Cap. 11 Promesa Rota.

1015 Palabras
—Exactamente por ser la favorita, puedo elegir con quién quiero bailar toda la noche y cómo ven la elegí. —Pues lamento tener que hacer que salgas de tu sueño, porque las siguientes piezas nos tocan a nosotras. —Así es Anthony, nos pidió ayer que le concediéramos ambas un par de bailes. —¿Eso es verdad? —Me giro y le pregunto. Él solo nos ve sorprendido. —Sí, bueno, ayer las visité y les pedí un baile a cada una. —Pues sabes que no puedes, ya que a mí me pediste todos los bailes del resto de la noche. —Amber, como siempre tan aprensiva, llevas con él casi toda la noche, no seas codiciosa. Anthony, recuerda que no lo prometiste —Harper se acerca a él y le dice con su voz melosa. —Amber. Solo bailaré con ellas una melodía con cada una y regreso. —Tú fuiste el que hizo un escándalo frente al Marqués y dijiste que todo el resto de la noche estaríamos juntos. ¿Y ahora me sales con esto? ¿Me dejarás aquí solo para irte con ellas? —Amber, no sea ridícula, él no es de tu propiedad y fue él quien nos lo pidió, sabes que siendo así no puedes no cumplir. —Amber, por favor, comprende que solo será un baile y regresaré contigo. —Lo único que comprendo es que esto es justo como lo imaginé, solo un juego y que solo dijiste eso por molestar al Marqués, cuando es claro que no era verdad, ya que ya tenías compromisos previos. Pues bien, ve con ellas y olvídate de mí. —Amber por favor, no es justo que te pongas así. No sabes por la situación que ellas están pasando, ¿no has escuchado los rumores? Bailaré con ellas para clamar esos chismes y … —Y nada, esos chismes bien se pueden calmar viéndolas aquí, nadie esperaba verlas y mucho menos con vestidos nuevos, eso calma todos esos rumores sobre su situación. —No actúes como niña, entiende, solo serán dos bailes. —Por mí baila con ellas el resto de la noche, y el que actuó como un niño fuiste tú ante el Marqués, utilizaste artimañas solo para alejarlo de mí, ¿y todo para qué? Para que me dejes botada por esas dos. Bien, pues quédate con ellas, que yo tengo aún el resto de la noche para disculparme con el Marqués y bailar con él, el resto de la noche —Amber, no, por Dios, comprende y deja de ser caprichosa. —No es capricho, es lo justo. Yo dejé al Marqués por ti, lo justo es que tú hicieras lo mismo, así que decide: ¿ellas o yo? —Anthony, no nos puedes hacer esto, tú sabes lo importante que esto es para nosotras —Harper, se acerca y vuelve con su voz de súplica. —No puedo hacerles este desplante y lo sabes. —Bien, pues entonces adiós. —Doy media vuelta y salgo de ahí. Camino a toda prisa, no quiero que las lágrimas que están por traicionarme salgan. No veo por dónde me fui, solo llego a un pasillo y camino por él hasta el final. Hay un pequeño saloncito y me refugié ahí. Ahí dejo salir las lágrimas que estaba tratando de controlar, pero ya no puedo más. Soy una tonta como pude creer que él podía sentir algo por mí. Solo fue por llevarle la contraria al Marqués, solo fui su juguete. Me quedo un momento ahí y después limpio mi rostro. No dejaré que esas arpías me vean mal, estoy segura de que se quedaron burlándose de mí. Debo salir y demostrarles que no me duele y ese tonto, ahora si lo quiero lejos, no me dejaré llevar de nuevo por mis sentimientos. —Señorita Amber ¿se encuentra bien? —Al salir del pasillo veo al Marqués recargado en un muro. Creo que estaba esperando a que saliera, baja la mirada avergonzada, estoy segura de que me escucho llorar. —Marqués, sí, si estoy bien, solo necesitaba un respiro, tanta gente me sofoca. —Comprendo, ¿y ya está mejor? ¿Quiere que la lleve con sus padres? Si se siente tan sofocada, creo que sería mejor que vaya a casa a descansar. —¡No! Nada de eso no me iré —digo en tono alto, porque antes muerta a darles gusto a esas dos, si me voy sabrán que me afecto y ninguno de esos tres me verán mal. El Marqués solo sonríe con mi contestación —Perdón, es que me gusta tanto bailar y soñé tanto con que llegara la temporada y poder hacerlo que no quiero perderme uno solo. —Me gusta que compartamos el gusto por el baile y, si me lo permite, yo estaré encantado de ser su pareja el resto de la noche. Claro, si es que su amigo no se molesta, aunque lo vi bailar con una de las señoritas Wright. No sé si siga su palabra de que bailara solo con él. —No se preocupe por él, y me disculpo por lo de hace un rato, él solo es un tonto que creo que la ha agarrado en contra de usted y solo está molestando. Yo me siento tan apenada, es solo que hemos sido amigos desde niños y... —Y nada, no se preocupe, yo comprendo. Pero mejor olvidé eso y vayamos a disfrutar de la noche —Me sonríe y voy con él. Está por comenzar una nueva melodía, un vals. Veo a Anthony, con Harper, él me observa y yo lo ignoro y volteo para sonreír al Marqués, quien me extiende la mano para comenzar a bailar. Me dejo llevar por la música y sonrió, sonrió como si lo estuviera disfrutando, como si por dentro no estuviera muriendo, como si mi corazón no hubiera sido aplastado por ese tonto, por una promesa rota, hasta aquí termino esa promesa de niños, después de esto que ni en broma vuelva a mencionar que seré su esposa.
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