— Hey tú, ¿a dónde vas? Natalia bajo el ritmo de sus pasos para que Gabriel la alcanzara. — A ver a July— respondió, continuando con su camino. — ¿Para qué? — ¿Tan interesado estás? — Es mi amiga, no lo olvides. — No, eso ya lo sé. — Es solo que desde aquella vez que... — Ya sé que su queridísimo señor millonario no te caía bien, pero ahora dices lo contrario, ¿verdad? Gabriel gruñó, no era del tipo demostrativo, aunque tenía que afirmar que lo que decía la chica era verdad, solían visitar a su amiga rubia, mucho más, después de aquel mega embrollo que había ocasionado Alex Killian y ciertamente habían decidido creerle al castaño que el amor que le profesaba a su amiga era legítimo, sobre todo cuando Gabriel y él se conocieron. Podía recordarse ese día como el Apocalipsis parte

