ver un poco de rubor en sus mejillas.  -Así que esta es la realidad de Gin Brown. - alzó una ceja, sentándose en la cama. - ¿Es este también otro secreto que no puedo revelar? - cuestionó.  -Así es. - le sonrió débilmente y se sentó en la silla de la computadora.  - ¿Te parece si comenzamos?  Y así hicieron.  Los temas para el examen eran bastante complicados, más que los libros eran antiguos. Era la primera vez de Gin estudiando con alguien que no sea un profesor particular o algún experto en abogacía.  Sus padres se habían encargado de siempre encerrarla y obligarla a estudiar las horas necesarias hasta que pudiera recitar todas las respuestas de memoria.  Pero se encontró que era bastante cómodo estudiar con Joshua.  Él le explicaba las cosas mientras que lo leía, y ponía ejemplos que ella rápidamente podía entender.  Y lo mismo al revés.  Joshua había nacido con una mente brillante, nunca tuvo la necesidad de sentarse a estudiar hasta que terminó la preparatoria y se dio cuenta que no siempre las cosas iban a ser así de fáciles.  Siempre lo habían invitado a grupos de estudio, pero él simplemente no llevaba el mismo nivel que los demás.  Gin era la excepción, ella iba tan rápido como él. A veces incluso lo entendía mas rápido y eso le parecía increíble.  Era como una pequeña carrera entre los dos para ver quién era el que entendía mas conceptos en el menor tiempo, así se sentía para él.  Ni siquiera paraban para beber o comer. Los dos estaban demasiado centrados en leyes, artículos y demás cosas que les fascinaban.  A pesar de ser obligada a estudiar abogacía por sus padres, Gin lo encontraba entretenido y placentero, le encantaba entender cómo funcionaban las leyes en el país y como podía usarlo para su favor si entendía los agujeros que tenían los artículos.  -A ver, veamos si entendiste. - dijo Joshua. - Estamos en un juicio, eres la abogada del acusado. Este es acusado de falsificar noticias, la prueba es una grabación donde se lo escucha a él hablar con un policía. - explicó el contexto. - ¿Cómo lo defenderías?  -Trataría de hacer pasar al policía como testigo y que asegure que la situación va por otro lado. - dijo Gin, bastante segura.  -Error. - Joshua golpeó con su lápiz la cabeza de la chica. - Estamos hablando de una grabación de un tercero como prueba, inmediatamente tienes que declararla invalida por invasión a la privacidad. Nunca una de sus grabaciones puede funcionar como prueba para el acusado. - explicó.  -Pero si funciona como prueba si el acusado y el testigo se escuchan en la grabación. - terminó de armar la oración, ahora entendiendo todo mejor.  -Excelente. - le respondió Joshua, mientras que chocaban los vasos de agua. - Es bastante fácil de entender si lo relacionas con eso. - asintió con la cabeza. - ¿Te parece si seguimos con este de aquí? - señalo el enorme libro que hasta había juntado polvo.  Gin dio una larga respiración y asintió, comenzaba a sentir cansancio, pero no podían parar ahora que les faltaba tan poco.  - ¿Donde está el baño? - cuestionó después de una hora Joshua.  Gin le indicó y luego fue dejada sola en la habitación.  Tomó su celular para ver si alguien le había mandado un mensaje, y solo tenía a Blue mandándole mensajes estúpidos que la hacían reír.  Sintió curiosidad por el cuaderno de Joshua que había dejado sobre la cama.  Ladeó la cabeza y antes de lo que canta un gallo, ya lo estaba sosteniendo entre sus manos.  No había nada raro, solo apuntes demasiado detallados sobre las cosas que habían estado estudiando, no parecían los apuntes de alguien superdotado como él.  Siguió girando las hojas, esperando encontrar el secreto de por qué él había quedado primero en el examen.  Quizás solo debía admitir que Joshua era más inteligente que ella.  - ¿Ahora revisas mis cosas? - cuestionó Joshua desde la puerta de la habitación.  Gin alzó su vista, como si hubiese sido atrapada por su madre mientras hacía alguna travesura.  Joshua la observó fijamente, arrancándole de las manos el cuaderno.  - ¿Y bien? ¿Encontraste algo de lo que estabas buscando? - cuestionó. Gin negó con la cabeza.  -Lo siento Joshua. No debí hacerlo. - respondió, intentando que Joshua no se enojada con ella. - Solo estoy tratando de entender cómo eres tan inteligente si…  - ¿Si soy pobre? - terminó la frase por ella.  -No, no quise decir eso. - frunció el ceño. - Solo que me da envidia que puedas hacer tantas cosas a la vez. - reconoció. - Lo siento de nuevo. - se levantó del asiento y acomodó su falda. - Deja que te invite a cenar para solucionar este malentendido y el de hoy en la biblioteca.  Joshua volvió a ver la hora en su teléfono, se suponía que debía ir a ver a Kate.  -Debería irme, ya es un poco tarde. - rascó su nuca.  Gin ladeó nuevamente su cabeza, como si fuera un perrito.  -Solo será una comida, estoy segura que puede estar solo un poco más. - tomó la mano de Joshua y lo arrastró hacia la cocina. -No puedo simplemente dejarlo solo, no tiene dieciséis años. - se quejó Joshua.  Gin volvió a observarlo con esos ojos que le suplicaban un poco de compañía en esa fría noche.  -Por favor…- le susurró en la oscuridad de la cocina, que apenas estaba alumbrada.  Joshua simplemente se rindió, se prometió a si mismo que luego de comer correría de camino a ver a Kate, y que dormirían juntos esa noche.  –Okay, ¿qué comeremos?  - ¿Pizza? - señaló el número del delibera que estaba pegado a la heladera.  Joshua negó con la cabeza.  -Déjame a mi. - la corrió de la cocina y comenzó a sacar vegetales de todos lados.  No habían pasado ni treinta minutos cuando ya estaban ambos sentados en el sillón, comiendo unos vegetales salteados mientras veían alguna película de súper héroes en la televisión.  -Tu teléfono no ha parado de sonar, ¿estás seguro que está todo bien? - preguntó Gin luego de terminar su comida y ponerla sobre la mesa ratona.  Se había olvidado como era el sabor de la comida casera, o de que alguien cocinada para ella.  Blue tampoco era un as en la cocina, por lo que siempre terminaban comiendo porquerías.  Pero Joshua era perfecto incluso en esas cosas.  -Sí, mi amigo esta buscándome. - se encogió de hombros. - y Emma quería saber si estaba disponible para salir. - informó.  Gin bajó la mirada y asintió. -Lo siento por detenerte aquí, si sabía que querías salir con ella no te hubiese detenido. - dijo algo avergonzada.  Joshua soltó una pequeña carcajada.  -Aunque no lo hubieras hecho, no salgo con personas antes de exámenes. - soltó. - Parte de mis reglas con las mujeres.  Gin alzó una ceja.  -Esto no cuenta. - se defendió antes de que dijera algo. - Esto es solamente tú y yo comiendo algo luego de haber estudiado todo el día. Además, eres una Brown, no saldría con una Brown ni, aunque… -Está bien, no tienes que seguir Shua. - rodó los ojos. - No tengo ganas de volver a escuchar tu discurso contra mi. - alzó sus manos, no iba a arruinar esa increíble cena. Después de largos segundos de silencio, Joshua volvió a hablar.  -Si tan solo ellos no fueran sus padres. - apoyo su codo contra el sillón, observándola a la cara. ¿Era impresión de Gin o estaban más juntos? - Si tan solo… Los rostros de ambos estaban que casi se tocaban, Gin estaba dura como estatua, ¿cómo habían llegado a esa situación? ¿Porque su nariz estaba rozando la de Joshua?  Tragó saliva y cerró sus ojos, esperando aquel tacto contra sus labios.  Pero la puerta se abrió de un momento a otro, y Gin empujó a Joshua lo más lejos que le fue posible con su fuerza.  - ¿Interrumpo algo? - cuestionó inocentemente Blue.  (...)
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