Brooke.
Tienes que recordar cómo respirar.
Inhala y exhala.
Una vez, dos veces, tres veces, las que sean necesarias.
Sonríe todo el tiempo, y si llegas a sentir las lágrimas venir, pellízcate donde no sea visible, lo mejor es sustituir el dolor emocional por el físico.
¡Tú puedes Brooke!
La novia que me veía a través del espejo me sonreía con una felicidad que nunca había visto en ella —Te vez hermosa— le dije sinceramente.
Estaba sonrojada —Gracias por estar aquí— tomó mi mano con ternura y sabía que este sería un momento sentimental. Ella entendía lo difícil que sería este momento para mí.
Mis ojos me empezaron a traicionar porque sentía como se humedecían.
—Eres la mejor amiga que puede existir— ambas empezamos a reír para evitar llorar.
—Vas a hacer que estropee mi maquillaje con tus hermosas palabras y tendré que golpearte Brooke Maxwell— bromeó, luego llegó otra estilista y comenzó a peinarla.
Con cada minuto que pasaba, comenzaba a verse como esas elegantes y perfectas novias de revista, solo que ella resplandecía de pura felicidad, e inconscientemente me pregunté si alguna vez yo volvería a sentirme así.
—¿Soy tan mala persona por querer seguir con mi vida?— solté de repente la pregunta que por días llevaba en la mente, supongo que sabe que hago referencia a las palabras que Sara me había dicho.
Alissa se levantó, quitó a manotazos a las dos estilistas que la estaban arreglando y sin importarle las objeciones y las caras de disgusto por el retraso, me dio toda su atención —Claro que no.— ella puso su silla frente a mi y sostuvo muy fuerte mis manos —No eres una mala persona Brooke, eres un ser increíble que desgraciadamente a perdido a personas importantes, y no está mal que quieras seguir con tu vida, por Dios ya han pasado tres años, te entiendo, fue el amor de tu vida pero lamentablemente ya no está aquí y estoy cien por ciento segura que Andrew quisiera que siguieras con tu vida, mereces ser feliz, más que nadie— sabía que me decía la verdad, entonces ¿a qué le tenía tanto miedo? Esa era la verdadera pregunta.
Alissa me abrazó muy fuerte transmitiéndome toda su seguridad, seguridad que más que nunca necesitaba.
Terminó de arreglarse y sonrió plenamente, estaba lista para ser la esposa de Matt Baker.
Caminé por delante de ella en la iglesia y por un momento imaginé que el hombre que esperaba en el altar era Andrew, algo dentro de mi corazón cambió, parpadeó un segundo después y es Matt quien realmente está ahí, no pudo contener sus lágrimas en cuanto vio a su novia. Ellos estaban hechos el uno para el otro, de una forma extraordinaria y rara de encontrar.
Estaba feliz por ellos.
La ceremonia y la recepción fueron hermosas, elegantes, románticas y divertidas, así como era mi amiga.
Sara no había asistido a la boda y tal vez era lo mejor, las heridas de las palabras que ambas dijimos estaban demasiado frescas.
Sin embargo sabía que le debía una disculpa, pero ella decidió alejarse y encontrarla no sería fácil.
—Estás muy pensativa, te encontré en seguida porque empieza a salir humo de tu cabeza— dijo muy burlona la recién casada.
Aquí va la mía. —Lo veo y aún no lo creo, ¡te casaste Alissa y por la iglesia!— este era mi momento —Cito tus palabras, "primero me voy a cortar mi pecho izquierdo antes que alguien me despose, nunca me casaré, el matrimonio es una forma de esclavitud moderna"— ambas reímos muy fuerte por el recuerdo.
Ella rodó los ojos de forma dramática —bien, tal vez exageré un poco— claro. Ambas bebimos un poco de champán antes de que ella cambiara el tema —¿Aún no vas a tu departamento, verdad?— eso era más bien una afirmación, yo solo pude negar con la cabeza. Me quedaba con ella “para que todo quedara a la perfección”, pero ambas sabíamos que solo era una excusa —¿tienes miedo de darte cuenta de que aún con todo lo que ha pasado aún así sientes algo por él?— dio justo en el clavo.
Si tenía que hablarlo con alguien, sería con ella —Estoy muy asustada— me sinceré —me asusta no poder superar sus mentiras, me asusta lo que siento cuando estoy con él, porque siento que estoy olvidando a Andrew—.
Sin decir una palabra supe que me entendía.
Tomó mi mano y puso en mi palma unas llaves, era las de su departamento.
—Puedes quedarte el tiempo que necesites... no, sólo un mes, si, te daré solo un mes. Tendrás este espacio para entender que te sucede, nena, lamento no poder darte más tiempo, pero la vida no espera a nadie, no puedes desperdiciar tu vida en lamentos— sus palabras eran duras, pero reales.
—Lamento haber sido tan egoísta en este día tan especial para ti— creó que ella me ayudo más a mi de lo que yo a ella —fui una terrible dama de honor— reí sin mucha gracia.
—Realmente no me importa la fiesta, ni la ceremonia o lo que sea que sirvieron para cenar. A mi no me hubiera importado casarme en una taquería y usado jeans con tenis, lo único importante son las personas que se encuentran a mi lado— nunca me sentí tan agradecida de tenerla en mi vida —si yo también perdiera a Matt … ni siquiera puedo imaginarlo, creo que eres la mujer más valiente por seguir de pie intentándolo, siempre podrás contar conmigo. Pero también creo que debes perdonar para poder avanzar— me dejó un dulce besó en la mejilla y volvió al lado de su esposo.
Como siempre, ella tenía razón.
Andrew siempre estará en mi corazón, en el corazón de todas las personas que lo amamos y a las que alguna vez ayudó. Era mi pasado, no podía ser mi presente ni mi futuro pero siempre estará ahí.
Tenía que arreglar las cosas, por lo que había visto, probablemente Sara la pasaba tan mal como yo, solo que ella estaba sola.
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Hoy les traigo un capítulo nuevo porque estoy de muy buen humor, ¡hoy es mi cumpleaños!