Cap. 9 El amor de mi vida.

1332 Palabras
POV Anthony. Ese hombre me hace enloquecer, es un cínico sin duda, pero no sé si realmente está interesado en Amber, o solo está jugando, pero que ni crea que dejaré que mi Amber se vaya con él, no eso no. Creí que podía alejarme de ella, pero escuchar a ese hombre decir que hará lo que sea por llevársela, ha sido doloroso imaginarlo. No, no puedo darme por vencido tan fácilmente, no puedo simplemente hacerme a un lado sin luchar. Antes de que ese hombre llegara, estaba casi seguro de que Amber sentía algo más que amistada por mí, tal vez si me esfuerzo, eso que ella empezaba a sentir regreso. Si definitivamente sería un tonto si le dejo el camino libre a ese hombre y peor aún que deje que la lastime, si solo está jugando con ella, debo estar pendiente y cuidarla. Voy directo a casa de Harper, para dejar las tartas que compré, y también aproveché para pasar a ordenar con la modista que les envía un par de vestidos a ella y a Rachel, me duele que estén pasando por una situación tan desafortunada. —Anthony, gracias, no olvidaste la tarta de mi madre, eres siempre tan atento. —No podía irme sin traérsela más, sabiendo que está delicada de salud. Por cierto, pasé con la modista y le encargué un par de vestidos para ustedes, solo tiene que ir a elegir el modelo, porque de eso yo no sé. —Le digo a Harper. —¿De verdad, Anthony? —Rachel, entra y dice emocionada —.Si podremos ir al baile de los Potter, gracias. —No debiste tomarte esa molestia, no es adecuado. Si alguien se entera, sería malinterpretado y … —Y nada, Harper, nadie tiene por qué saberlo., le dije a la modista que se acabaría su negocio si eso sale a la luz, así que tranquila, nadie lo sabrá. —Eres tan amable, tan caballeroso, gracias, no sabes lo que esto significa para nosotras, estábamos pensando en no asistir y dar como pretexto la enfermedad de mi madre —Harper me dice en tono triste y me duele, me duele que estén así, son mis amigas y quisiera hacer más por ellas. —Bueno, pues si asistirán, así que quita esa cara. Son debutantes, no pueden perderse un solo baile, es su momento para que puedan encontrar pareja. —Tienes razón, esta será nuestra última oportunidad de encontrar un esposo, dudo que podamos soportar una temporada más, la gente ya comienza a murmurar nuestra situación. Si no nos casamos ya, será nuestro fin y eso sí es que alguien nos acepta. Mi padre ha perdido todo, hasta nuestras dotes. —Por eso no se preocupen, yo cubriré lo de sus dotes, solo no le mencionen nada a su padre, o será un problema, eso yo lo arreglo. —Eres un ángel Anthony, el mejor de todos. —Bueno, ahora me retiro y espero verlas en el baile. Bailaré un baile con cada una para que los demás caballeros se animen y olviden ya el asunto de su padre. Yo veré qué arregló. Me despido de ellas y voy al pub, para ver si hago algunas negociaciones interesantes y lograr que Harper y Rachel, se comprometan pronto, con todos los problemas que su padre está ocasionando. Será un problema si no hago alguna negociación directamente. Estoy ahí hasta entrada la noche y me voy no muy tranquilo, la sociedad cada día está más podrida y me preocupan esas dos, no será nada fácil todo esto. Al día siguiente me alisto para el baile, me siento nervioso. Últimamente, ver a Amber, me pone a sí, sentir su mirada me emociona y a la vez me hace sentir nervioso, que no sé ni qué decir. Esto es tan raro, antes de iniciar la temporada éramos amigos, nos tratábamos como siempre y ahora es como vivir una aventura cada día que la veo. Llego algo tarde, y cuando lo hago veo a que mi bella Amber, está bailando con un caballero, uno de los cuales no debería haberse atrevido, cuando le dejé claro que no debería siquiera acercarse. Así pasan un par más, veo que saludan también al Marqués y es ahí donde caigo en cuenta que esto es cosa de él. Ese hombre también baila con un par de jóvenes, no se acerca a Amber, yo me acerco un poco más a ella, está bebiendo algo para refrescarse, pero veo que observa atentamente al Marqués, eso no sé si me duele por qué ella lo vea a él o porque ese imbécil la está lastimando, es claro que a ella le afecta que esté con otra. No puedo con esto y me acerco, y aunque trato, no puedo controlarme y le echo en cara que esté mortificada por él. Ella disimula y me dice que no le interesa. Me deja claro que ha sido la sensación de la noche y como no si se ve hermosa. Me controlo y comienzo a molestar un poco, me halago un poco y veo que sonríe, me refuta como siempre diciéndome que soy un tonto y un loco, pero con esa bella sonrisa que me fascina. Estamos conversando como siempre y de pronto es como si el mundo no existiera. Ella me mira, con dulzura, eso me da esperanza, yo me siento feliz, pero claro, no podía faltar el imprudente que viniera a molestar. El marqués se acerca y dice que ella le ha concedido un baile, eso me enfurece no quiero compartirla con nadie más y menos con él, le hago saber que ella ya solo bailara conmigo, me tomo ese atrevimiento aun con el temor de que ella diga algo, pero no lo hace no me desmiente y eso por dentro me llena de felicidad. Él también enloquece y me enfrenta, se niega y exige que se le cumpla. No me dejo, pero veo el rostro de ella, se nota su angustia y con eso no puedo, así que la dejo ir a bailar con él. Me quedo observándolos, él le habla, pero ella parece molesta, ausente, no sé si es conmigo porque piense que de nuevo estoy actuando como su hermano mayor. Al regresar, él me enfrenta de nuevo y pide explicaciones. Tal como lo dijo, no descansará hasta tenerla, pero yo no dejaré que eso pase. Le dejo en claro que no soy solo su amigo y le hago saber que desde ese momento me convierto en su pretendienta oficial. Ella no dice nada, solo me observa y me obedece cuando le pido ir a bailar. Lo primero que bailamos es en cuadrilla, ella solo me observa incrédula, supongo por lo que dije. Al terminar comienza un vals y al tener un poco de más privacidad en ese baile ella no pude más y me pregunta por lo que dije, no lo cree, no lo entiende y yo tengo ganas de gritarle cuanto la amo, cuanto la he amado desde siempre, como puede no haberlo notado, como puede siquiera pregunta, pero no puedo, no creo que sea prudente decir todo de repente, me dolería mucho si me rechaza tan pronto, quiero pelear antes de eso, luchar porque me mire como hombre y no más como su amigo o como a un hermano. Insiste, le recuerdo la promesa que le hice de niños, ella cree que es solo por eso y le respondo que no, que yo no hago las cosas, si no las deseo y de pronto ella cierra sus ojos y cae entre mis brazos. La sostengo con fuerza, no entiendo qué pasó, ella simplemente perdió el conocimiento. La sostengo y salgo con ella al balcón para que reciba un poco de aire; las jóvenes suelen sofocarse. Me angustió al ver que no reacciona y verla así, solo me confirma que ella es el amor de mi vida, que no puedo con verla mal, con verla sufrir y no sé si pueda con perderla.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR