Leonardo Esta noche está siendo una tortura, tener a alma a unos pocos metros de distancia y no poder hacer nada, es realmente eso, una tortura, con todas sus letras. Cerca de las 2 de la mañana, un mensaje suena en mi celular. Es Alma... - Insomne... - Somos 2 - Quisiera poder dormir abrazada a ti... - Sal al pasillo... Me pongo la camiseta que dejé en la silla, junto a la cama, con el resto de mi ropa. Y salgo apurado... La encuentro cómo una visión, con una de mis camisetas, que cubre sólo una pequeña parte de sus muslos. Veo en su rostro que quiere preguntar, porqué la he hecho salir. Pero mi necesidad es más grande y justo cuándo abre la boca para preguntar, la atacó con un beso profundo y suave, pero desesperado. Mi lengua entra en su boca sin pedir permiso y ahoga un gemido

