—Si, realmente debes repetirlo, princesa — ella dijo lo último haciendo qué destacara del resto de la oración, separando en sílabas y haciendo énfasis en cada una.
—Te pregunté ¿Qué tipo de chica soy? O pensándolo mejor, más bien sería ¿Qué tipo de chica crees que soy? ¿De las que tienen educación? — Karen tenía una expresión que al menos para mí era incomparable, apenas la conocía desde el día de ayer, pero sabía que no era del tipo que gustaba de mostrarse débil, por el contrario, amaba ser el centro de atención, le encantaba destacar de entre la multitud, ser la voz fuerte, la voz de mando. Yo no estaba dispuesta a jugar con sus reglas, yo inventaba la mías y no dejaba que nadie las cambiara — además me parece muy triste que creas que ‘Princesa’ es un insulto, las princesas viven en castillos, rodeadas de riquezas, usan tiaras que valen lo que cuesta este edificio ¿Crees que es buen apodo para hacer sentir mal a alguien? Yo no, en realidad creo que me gusta.
—¡Dios mío! Esta perra te ha jodido — exclamó Arianna levantándose de su asiento y apagando el cigarrillo con la pared — ven para acá, mi niña ha crecido y estoy orgullosa de ella — Arianna se acercó hacia mí y me dio un gran abrazo ¿Por qué? No lo sé, solo lo hizo.
—Eres más dura de lo que creí — me dijo Karen con una sonrisa.
—Muchas gracias — respondí confundida.
No alcanzaba a comprender qué había hecho también, pero lo importante es que lo había hecho, aunque ahora todas estaban molestando a Karen mientras se reían, supongo que esa es la manera en que ellas se relacionan, como si fuese el reino animal, cada día estas mujeres se esfuerzan por demostrar quién es la más fuertes, aunque según lo que he escuchado en sus casas todas y cada una de ellas son las más débiles. Estar aquí aunque no lo parezca es una buena oportunidad para ellas, distraen sus mentes, huyen del enemigo, se sienten humanas.
—¿Dónde has aprendido a defenderte así? — me preguntó Arianna sorprendida.
—Lo aprendí de ti — contesté inmediatamente.
—¡Y apenas es tu segundo día! — exclamó ella con asombro — soy lo mejor.
—Si lo eres.