Ana Escuchó fuertes golpes en mi habitación, abro lentamente mis ojos para despabilarme un poco, no se cuantas horas he dormido, me levanté lo más rápido posible para quitar el seguro que la noche anterior puse, abro la puerta y es Ricardo está hecho una furia, me empuja contra la pared y me zarandeó bruscamente no entiendo el comportamiento de Ricardo hacia mi no deja de moverme bruscamente. — Basta Ricardo —grito fuerte y un poco mareada debido al movimiento que él me ha hecho. — ¿Qué te pasa niña estúpida?, acaso quieres jugar conmigo, lo que sí te advierto, es que no te la pasé de lista —. Encuentro los reclamos de Ricardo, se ve lleno de ira su mirada se ha vuelto más oscura. — Ricardo no entiendo de qué estás hablando, según tú ¿qué fue lo que hice? — le digo mientras mi interés

