Despierto y lo primero que veo son ellos bellos ojos color miel, su rostro serio y preocupado, sonrió porque este es un despertar maravilloso, mi sonrisa se esfuma cuando veo a junto al de él el de mis padres y no es que me moleste verlo no, pero digamos que verlos fue regresar por completo a la realidad y darme cuenta de que estamos en pleno baile.
—Amber ¿cariño, estás bien? —Mi padre pregunta preocupado.
—Sí, padre, estoy bien, tranquilo, solo me sofoqué un poco. —Veo que estamos en un sillón que los Potter, tienen en su balcón, supongo que es para disfrutar de la linda vista que tienen desde aquí.
—Creo que deberíamos irnos —mi madre dice— y yo solo puedo pensar en lo que dijo Anthony: no podemos irnos, no cuando nos faltan tantos bailes, no cuando queda el resto de la noche para estar a su lado.
—Madre, estoy bien, no te preocupes, solo necesitaba un poco de aire fresco.
—Pero Amber, por dios, acabas de perder el conocimiento, es mejor que regresemos a casa.
—No, madre, por favor, no.
—Amber, deberías obedecer a tus padres, es por tu bien —El tonto de Anthony, dice preocupado.
—Ya me siento bien, solo necesitaba aire. A todo el mundo le pasa, no es nada de cuidado. —Mi madre hace gestos de que no me cree —Padre, por favor, es de mis primeros bailes —Recurro al chantaje con mi padre, sé que él no me dirá que no.
—Pero, ¿estás segura de que ya te sientes bien?
—Te lo juro.
—Está bien, nos quedamos, pero promete que si te vuelves a sentir mareada o sofocada, nos dirás y en ese momento nos vamos.
—Te lo prometo. Ahora volvamos —digo sonriente.
—Yo creo que por lo menos deberías descansar un poco más —Anthony, dice y yo frunzo el ceño —Dejemos que termine la pieza y volvemos, mientras toma un poco más de aire fresco.
—Anthony, tiene razón, Edward, regresemos y dejemos que Amber, se refresque un poco.
—¿Y se quedarán los dos aquí en el balcón? No, eso no, esperemos con ellos.
—Edward, por dios, deja de temerle a los balcones, con suerte y es lo necesario para hacer a Anthony, parte de la familia —No entiendo la plática de mis padres, no sabía que mi padre temiera a estar en un balcón y como eso ayudaría a que Anthony, sea parte de la familia —Anda vamos, Anthony, te la encargo.
—No se preocupe, Vizcondesa, yo aquí me quedo a cuidar de ella. —Mis padres se van, mi padre solo observa a Anthony, con una mirada extraña, no entiendo nada —Solo no tarden o se puede malinterpretar —Mi madre dice antes de cruzar la puerta.
—¿Estás segura de que te sientes bien? ¿No lo dijiste solo para no preocuparlos?
—De verdad que ya me siento bien, solo fue un pequeño desmayo. A todas nos pasa, es normal.
—Que a todas les pase no significa que sea normal, creo que deberían usar ropa diferente, algo que no las sofoque tanto —dice apenado, baja la mirada y evita verme, camina hacia el final del balcón.
—Así son las reglas, no las podemos cambiar, y solo es cuestión de tomar aire fresco para sentirse bien. —Me levanto y camino en su dirección.
—Deberíamos cambiarlas, no creo que sea buena para tu salud, no está bien que te pase eso, ¿o no será que no te has alimentado bien?
—Deberíamos cambiarlas, ¿solo por mí? —Le digo, él gira y se sorprende que estoy detrás de él. —No te preocupes, me estoy alimentando bien. —Me mira y se acerca un poco y aquí es donde me doy cuenta de que no es mi ropa lo que me acelera el corazón. Es él.
—Siempre me voy a preocupar por ti —se acerca un poco más. Yo me quedo sin poder decir nada, ni moverme, solo lo observo y él a mí. En este momento solo somos él y yo, y creo que me besará está tan cerca, cierro mis ojos.
—Señorita Amber, ¿cómo se encuentra? —Justo cuando pensé que por fin me besaría el Marqués, entra. Abro mis ojos y Anthony, sigue frente a mí solo mirándome. ¿Ay, no, estará sorprendido por mi reacción? ¿Será que fue muy atrevida al cerrar los ojos? —Me dijeron que tuvo un desmayo.
—Marqués, si me encuentro bien, gracias por preocuparse —Me giro más que por responder al Marqués, porque me estoy muriendo de vergüenza —Solo me sofoqué un poco.
—Me alegro ver que ya está mejor.
—Mucho mejor, Marqués, ahora si nos disculpa regresaremos, está por comenzar de nuevo el baile —Anthony, me lleva de la mano sin más.
—Fuiste muy grosero con el Marqués.
—¿Te molesta?
—No es que me moleste, es que él solo fue a preguntar por mi salud, no debimos dejarlo así, fue muy grosero. Tal vez se ofende y …
—Pues ojalá con eso, deje de perseguirte, se ofenda y siga su camino —Anthony, me va a matar con tantas emociones. En el fondo me alegra que haga estas escenas de celos, pero, por otro lado, no estoy segura de si en verdad lo son o solo es su pelea declarada con el Marqués.
Bailamos un par de piezas más, pero Anthony, parece como ausente, no me habla, no dice nada. ¿Será que es por qué cerré los ojos? ¿Se dio cuenta de que espera que me besara?
—Amber, querida, pensé que te la pasarais bailando toda la noche tal como lo estás haciendo, solo que pensé que sería con todos esos caballeros que esperan por ti, no que acapararías a Anthony.
—Siendo la favorita de su majestad, deberías de dar oportunidad a los demás caballeros. —Las insoportables de Harper y Rachel, aparecen para molestar.