Dieci

1259 Palabras

Días después. Me cruzo de hombros, evitando su mirada. —Supongo que sí, o lo que sea. —Bien. Date la vuelta y cierra los ojos. No los abras hasta que yo te diga — Ordena, levantándose con ambas manos detrás de su espalda. Busco respuestas en sus ojos, pero se han oscurecido. Trago y hago lo que dice. —Tengo dos razones para haber venido aquí y hacerte hacer esto. Una era: sacarte de mi mente. Todavía no me acostumbro a advertir a alguien como tú todos los días, así que, con ingenuidad, debo decir, pensé que, si te viera usar algo tan ridículo como esto, no pensaría en ti de las maneras más inadecuadas posibles. —Su voz ronca viene justo detrás de mí oído, solo su voz hace cosas indescriptibles a mis sentidos. Aviva mi piel y otras partes de mi anatomía. —Pero, no te interesan las cosas

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR