Al día siguiente, la alarma repica a las 5 de la mañana, pero Gustavo, no tiene intención de levantarse hoy tan temprano, y se coloca la almohada sobre la cabeza, tapándose totalmente la cara, aspira dormir una hora más, y no se levanta. Siendo las siete de la mañana, la alarma vuelve a sonar y Gustavo sintiendo la claridad del día, se levanta y al correr la cortina se da cuenta, que se ha levantado tarde, se dirige al baño se asea y mientras se cepilla los diente, piensa otra vez, como decirle la verdad a Anthonela, sin que ella quiera romper…aquí se detiene, y se dice asimismo ¿qué vamos a romper si aún, no tenemos, nada?
Entra al vestier y se viste con ropa casual más hacia lo deportivo, busca sus gafas de sol y sorpresa cuando al bajar ve en el comedor a su tía Gladys, hablando con Sheyling y Flor.
- El todo emocionado la saluda y les da la bienvenida… que feliz tenerlas de nuevo aquí…
- Su tía, como siempre tan cariñosa, lo besa, lo abraza y comenta, tenía ganas inmensas de abrazarte y acompañarte…
Gustavo, pensando y recordando la fecha, recuerda que al día siguiente su papa, cumple su primer mes de muerto; se le había olvidado, entre tantas reuniones, trabajo y los sentimientos por Anthonela, había perdido la noción del tiempo. Llamaría a Ruth para que lo ayude con esto.
- En este sentido, y para ganar tiempo, saludo a Sheyling, le pregunto por los niños, su cuñado y por su primo Juan Carlos.
- Ella responde todos bien, decidimos no venir todos, ya que solo estaremos tres días, nuestro vuelo sale el viernes a las cinco de la tarde.
- El para adelantarse a su tía Gladys, les ofrece disculpa y les avisa… llamare a la oficina porque me deben estar esperando, ya vuelvo para que charlemos. Se retiró al despacho, al llegar al teléfono, consigue una nota de puño y letra de su Irwin, al ver esto, recordó que debió reunirse anoche con él, pero también lo olvido, pasando su mano derecha por el cabello, gesto que no acostumbrara a realizar, pensó, esto se me estaba saliendo de control, debo asumir las riendas de mi tiempo de forma perfecta.
Con este pensamiento, marco el número de la empresa y contesto Ruth, la saludo, le explico la situación y le pidió por favor lo ayudara. Ella preocupada, por él, sospecha algo le está pasando, lo ha estado observando ultimamente distraído, con tantos compromiso, ni cuando comenzó, a manejar las sucursales de Europa pasaba esto. Su secretaria le pidió cinco minutos a más tardar y le daba todas las respuestas.
- Gustavo al colgar, llama a Irwin, al responder su amigo, no le deja hablar sino que de inmediato le ofrece disculpas por la ausencia de la noche anterior, tuvo un día demasiado complicado, entonces le explico lo de su reunión en la Cámara, luego con la Alcaldía, y termino en una junta con una comunidad por problemas con la nueva sede en la zona sur.
- Su amigo, entendiendo su situación, porque son muchos los compromisos, asumidos a raíz de la muerte de su papa, le dice que se quede tranquilo, lo único que al le preocupa es que está perdiendo el control del tiempo, que debe sentarse, relajarse y hacer una nueva planificación, mas elástica, que le permita postergar compromisos durante un periodo determinado, reponerse e iniciar nuevamente con esos casos pendientes. Toma las cosas con calma.
- Gustavo, le responde… no te preocupes, que no voy a permitir que mis actividades ni mi cuerpo colapsen…
- su amigo, le aconseja… date una escapadita secreta…
- El, le responde… ya no puedo amigo hacer esas escapaditas secreta, a menos que sea con Antho y no la voy a arriesgar.
- Irwin, pregunta… ¿a qué hora debo estar el sábado en el muelle?
- Gustavo, responde… temprano, el Capitán me confirmó ayer que a las siete zarparemos.
- Ok. ¿Vas a hacer misa a tu papa?
- El responde, si… mañana, estoy esperando Ruth me pase la hora y lugar.
- Su amigo, le solicita, me avisas por favor, estaré ahí acompañándote.
- Gracias hermano. Estamos en contacto
- Al colgar, repica el teléfono, Gustavo levanta de inmediato, el auricular y es Ruth, quien le informa… la misa será mañana a las 6 de la tarde en la Catedral, solicite misa cantada, pues era la favorita de tu padre, el siempre comentaba que eso era lo que más le gustaba cuando iba a misa. Le pase un comunicado a todo el personal, para que nos acompañen mañana y sin alterar el horario de trabajo. Invite al párroco amigo de Don Gustavo, me confirmó su asistencia, igual la esposa del Primer Ministro.
- Gustavo, feliz y agradecido, le comunica, acaba de llegar mi tía, para esta misa, así que estaré con ella un rato, mientras los acomodo, y luego pasare un rato por la oficina, pero más tarde. Por favor, todos los eventos del día de hoy, pásalos para la próxima semana, indistintamente, de que se trate. Revisa que en mi agenda no haya más, ni tres ni cuatro reuniones para un mismo día, eso queda totalmente prohibido. Mañana trabajaremos nuevamente la agenda.
- Ella responde, mañana en la mañana tienes una reunión aquí con los encargados de la publicidad, a las diez y treinta.
- El…respirando profundo… comenta, vamos a dejar esa, pero la de la tarde quedan suspendida, para la próxima semana. Nuevamente le da las gracias, y se despide con un hasta luego.
Gustavo, vuelve al comedor y le pregunta a su tía… ¿y tú mi madre bella, como te has sentido? Su tía, responde…
- Excelente.
- Su sobrino la abraza y la besa de nuevo, ella conociendo este gesto, comenta… Eso lo hacías cuando querías contarme algo que no querías tus padres se enteraran, como cuando tuviste aquella primera novia ¿recuerdas?
- El, riendo totalmente de saber cuánto lo conoce su tía, la vuelve a abrazar…
- Ella feliz, le dice… te siento distinto, a pesar de todas las preocupaciones que cargas, estas entre feliz y preocupado ¿Cuál pesa más?
- El responde… la felicidad, estoy enamorado tía, encontré a mi amor eterno, terminando de decir esto, Lorena que se aproxima a la mesa… y saluda diciendo
- Buenos días. Todos quedaron en silencio, pues la vieron bajar de las habitaciones. Su Tía, que nunca se callaba nada y decía las cosas siempre de frente, le dijo a Gustavo…
- Me parece un irrespeto de tu parte traer tus aventuras a la casa, y diciendo esto se levanta de la mesa, con la intención de salir, pero Gustavo la detiene y le expresa…
- Tú sabes, porque esta ella aquí, te lo dije en el entierro de papa, fue su voluntad, y le cumplí, pero al leer el testamento había una segunda condición y era esta, debe vivir aquí, hasta que liquide lo que le dejo y me divorcie de ella. Por favor, tía, yo solo cumplí la voluntad de mi padre, tu hermanito. Nada más…
- Lorena, muy digna, le habla a Flor… llévame mi desayuno al área de la piscina, voy a comer sola.
- Gustavo, le advierte… Flor es el ama de llave, ella no atiende a nadie más que a mí. Que te atienda Martha.
- Lorena, le reta muy altiva, que me atienda quien sea, pero quiero mi desayuno a orilla de la piscina.
- Gladys interrumpe la discusión… No sé de donde salió usted, señorita, pero una persona con dignidad y agradecida no trata así a la mano que le está dando de comer…
- Lorena, a punto de estallar, le responde… no se quien sea usted, ni me interesa, pero si me atacan me defiendo, yo no me estoy muriendo de hambre, como ve (extendiendo sus brazos, para mostrar su cuerpo) soy una mujer joven y bella, no necesito rogar, ni mendigar…
- Gladys respondió… así espero, sobre todo que mi sobrino pueda liquidar lo de tu ayuda, porque según tengo entendido no es herencia, legalmente no eres heredera de nada; para que así el, se pueda liberar de ese compromisos al que fue obligado sin su consentimiento.
- Gustavo para que su tía se tranquilizara, llamo a Martha y le pidió por favor atendiera a Lorena afuera, en la piscina. Las dos salieron del comedor, dejando el ambiente cargado de malas vibras. El voltea y habla con Flor, por favor prepara las habitaciones de huéspedes, las que están al lado de la mía, llama a José o a Francisco (el jardinero) para que te ayuden a subir las maletas. No iba a desayunar, pero como esta mi tía consentida, la voy a acompañar y obviamente a mi prima…
- Sheyling, riéndose con él, le comenta, pensé que estaba pintada aquí, el acercándose a ella, hace lo mismo que con su tía, la abraza y la besa.
- Y ahora si expresa, sean bienvenidas a su casa.
- Flor comenzó a servir y se dirigió al joven Gustavo, para avisarle que en una hora llegarían las dos nuevas empleadas que había contratado la señora Ruth.
- Él le pregunto… ¿ya preparaste la lista de lo que cada una de ella debe hacer en la casa?... La joven empleada, fue sincera…
- No señor…
- Gladys, interviene en su rescate, le dice… tranquila, avísame cuando lleguen yo me encargo de ellas, pero antes necesito hablar contigo, para distribuir las tareas ¿te parece?
- Flor, con los ojitos iluminados de emoción, le respondió… si
Entonces, Gustavo aliviado, termino de desayunar y se despidió hasta el mediodía, les dijo… me esperar para que almorcemos juntos.
Al salir, de la mansión, respira profundamente, tiene unas profundas ganas de ver a Anthonela, pero lo llama el deber, no podía abandonar la oficina, ya estaba dejando muchas cosas pendientes para la próxima semana y por el otro, no podía arriesgar el terreno que había ganado con Anthonela, así que decidió ir a su oficina y desde ahí llamarla.
Al llegar a la oficina, encontró a Jesús trabajando directamente con Ruth, esto lo emociono, porque se convencía cada vez más, que valía la pena ayudar al chico, indistintamente de su parentesco con Anthonela. Lo saludo y lo invito a pasar a la oficina para conversar con él, Ruth, se quedó afuera, por si iban a tratar asuntos que a ella no le competen.
- Gustavo entro y le pidió cerrar la puerta. El joven al cerrar, le pregunta… ¿tienes algún problema? Cuentas conmigo para lo que sea…
- Gustavo le respondió, ayer me hiciste mucha falta, en las tres reuniones que asistí, todo quedo sustentado en notas que tome que fueron muy pocas y las del abogado. Me desocupe a las nueve de la noche, llegue a la casa casi a las diez. Yo le dije a Antho que la llamaría de 7 a 8 de la noche, pero estaba en plena reunión…cuando ya pude llamar, me respondió tu papa, y Anthonela estaba durmiendo.
- Jesús le respondió cuando llegue a las 10 y 30 de la noche de la Universidad ella estaba despierta esperándome, pero ni me pregunto ni me dijo nada, solo que como había estado el día de trabajo, y le respondí que bien, relajado, porque realmente así fue para mí.
- Gustavo, le solicito… la puedes llamar y pasármela, porque creo está enojada conmigo.
- Jesús, emocionado de ser el cupido entre Gustavo y su hermana, de inmediato levanto el auricular, marco… y dijo ¿padre, eres tú? Bendición. Necesito hablar con Antho, ah ok. Dile cuando llegue si me puede llamar al número que te voy a dar y él le dicta el número. Al colgar, le dice a Gustavo…
- Antho anda para Registro haciendo unas diligencias.
- Gustavo le dice… gracias, no sabes cuánto te agradezco por todo lo que me ayudas, ahora, abre y dile a Ruth por favor entre, pero te quedas aquí, porque necesito que participes en lo que vamos a hacer. De repente, le dice… antes de que abras… el joven se detiene y voltea…
- ¿Puedes llevar mañana a la Catedral a tu hermana? es la misa del primer mes de muerto de mi papa y desearía que ustedes dos, junto con mi familia e Irwin, estén conmigo.
- El joven respondió, claro, pensaba ir.
- Gustavo, le interroga ¿tú tienes licencia, para conducir?
- El joven responde… si, de tercera
- Ok, voy a pedir a bienes que te asignen un vehículo para uso personal. Esta demás que te recuerde, que estará bajo tu responsabilidad, todos los gastos que involucren su mantenimiento y consumo corren por cuenta de Lilimor. Por favor, no me defraudes… al decir esto, extendió la mano hacia el chico, quien tomo emocionado al punto de las lágrimas, le dio la mano y lo abrazo.
- Jesús solo dijo con una voz entrecortada…gracias.
- Gustavo feliz de ver el rostro de su cuñado (porque así lo llamaría familiarmente de aquí en adelante) le recordó, llamar a Ruth. El joven abrió la puerta y le comunico a ella, que su jefe la llamaba. Ruth entro y detrás de ella Jesús, Gustavo estaba al teléfono dando las órdenes a bienes para que le asignaran la camioneta a Jesús, eso incluía, llevársela a su casa para transporte de ida y vuelta.
- Ruth, asombrada, felicito a Jesús. El joven dijo gracias y sonrió.
Se sentaron los tres en la mesa redonda, comenzaron a trabajar, esta vez Jesús opino y participo de las decisiones. Por lo visto, Gustavo confiaba mucho en el joven (pensó Ruth). Después de algunas decisiones tomadas Ruth mira el reloj y se da cuenta que son las once y se recordó de la reunión programada para las 10:30 am con el equipo de publicidad y mercadeo. Se levanta de la silla, se dirige al escritorio de su jefe y ahí levanta el auricular del teléfono, marca a la extensión de mercadeo y les pide estar en cinco minutos en la sala de junta.
- Ruth salió, para finiquitar la reunión en la sala y le dijo a su jefe… en cinco minutos estamos todos en la sala. Gustavo asintió, le dijo algo a Jesús y casi inmediatamente se dirigió a la reunión, entro el primero, detrás veía Jesús, quien se encargaría de grabar la sesión de hoy.
Una vez en la junta, presento a Jesús y afirmó… es mi asistente personal, agradezco todo el apoyo que le puedan brindar, cada vez que él lo requiera, todos lo saludaron y se pusieron a sus órdenes. Así se dio comienzo a la reunión y la cual termino casi a la una de la tarde.
- Gustavo se recuerda de su tía, que debe estarlo esperando para comer, se despide de todos y le recuerda a Ruth… por favor gestiona directamente la entrega del vehículo que asigne a Jesús, que sea una de las camionetas nuevas; y ahora si me despido, porque mi tía me está esperando, cualquiera cosa estaré en la mansión. Ubícame por el teléfono de la casa no el privado de mi habitación, porque voy a dedicar el resto del día a mi familia. Mañana de repente pase un rato en la mañana pero no te aseguro nada, porque andaré con mi tía, para el cementerio.
Al salir Gustavo, Ruth le pide a Jesús la acompañe a la oficina de bienes, una vez ahí, ella le solicita al Gerente de Departamento las llaves y el acta donde se haga entrega de la camioneta al joven asistente del Señor Gustavo. El gerente creyendo que no era para hoy, no había tramitado eso, Ruth le hizo énfasis, que era una orden de su jefe y se debía cumplir de inmediato, porque el chico se iba ya, y debe salir de aquí con la camioneta.
La camioneta la estaba utilizando el gerente para sus actividades particulares, por eso la barrera de parte de él, para cederla. Ruth levanta el auricular de la oficina del Gerente de Bienes y llama a Martha, consciente que ya Gustavo había salido de la empresa, le pidió que la comunicara con su jefe, al escuchar esto, el gerente le suplica cierre la llamada que ya le hace, la autorización y el acta.
Jesús mira asombrado a Martha, ella fingiendo estar muy enojada se queda de pie, a pesar de la solicitud del gerente que tomara asiento. Pide todos los datos del chico, firma tanto la autorización como el acta y le dice a Ruth, que deje al chico que ya el bajara con él y las llaves para hacerle entrega de la camioneta. Ruth no conforme con esto le dice que no, que ella bajara con ellos porque son las órdenes del dueño. El hombre busca las llaves en su maletín y baja con ellos, Jesús ya tenía en sus manos, las actas.
- Ruth le dice… mañana al llegar, por favor, le sacas copia a las dos y me las haces llegar, para archivarlas.
- Jesús le contesto, ok, como usted diga.
- El gerente abrió la camioneta y saco de ella unas bolsas contentivas de ropa y en otras de comida, las bajo todas en el estacionamiento y llamo a alguien de seguridad para que le ayudara a subir todas esas cosas a su oficina, verificando no se le quedara algo, reviso todo y al final le dijo al chico, es toda tuya.
Ruth complacida con la entrega, le dio vuelta a la camioneta y observo que del otro lado tenía una abolladura en el guardafangos delantero.
- Se lo comento al gerente y le dijo a Jesús… recuérdame mañana agregar las condiciones en que te fue entregada la camioneta. El, asintió y al prenderla observo que estaba bien de gasolina, aceite y agua. Así que despidiéndose de Ruth, salió camino a su casa.
Al llegar Ruth a su escritorio, le comento el impasse que tuvo con el gerente de bienes, le pidió a Martha realizar un acta donde conste que la camioneta que le fue asignada a Jesús tiene una abolladura y se encontraba totalmente sucia. Que mañana a primera hora le pida a Jesús las copia de las dos actas y levante esa tercera acta como respaldo para el chico. Mientras, Jesús iba feliz camino a su casa.
- Gustavo llego a la mansión y encontró a su tía esperándolo para almorzar; el apenado por su retraso, le dijo… discúlpame por llegar tarde pero había una reunión que no pude cancelar.
- Ella feliz porque ya estaba ahí, le contesto… tranquilo hoy te espero así sea 24 hora. El sonriendo con ella, la abrazo y la llevo así al comedor, ahí estaba Sheyling, conversando con Flor, quien le estaba pidiendo unos consejos.
- Gustavo comenta… así que Flor hoy tuvo dos grandes maestras, excelente (aplausos) son las mejores, dice un refrán el que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija, así que Flor te va a ir extraordinario. ¿Te llegaron las nuevas empleadas?...
- La joven respondió, sí señor, ya están en sus quehaceres.
- Gustavo, le contesto, me alegro mucho por ti, así descansaras más.
- Su tía ya preparada para comer, le comenta a su sobrino tenemos una conversación pendientes desde esta mañana. Así que al terminar de comer subimos a tu cuarto, para recostarme un rato contigo y platicar. Gustavo encantado le respondió…
- Si tía y le guiña el ojo a su prima Sheyling, quien comenta, a bueno si van a chismosear yo también me anoto en esa, y le pregunta a su primo… ¿hay un lugar en tu cama para mí?
- El responde riendo totalmente…si
El almuerzo duro casi una hora, conversaron mucho. Su tía comento que la Lorena se había ido desde temprano y no había regresado. Gustavo agrego…
- Mejor tía, si no vuelve… me tiene harto. Ella aún no ha entendido, que le hice un favor…
- Su tía, refiriéndose a su hermano, les dijo… no sé en qué cabeza cabe hacer ese tipo de caridad, bueno, solo en la de mi hermano… y tu mi amor… pagando las consecuencias.
- Gustavo ya totalmente relajado, le pidió a Flor que les trajeran el postre y a su tía, además de postre una taza de café. Al terminar, subieron todos a hacer la siesta en la habitación de Gustavo, en donde había una enorme King sise, ahí se sentaron a conversar, salvo Gladys quien se recostó en la cama de su sobrino, y echando bromas con él, le dijo que su cama si olía rico.
Así Gustavo comenzó a contarles sobre Anthonela.
Mientras tanto, su amigo, Jesús llego a casa de sus padres, pidió le abrieran el portón del garaje porque le habían asignado esa camioneta en la empresa para ir y venir.
- Antho toda asombrada, le dijo… te llame al número que me diste, y me dijeron que estabas en una junta. O sea…
- Su mama y su hermano mayor, lo felicitaron, porque eso significaba que estaban contentos con su trabajo.
- Al entrar a la casa le pidió a Anthonela lo acompañara a su habitación. Ella sospechando le traía algún mensaje de Gustavo prefirió seguirlo. Al cerrar la puerta Jesús, le dijo, no era yo quien quería hablar contigo sino mi jefe, a ciencia cierta no se para que, porque ayer el comento que necesitaba un abogado honesto, sincero y honrado y yo le hable de ti.
- Antho, dándole un puñito en uno de sus brazos le reclamo… yo no quería que el supiera todavía que era abogada, le pedí que lo que quisiera averiguar de mi lo investigara, y me pusiste en bandeja de plata, ahora él sabe más de mí que yo del…
- Jesús riéndose fuerte de su hermano le dijo… tú estás loca, lo que él quiera saber de ti lo sabe…así (chasqueo sus dedos) en un momentico, ese hombre tiene demasiada influencia en la Isla y en las islas aledañas, no te fijaste como lo trataron en Aruba en los sitios donde estuvimos…
- A decir verdad, ella no se dio cuenta, estaba muy ocupada sintiendo cosas por su compañero de viaje, que casi no se dio cuenta lo que pasaba a su alrededor.
- Bueno, continua Jesús, el me pidió que te lleve mañana a las 5 pm a la Catedral, ahí harán la misa del primer mes del fallecimiento de Don Gustavo. Yo estoy casi que obligado a ir, por ser el asistente personal de él, aunque eso está fuera de mis labores, pero debo ir. Anda por fa, hermanita acompáñame, para no ir solo.
- Sin necesidad de mucho ruego, ella le dice… si, yo te acompaño.
- Ah, algo que se me olvido decirte, que te llamo anoche tardísimo…
- Antho lo interrumpe y le agrego… si papa me dijo esta mañana, pero no lo voy a llamar, si él está muy interesado, que me llame.
- Jesús le afirmo… y si esta, hermanita y mucho.
- Ella sin responder a eso, le pregunta… ¿algo más?
- Su hermano responde, por ahora… no.
- Ya va un momento, hermanita, ahora vengo yo… y Rosalin ¿te ha comentado algo?...
- ¿Sobre qué? le pregunta Anthonela...
- Él le replica sobre mí y la propuesta que le hice…
- ¿Cuál propuesta le hiciste? (ella sabía todo porque su amiga le había contado, pero no la iba a delatar, además que era una sorpresa que le tenía para el próximo sábado)
- Él le respondió… tranquila de nada… y así cerró la puerta de su habitación.
Gustavo paso toda la tarde con su tía y su prima, además les había prometido que al día siguiente conocerían a Anthonela, confiando que Jesús la convenciera. Esa noche ya casi a las siete de la noche decide llamarla, no podía esperar más…
- Responde la señora Ana María, quien tiene la voz muy parecida a Antho, pero el reconocería ya la de la jovencita, en cualquier circunstancia… Buenas noches, familia Mogollón, a su ordenes
- Él le responde…buenas noches señora Ana María, es Gustavo ¿Cómo está? ¿Cómo ha pasado el día?
- Ella le expresa… hola, gracias a mi Señor Jesucristo, he pasado un día bien y me siento muy bien. ¿Y usted como ha estado?
- Él afirma… también muy bien, mucho trabajo, pero muy bien.
- El sigue… ¿por casualidad esta Anthonela? necesito hablar con ella…
- La señora le responde, anda con su papa llevando a Jesús a la Universidad porque se le hizo tarde y si se iba en transporte público, llegaba muy tarde y al parecer tenía un examen a primera hora.
- Gustavo preocupado, no le hubieran entregado la camioneta a Jesús, le consulto ¿el no llevo una camioneta de la empresa?...
- Ella contesta… si aquí está en el garaje…
- Gustavo le menciona… la idea de asignarle la camioneta es para que no se traslade en transporte público, él es mi asistente personal. Me comprometí al sacarlo del restaurante donde estaba que le iba a mejorar todas las condiciones y calidad de su trabajo y cuando prometo algo lo cumplo.
- Dígale por favor, que puede utilizar la camioneta para realizar todos sus asuntos personales, incluyendo sus clases. Le agradezco le haga llegar el mensaje. Y que por favor me llame al llegar. Hasta mañana y que descanse.
- Al llegar todos, les comento a Jesús y Anthonela que los llamo el joven Gustavo, Antho no se para que y no me lo dijo; pero a ti, dirigiéndose a Jesús, que lo llames a su número privado y que utilices la camioneta para ir y venir a la Universidad.
- A todas estas, Gustavo estuvo trabajando en el Despacho un rato, ya siendo las 9 y 30 minutos de la noche, subió a su recamara, se cambió y cuando se disponía a acostarse repica su teléfono privado…levanta el auricular y dice… Buenas noches…
- Del otro lado Jesús, contesta, soy yo Gustavo ¿me llamaste?
- Él le responde… Si, primero, quiero decirte que tú puedes utilizar la camioneta para ir y venir, a donde tú quieras, lo único es que debes cuidarla y estar pendiente que se le haga el mantenimiento debido en los tiempos o kilómetros establecidos. Segundo, ¿Cómo estuvo el examen? Y ¿Cómo crees que saliste?
- Jesús responde… gracias nuevamente por tu confianza y apoyo, así lo hare, y en cuanto al examen estoy seguro salí muy bien, pues fue precisamente lo que practique hoy cuando llegue esta tarde. Mama también dijo que llamaste a Antho, aquí está a mi lado, si quieres te la paso…
- De inmediato, Gustavo le dijo… pásamela por favor y gracias, amigo.
- Antho, responde… hola ¿Cómo estás? Él contesta
- Por favor discúlpame lo de anoche, pero no pude librarme de la tercera reunión del día y llegue muy tarde aquí a la casa… te llame, al llegar, pero era tarde y ya estabas durmiendo me dijo tu papa…
- Ella… si papi me dijo esta mañana, tranquilo no hay problemas, si quieres hablamos mañana, después de la misa de tu papa.
- El escuchando totalmente repiques de campanas, le dijo… si por favor, necesito que cenemos, quiero presentarte a alguien muy especial para mí.
- Ella… okey allá nos vemos; me dijo Jesús que será en la Catedral, Dios mediante ahí estaremos. Saldremos de aquí temprano para llegar unos minutos antes…
- El… tienes a tu disposición la camioneta, por favor, úsala como si fuera tuya.
- Ella… gracias desde el día que me chocaste no he querido manejar, era la primera vez que salía sola y me chocaste.
- El riéndose... fue un descuido, venia pensando en tanto problemas que se me han venido a raíz de la muerte de mi padre, que me distraje.
- Ella… si algo de eso, me dijiste ese día…
- El… si, pero tu ni me prestaste atención.
- Ella más perturbada que nunca, se despidió y le paso nuevamente a su hermano.
Ella se retiró hacia su habitación.