Leonardo En el camino mi mente no paraba de pasar la escena en donde ella estaba completamente vestida de blanco dispuesta para entregarle todo a él. La observó de reojo aún está desmayada y eso es lo mejor, la conozco a la perfección, bueno eso es lo que creí un día, conocerla a la perfección. Sé que ella no va a aguantar que yo la tenga aquí en contra de su voluntad que haya podido sacarla de su querida boda como si fuera lo más preciado del mundo, como si fuera algo importante. —Señor, llegaremos en un par de horas, desea algo antes que podamos emprender por la carretera —comenta aquel hombre. Niego con mi cabeza lo único que quiero es llegar y estar solo con ella eso es lo único que me importa. —No, será que lleguemos lo más pronto posible. Tal vez luego de que me dejen allí pued

