CAPITULO 34

1112 Palabras

La noche cayó sobre Berlín, tiñendo el cielo de azul profundo. En el penthouse, solo las luces cálidas y el sonido del vinilo girando en el tocadiscos llenaban el espacio. Maroon salió del baño con una de las camisetas de Armin —grande, suave, con olor a él—. Se acercó descalza hasta el ventanal, admirando las luces de la ciudad. —Siempre me gustó esta vista —murmuró. Armin se le acercó por detrás, rodeándole la cintura con los brazos, apoyando la barbilla en su hombro. —Y a mí… siempre me gustó tenerte aquí. Ella giró para mirarlo. Sus ojos se encontraron. No hacía falta hablar más. Se besaron con lentitud al principio, como quien vuelve a saborear algo que creyó perdido. Pero luego… el ritmo cambió. Las manos se buscaron con hambre, los labios se redescubrieron sin miedo. Ya

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR