Cap 5 Crucero

1051 Palabras
Olga levantó el pulgar en señal de ánimo antes de alejarse a su lugar con una sonrisa. Mirella, aún con el boleto en mano, se quedó unos segundos observando por la ventana del edificio. Entonces lo vio: Federico. Estaba de pie al otro lado de la calle, mirándola fijamente con esa mezcla de insistencia y arrepentimiento que ya se le hacía insoportable. Mirella frunció el ceño. Ese hombre no se daba por vencido. Desvió la mirada y volvió a observar el boleto. Un crucero, días lejos de todo… lejos de él. A lo mejor era justo lo que necesitaba. El jueves llegó antes de lo esperado. Olga, cargando su maleta con energía contagiosa, prácticamente arrastraba a Mirella por el muelle. Y no dejaba de hablar —¡Ya verás que te vas a divertir! —decía emocionada—. Y espero que, por fin, pierdas tu virginidad. —¡Shhh! —Mirella le lanzó una mirada escandalizada y cubrió su boca observando a los lados a que nadie escuchara las palabras de su amiga—. ¿Quieres que todo el barco se entere? Además, ¡venimos a trabajar, no a divertirnos! —Trabajar-divertirnos es lo mismo —replicó Olga con una sonrisa pícara. Mirella puso las manos en jarras, fingiendo molestia. —No es lo mismo, y lo sabes. Olga levantó las manos en señal de rendición. —Ok, ok, lo siento. Pero de verdad espero que regreses desvirginizada. —Le guiñó un ojo con picardía. Mirella soltó una risa nerviosa mientras se sonrojaba. —Eres incorregible… —Y tú demasiado recatada. ¡Por eso hacemos buen equipo! Ambas caminaron entre los demás pasajeros rumbo al embarque, con sus identificaciones en mano. El enorme crucero se alzaba imponente frente a ellas, prometiendo días de misterio, lujo, trabajo… y quizás algo más. Ella respiró hondo. Era el inicio de una nueva historia. Mirella solo rodó los ojos, acostumbrada ya a los comentarios provocadores de Olga. Siempre había sido tranquila, reservada… una romántica empedernida. Con Federico, aunque él insistía con frecuencia en tener sexo, ella nunca se sintió lista. No era que no lo quisiera… simplemente no de esa manera, no en ese momento. Para Mirella, el amor se construía despacio: con miradas que decían más que mil palabras, con abrazos que duraban un poco más de lo normal, con besos suaves que hacían temblar el alma. Pero llegar más allá… eso siempre le pareció un salto al vacío. —¿Qué significa esa palabra? —dijo, alzando una ceja con sarcasmo—. Creo que ni siquiera existe en el diccionario. Olga soltó una carcajada. —¡Ay, amiga! ¡Estás grave! Te lo juro, deberíamos escribirle a la RAE para que la incluyan bajo tu nombre: Desvirginizar, verbo transitivo. Acción aún pendiente en la vida de Mirella Álvarez. —Idiota —dijo Mirella entre risas, dándole un leve codazo. —Lo digo con amor —replicó Olga, abrazándola por los hombros mientras se acercaban al mostrador de abordaje—. Pero hablando en serio… no hay nada de malo en que quieras esperar. Solo digo que, si alguna vez te sientes lista… que no tengas miedo. No por él. Por ti. Mirella se quedó pensativa un momento, mientras entregaba su pase a la azafata. Tal vez era hora de dejar de vivir con miedo. Tal vez era momento de empezar a vivir… para ella... Olga negó levantando su maleta. “No importa…lo importante es que la pasemos bien”. Ambas caminaron hasta la escalerilla del barco, entregaron sus boletos al personal de abordaje y subieron arrastrando sus maletas con algo de dificultad. Olga, como buena fotógrafa encubierta, no perdía el tiempo: tomaba fotografías de todo y de todos, como si fuera una simple turista emocionada. Pero entre toma y toma, sus ojos barrían el lugar con atención, buscando discretamente a la mujer que venían a seguir: la famosa y escurridiza Tania Lux. Una vez dentro, se dirigieron por los pasillos alfombrados hacia su camarote, que compartirían durante los tres días del crucero. Al llegar al número asignado, Olga casi gritó: —¡Aquí está! Entraron al camarote y se encontraron con un espacio pequeño, pero limpio y bien organizado. Las camas estaban impecablemente tendidas, las cortinas permitían una entrada suave de luz, y había una pequeña mesa con un frutero de bienvenida. —¡Es excelente! ¡El mejor que he visto en mi vida! —exclamó Olga con una sonrisa radiante, girando sobre sí misma como si estuviera en un hotel cinco estrellas. Mirella, más realista, negó con la cabeza. —Olga… es el único camarote que conoces. —Para mí, sigue siendo el mejor —replicó Olga con un mohín infantil. Dejó su maleta a un lado y caminó hasta Mirella, que observaba el lugar con expresión neutral. La tomó por los hombros y la sacudió suavemente. —Vamos, Mirella, quítate ya esa cara larga y empieza a disfrutar. ¡Van a ser los mejores tres días de nuestras vidas! Mirella sonrió, un poco más relajada. Tal vez Olga tenía razón… quizá este viaje no solo serviría para atrapar una historia, sino para escribir una nueva página en la suya. Mirella se quedó en silencio unos segundos, no quería desanimar a Olga, que estaba tan emocionada. Finalmente, suspiró y sonrió levemente. —Ok, ok —cedió. Ambas comenzaron a desempacar, entre risas y platicas, organizando su ropa en los pequeños armarios y cajones disponibles. Dejaron listas sus cámaras y credenciales falsas para no levantar sospechas entre los tripulantes y pasajeros. Cuando terminaron, se pusieron algo cómodo y salieron con dirección a la cubierta. Deseaban disfrutar cada momento en ese hermoso barco Mientras tanto, en otra parte del barco… Joaquín recorría el puente de mando junto al maquinista y el capitán. Observaba cada detalle con atención, como si buscara cualquier posible fallo. —Todo está listo, señor —informó el capitán—. En cuanto finalice el abordaje, zarparemos. Daremos la señal. Joaquín asintió con la mirada fija en el horizonte. —Perfecto. Sin añadir una palabra más, abandonó el puente con pasos firmes y elegantes. Bajó por los pasillos alfombrados rumbo a su camarote privado. Deseaba descansar un poco antes de que el crucero comenzara oficialmente. Aunque era un viaje de placer, también tenía sus propios objetivos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR