Jordan.
Sabía que Brooke no pensaba escucharme, realmente no tenía oportunidad pero no podía darme por vencido así tan fácil, pelearía por ella, aunque por el momento le daría lo que me pidió, el tiempo y espacio necesario, era lo único que llevaba a mi favor, después, bueno no había un plan para entonces, tal vez sólo me dejaría guiar por el destino.
El consejo de Alissa fue, aléjate, dale lo que quiere y cuando esté lista ella te buscará.
Y lo iba hacer.
Ahora mi mejor forma de comunicarme con ella era escribiendo. Me sentía extraño, nunca había escrito una carta, ni siquiera en mis días de servicio.
No había alguien por lo que sintiera valiera la pena hacerlo, hasta que ella entró en mi vida.
Brooke.
Creo que debo empezar esto con una disculpa. Lo lamento muchísimo, nunca quise hacerte daño con mis acciones ni era mi intención engañarte. En mi vida he hecho muchas cosas malas, pero para ser sincero la peor de todas a sido haberte lastimado.
No soy una persona perfecta, hay muchas cosas que desearía no haber hecho, pero la verdad es que sigo aprendiendo.
Trabajaré muy duro para mejorar, porque por fin encontré una razón para cambiar, para ser una mejor persona.
Y esa razón eres tú.
Te amo Brooke Maxwell.
Aunque sé que con mis disculpas no voy a reparar lo que dañé, al menos lo voy a intentar y si es necesario que lo haga cada día por el resto de mi vida, que así sea.
Te daré el espacio que necesites, pero no estaré tan lejos como para que no puedas encontrarme.
Psdt: Bajo está carta se encuentran todas las cartas que no recibiste de Andrew, pude encontrarlas y sabía que te gustaría tenerlas.
* *
Brooke.
Todo estaba dicho entre Sara y yo, existía un perdón y las heridas poco a poco iban sanando. Ahora para poder seguir adelante tenía que ir a decírselo personalmente, solo que era bastante difícil.
Me golpeé más de una vez contra el volante por indecisión, cada ciertos kilómetros me detenía, me costaba mucho llegar, así que tomé mi teléfono y marqué ese número al que solía llamar cuando veía todo mal, necesitaba su fortaleza, aunque fuera por unos segundos.
No voy a negar que de vez en cuando llamaba para que me contestara su grabadora y poder escucharlo de nuevo.
Hola soy Andrew (ríe) es obvio, pero no puedo contestar porque estoy siendo la persona más feliz de este mundo. ¡Ella me dijo que sí! ¡me voy a casar con Brooke!
Lo grabó después de que acepté casarme con él. Su mamá a estado pagando la factura porque teme olvidar algún día su voz, creo que también temo el día en que eso pase.
—Andy— reí con amargura —te extraño. Te extraño tanto que creo que el dolor me podría llegar a matar, tal vez sea lo mejor ¿no? Poder reunirnos— sentía como corrían las lágrimas hasta mojar mi blusa —sé que me regañarías por decir eso, es sólo que todo va bastante j****o. ¿Podrías mandarme una señal de que las cosas van a mejorar? ... — y entonces terminó mi tiempo.
Arrojé mi teléfono furiosa, en cuanto este golpeó en el suelo del copiloto, parpadeo un par de veces y luego se apagó.
Genial, ahora estaba incomunicada.
Me agaché para levantarlo y vi que había unos sobres en el suelo.
No eran sobres, eran cartas.
La primera venía de Jordan y la hice aún lado, pero las demás, las demás eran de Andrew.
No lo podía creer.
Leí y releí cada una de ellas.
Pero la frase que no deja de dar vueltas en mi cabeza era de la última carta.
Para esa fecha estaremos casados, felices para siempre. Pero si no llega a ser así, sé feliz por los dos.
Esa era su señal.
Limpié las lágrimas de mi rostro, respiré profundamente y me puse en marcha al cementerio.
**
Sólo había estado una vez aquí, aquel día estaba marcado en mi mente y en mi corazón, por eso no podría olvidar como llegar hasta él.
Se encontraba bajo un frondoso árbol, saqué una frazada que llevaba en el auto y me senté frente a su lápida acariciando su fotografía por un momento, el clima era agradable, estaba en el momento perfecto donde no hacía frío ni tampoco calor, las flores blancas que se encontraban al lado de la pequeña bandera aún no se marchitaban, probablemente su madre venía seguido. Me tomé más de un momento reuniendo valor para empezar a hablar.
—Andrew Thompson, cambiaste por completo mi vida, tú le diste sentido a todo, después de ti todo tenía significado, un porque. Lamento no haber venido en todo este tiempo Andy, pero honestamente no tenía el valor. Hoy estoy aquí para leerte, ¿recuerdas cuanto te gustaba que te leyera? Decías que nadie lo hacía como yo.— reí al recordarlo.
Suspiré antes de empezar con la carta que había escrito —Esto es una despedida temporal, tengo que seguir adelante y sé que lo entiendes, probablemente desde donde estás me gritas, “¡cuanto has tardado coockie!” pero es que yo nunca he sido tan valiente como tú. Han pasado tres años y han sido bastante duros, pero aquí sigo de pie— no podía seguir, el dolor del adiós era demasiado fuerte.
Me tomé unos minutos para calmarme, pero sentí como alguien se acercaba.
—¿Brooke? ¿qué haces aquí?— me preguntó el señor Thompson cuando volteé.
Hace tiempo que no lo veía.
—Lo siento, yo ...— rápido me limpié la cara, guarde la carta y me levanté dispuesta a irme.
—Esta bien hija, tienes todo el derecho de venir, preguntaba porque no sabía que estarías hoy aquí, de haberlo sabido hubiera venido en otro momento, no quiero interrumpir— estaba por irse cuando volví a hablar.
—Nunca volví, no después del funeral— confesé.
Él me dio una mirada comprensiva y se sentó a mi lado —Te entiendo, fue realmente difícil, nadie quería perderlo. Uno como padre está preparado para dejar a sus hijos algún día, pero nunca estamos preparados para verlos morir a ellos—.
Me dediqué a observarlo un momento. Antes, el señor Thompson exudaba respeto por donde pasaba, era un hombre fuerte e imponente, ahora lo veo y hasta creo poder sentir su tristeza.
—Quiero pedirte perdón Brooke— soltó de repente.
Estaba sorprendida —No tiene porque hacerlo señor— dije sinceramente.
—Claro que sí, y por más de una razón. Pero principalmente por decirle a Andrew que tú no eras suficiente para él, tú fuiste lo mejor que pudo pasarle— sentí como se escapaba nuevamente una lágrima y rápido la limpié —¿Sabías que estoy en terapia?— confesó. No podía creerlo. —si, lo necesitaba. Ahí aprendí a dejar ir el dolor, o más bien a cambiarlo porque ahora su recuerdo ya no es tan doloroso como antes, cada día duele un poco menos aunque él siempre está presente— el señor Thompson se detiene un momento y puedo ver como se empañan sus ojos en lágrimas —sobre todo puedo verlo en la sonrisa de su madre y en la forma en la que me mira cuando ríe o cuando se molesta conmigo.— reímos torpemente y dejamos ir algunas lágrimas. —Decidí dejar de cerrar los ojos y rezar para verlo regresar, dejé de llorar porque se fue, ahora sonrió por todo lo que hizo. Mi corazón ya no sé siente vacío, todo lo contrario, está lleno de orgullo por mi hijo, se convirtió en mi héroe.— sus palabras me hicieron entender mucho.
Podía ver todo el amor y orgullo en sus ojos, sentirlo en sus palabras —Tal vez en está vida no puedan estar juntos, tal vez pasen años pero ustedes se van a reencontrar, sus almas se pertenecen, así de fuerte es su amor. Dios, si Andrew supiera todo lo que dije probablemente no pararía de reírse de mí— ambos reímos pero ahora plenamente, fue una risa ligera y viva.
Conocía a Andrew, por eso le di la razón —Es muy probable— me acerqué un poco más y tomé su mano —Señor, me da gusto que se encuentren mejor— dije sincera.
Él solo me dio una sonrisa, nos quedamos un momento más observando la lápida de Andrew en silencio.
—Sé que no soy nadie para decirte esto pero, debes soltar el pasado Brooke, sino ¿cómo podrás ver lo que te está ofreciendo el futuro? Toma el día de mañana como si fuera una segunda oportunidad y aprovéchala al máximo. Tienes mucho que ofrecerle al mundo Brooke, y el mundo tiene mucho que ofrecerte a ti— pone una mano sobre mi hombro intentando reconfortarme —cuídate— dijo como despedida.
Cuando se fue, volví a desdoblar la carta.
Hablar con su padre me hizo sentir una seguridad como la que me hacía sentir Andrew.
—Han pasado muchas cosas Andy, me gradué y ejerzo en el MIT. Mi padre encontró una buena mujer y nuestra alocada Alissa se casó, le compré una casa como la que siempre imaginamos, ella le dará un mejor uso.— suspiré con algo de dolor —tus padres sufrieron mucho pero intentan mejorar, ya escuchaste como tu padre se disculpó. Con Sara no fue tan fácil, pero ahora todo va en buen camino—.
Este era el adiós.
—Con el tiempo entendí que nada iba a quitarme el dolor, ni siquiera Dios.— empecé a llorar con fuerza, esta iba a ser la última vez que iba a llorar, de ahora en adelante el recuerdo de Andy sólo me traería una sonrisa, así como dijo su padre —Nunca te voy a olvidar Andrew Thompson, siempre serás mi alma gemela, pero ahora debo continuar, hasta pronto amor mío— doble la carta, la coloqué cerca de su lápida y besé su fotografía antes de irme.
Estoy por levantarme cuando alguien me ofrece su ayuda.
—Vamos Brooke, te llevaré a casa, ¿estás lista?— me pregunta Jordan.
Tomé con fuerza su mano —estoy lista— y juntos salimos del cementerio.
♾️
¡Hola queridos lectores!
Me da muchísimo gusto y placer leer los comentarios, y saber que les ha gustado esta segunda parte, ha sido un gran esfuerzo pero lo vale completamente, ¡por favor sigan dejando comentarios!
Quería avisarles que está segunda parte se divide en dos, la primera parte termina en el capítulo catorce que es el siguiente, espero que les guste tanto como a mí. Después de eso me tomará algo de tiempo pero continuaré con la historia.
¡Nos leemos pronto! xo.