Estaba preparando mis maletas, llegué a un acuerdo con Alexander, hoy en la noche viajaríamos, era un poco apresurado, pero quería volver a Tennessee lo más rápido posible, este lugar me volvía loca. Extrañamente me estaba llevando bien con mi querido esposo, no ha tocado el tema de aquella noche en su habitación, y se lo agradezco desde lo más profundo de mi ser. Me encontraba guardando la última prenda de mi closet en mi maleta, vaya, es realmente triste, vine a Miami y no me compré nada, solo un teléfono, y fue porque el otro lo dejé en casa del loquito. Debería volver otra vez, bueno no, aquí a Miami no, no quiero encontrarme con otro loco, tal vez vaya a California, o ¿no? ¡De allí viene Jake! Puede haber más locos como él, bien, puede ser New York, pero New York es frío, y costoso, b

