Brooke.
Ha pasado un tiempo desde aquel día en el cementerio, las cosas no han cambiado mucho y aún así todo se siente muy diferente.
¿Es el comienzo de una mejor vida? No lo sé, pero espero que si.
Ahora, cada día que salgo de la universidad, Jordan está esperando en el mismo lugar debajo del gran árbol que se encuentra cerca de mi lugar de estacionamiento. La rutina es que, cuando me ve salir, me sigue con la mirada hasta que me subo al auto y me acompaña en su motocicleta. Había sido sincera con él, le dije que me encontraba en el proceso de volver a vivir pero que aún no estaba lista, y él lo entendió, no se me a acercado y en el edificio casi no me habla, mantiene su distancia y sólo se asegura que llegue bien a casa, no importa si hace frío o llueve, él está ahí.
Pero hoy el clima no cooperó, bueno, es que nadie previno el día tan horrible que haría, de un momento para otro empezó a caer un diluvio como si se fuera a caer el cielo y bajo tanto la temperatura que creí que me encontraba en la Antártida, me sorprendió mucho ver que Jordan llevaba solo una playera de manga larga que estaba algo mojada en la zona de los hombros donde probablemente lo alcanzo la lluvia, no podía dejarlo así.
—¡Oye tú, loco!— le grité y él rápido se acercó.
La forma en cómo me veía lo delataba, estaba preocupado —¿Qué sucede Brooke?, ¿no enciende el auto?— preguntó mientras se frotaba los brazos intentando darse calor, pobre.
—Está todo bien, sube— me miró como si no entendiera —sube al auto, te llevo. Sería una desgraciada si te dejo ir con este clima en la moto, además tienes que cambiarte pronto o te resfriarás— no dije nada más, subí al auto y encendí la calefacción.
Tardó un momento en subir, culpa del frío, tal vez le congeló las neuronas. En cuanto se sentó a mi lado, se sintió como si llenara todo el espacio.
Conduje en un cómodo silencio, uno que me daba paz y tranquilidad, uno que me hacía sentir segura.
Entramos al edificio y me acompañó hasta mi departamento, entré y dejé la puerta abierta para que hiciera lo mismo.
—¿Podemos empezar de nuevo?— preguntó. Hice como si lo tuviera que pensar.
Hace mucho lo había perdonado y a decir verdad lo extrañaba.
Extrañaba cenar con él cada noche, reír hasta llorar por lo asombrado que se ponía al leer National Geographic, extrañaba el sabor del café que me preparaba por la mañana, lo extrañaba todo él.
Me tomé mi tiempo para responder, me gustaba ver la marca que se le hacía arriba de la ceja izquierda cuando estaba nervioso —Bien— le ofrezco mi mano —Brooke Maxwell, profesora en el MIT—.
Él tomó mi mano con confianza—Mucho gusto Brooke, soy tu vecino Jordan Matthews, entrenador de la base militar Soldier Systems Center— me mira fijamente sin soltarme y me da una gran sonrisa —Perdona mi atrevimiento pero, eres realmente hermosa, perfecta, tal vez, ¿quisieras salir conmigo, no sé, por el resto de tu vida?— reí plenamente, ahora si sentía que todo iba a mejorar.
—Si eres bastante atrevido, pero está bien, eso me gusta de ti— nuestras manos quedaron entrelazadas y aproveché para besarlo.
Jordan acarició mi rostro con ternura a pesar de las manos tan ásperas que tenía, eso me daba risa y una sensación electrizante que me recorría todo el cuerpo, me podía transportar a otro mundo tan fácilmente, por desgracia el molesto sonido de su teléfono nos interrumpió.
—No me importa quién sea, nadie es más importante que tú en este momento— susurró contra mis labios. Yo sonreí gustosa, esa era una buena respuesta.
Pero el teléfono de verdad no dejaba de sonar.
—Debes atender, parece importante— en cuanto nos separamos escuché como sonaba el timbre de mi departamento.
A Jordan se le marcó profundamente una cicatriz que tenía debajo del labio inferior dándome a entender que la llamada le preocupaba, contestó su teléfono en privado y yo me dirigí a ver de quien se trataba.
¿Quién podría ser a esta hora? Bueno, no importaba quien sea, lo iba a matar.
—¿Quién es?— pregunté molesta pero nadie respondió, así que abrí la puerta.
No podía creer quien se encontraba delante de mi.
—…Andrew— estaba alucinando, no podía ser cierto. Pero el espejismo de Andrew se veía tan real que me sonreía, mis ojos inmediatamente se convirtieron en un mar de lágrimas.
—Hola cookie— incluso habló la ilusión.
Entonces todo se volvió n***o.
**
Andrew.
Alcancé a sostenerla antes de que se golpeara contra el suelo, mi llegada debió impactarle mucho. Claro, es que me habían declarado muerto, parecía entendible su reacción.
Podría esperar eso, pero no quien estaba con ella.
—¿Jordan?— pregunté al hombre que salía de lo que parecía la habitación de Brooke.
—¿Andrew?— probablemente él estaba tan confundido como ella —tú, ¿tú estás vivo?—.
—Si, si así se le puede decir— había sido golpeado, torturado de muchas e incontables maneras. Pero lo que me mantenía vivo, por fin lo tenía entre mis brazos.
Jordan seguía en shock así que yo solo llevé a Brooke al sillón para poder recostarla. Me costaba muchísimo porque mi cuerpo aun se encontraba muy lastimado.
Desde el momento que la volví a ver no pude quitar mis ojos de ella, estaba hipnotizado, ¡cuanta falta me había hecho!
—Por eso me llamaron de la base…— Jordan aún se encontraba detrás de mí —te escapaste antes de terminar de recuperarte, por eso me llamaron— vaya, uno no puede escapar del hospital para encontrar al amor de su vida porque enseguida te mandan buscar.
—Si, no podía pasar otro minuto sin verla, necesitaba esto. Nada ni nadie es más importante para mi que ella— dije feliz, nada me dolía, nada me hacía falta con tenerla cerca de mi, podía volver a respirar. —Quiero agradecerte Jordan— tal vez él no lo sabía pero en parte estaba aquí gracias a él.
—¿Por qué?— preguntó desconcertado.
—Yo fui uno de los sobrevivientes que rescataron en tu última misión— aclaré.
Jordan me veía de forma muy seria —No debes agradecerme mucho—.
—Claro que sí.— me recosté un momento sin dejar de ver a Brooke —Fue muy difícil sobrevivir hasta el día de hoy, todo lo que tuve que hacer, lo que me hicieron hacer, es algo que me provoca unas pesadillas tan horribles que no me dejan dormir, fue tan difícil que a veces me dolía respirar. No sé muy bien cómo pude soportar tanto por tanto tiempo. Cuando nos rescataron y llevaron a su base, y pudieron confirmar mi identidad fue realmente impactante saber que me habían declarado muerto, no puedo ni imaginar lo duro que lo ha de haber pasado cookie o mis padres. Después hicieron muchos movimientos, mi carpeta se volvió ultra secreta para poder llevarme a Fort Hood, donde me escondieron de todos, probablemente les pareció un error haberme rescatado por lo complicado que se volvió todo— reí amargamente —en fin, me hicieron exámenes médicos y psicológicos antes de mandarme a recuperación a la base Soldier Systems Center en Massachusetts, en la base pude obtener información que decía que Brooke estaba aquí en Boston, en cuanto confirmé que estaba tan cerca de ella no pude esperar un minuto más, tenía que verla— acaricié con delicadeza su rostro y tuve que pellizcarme para saber que está vez era real.
—Estará bien.— Jordan suspiró ruidosamente —Cuidé de ella tanto como pude, pero es bastante capaz por si misma—.
Sonreí feliz, eso era algo de lo que estaba seguro —Lo sé, por eso la amo—.
Jordan me miró fijamente y podía ver en sus ojos que había algo más.
—Yo también la amo— confesó.
Vaya, eso no me lo esperaba.
—Y sé que ella te ama, pero también siente algo por mi— m****a.
Durante mucho tiempo estuve en conflicto porque mi parte egoísta quería que todo siguiera como antes, pero mi lado racional pedía que ella siguiera adelante, digo era normal, habían pasado tres años y yo estaba oficialmente muerto.
Sin embargo, las cosas habían cambiado, estaba de vuelta.
—Lo entiendo, no me agrada la idea pero lo entiendo— me levanté y él hizo lo mismo, quedamos frente a frente.
—Me da gusto que estés bien Andrew— dijo sinceramente —pero no te voy a dejar el camino libre, y no pienso hacerlo fácil— me advertía.
Empecé a reír y mis costillas dolieron, probablemente le parecía un loco.
—No esperaba menos, pero déjame decirte algo, he peleado por su amor desde que tengo uso de razón y ya te diste cuenta que no soy alguien fácil de matar, así que iré con todo para recuperar al amor de mi vida—.
^•^
Hola a todo el mundo, espero que su inicio de año empezara de lo mejor, lamento haber tardado tanto pero el mío empezó con problemas de salud y a penas voy saliendo, ojalá que quieran seguir con la lectura e intentaré actualizar tan seguido como pueda.
Por cierto, sus últimos comentarios me dan mucho ánimo ahora en mi recuperación, l@s quiero mucho<3