Ánnika: Lo admito, hice lo peor que pude haber hecho en la historia de la humanidad, exponiéndome ante un pozo de cocodrilos, no sé ahora quien es peor bestia, si los animales o él hombre con el que vivo. Dañe la poca confianza que podía tener sobre mí, Mónica se siente defraudada, lo sé y me pesa más el corazón por haber mandado al carajo la esperanza de ver a mi madre y compartir con ella, con lo único lindo que aun tenia. La puerta se abre lentamente, haciéndome entrecerrar los ojos para divisar bien quien es la persona que entra a la habitación, cuando fijamente se posa en frente de mí, con una charola repleta de comida. Es Mon, no entiendo el porqué le encanta llevarle la contraria a ese loco que esta afuera. —Sé que estás despierta y tienes hambre… siéntate con cuidado, te daré

