El Marqués se queda a mi lado, creo que presiente o se ha dado cuenta de lo que pasó con Anthony, el cual, por cierto, está muy feliz bailando con esas arpías.
—¿Quiere que le traiga algo de beber? Debe estar cansada, no hemos descansado.
—Se lo agradecería, Marqués.
—Bien, tome asiento, descanse y yo voy por algo para que se refresque —Como siempre el Marqués, tan atento, va por lago de beber.
—¿Podemos hablar? —Anthony, se acerca a mí en ese momento.
—No tengo nada que hablar contigo, ahora, si me permites, me tapas la vista —le hago señal para que se quite de enfrente.
—Por favor, Amber, no actúes como una niña. No sigas con ese comportamiento, es irritante cuando te pones así.
—Nadie te pide que tengas que aguantarme, puedes irte con tus alegres y agradables amigas.
—Amber, por favor, deja que te explique por qué baile con ellas.
—No me interesa saber —Me levanto, veo que el Marqués, se está acercando —Vamos, Marqués, que ya está por empezar la cuadrilla de nuevo —Paso a un lado de Anthony y me voy con el Marqués, él cuál de nuevo comprende y sin más va conmigo.
Un par de bailes más y la noche terminó. Anthony, solo se quedó en un rincón observándome, yo lo ignoré por completo y me dediqué a disfrutar con el Marqués. Me despido de él, me pide de nuevo un paseo. Le respondo que sí, solo que para final de semana, ya que la abuela estará de cumpleaños mañana y nos reuniremos en familia.
Me acerco a mis padres para irnos, nos despedimos de un par de personas. Mis padres se despiden de Anthony, yo lo ignoro por completo y salgo.
Al llegar a casa, es por demás decirles que no pude dormir de inmediato, tenía un dolor profundo en el pecho que no me dejaba respirar. Lo que Anthony, me hizo jamás se lo voy a perdonar, no quiero volver a verlo y esta vez lo voy a cumplir. No solo me abandonó por esas y no cumplió su promesa, sino que me humilló ante ellas.
Al otro día me levanto tarde, estoy muy cansada, baile mucho, me duelen horrible los pies, me duele la cabeza y no tengo ánimos de nada. Bajo a desayunar, afortunadamente Thomas y Evans, no están y es que me siento tan mal que no estoy de humor para sus juegos. Solo como un poco, suelo comer bien, pero esta vez nada me apetece.
—Señorita Amber, mire, le acaba de llegar esto —El ama de llaves me dice emocionada, yo salgo a ver qué es y veo un hermoso arreglo de flores. Eran rosas, blancas y rosas, muy hermosas; tenían una nota muy bonita.
“Gracias por hacerme pasar la noche más bella de mi vida, espero con ansias volver a verla. Att: Él marqués Charles Peregrine.
—Están hermosas, pongámosla en un florero —Pido al ama de llaves —¿Sabes qué significan? —Le pregunto por qué no suelo recordar esos detalles.
—Las blancas significan inocencia y las rosas felicidad absoluta, me imagino que el caballero que las envió quiere decir que está feliz y que usted es inocencia pura. Creo que es un hermoso detalle.
—Muy hermoso, en verdad —sonrió, porque es gratificante sentirse halagada y más por un caballero tan guapo, atento, gentil y que estoy segura de que es el candidato ideal para mí.
El ama de llaves me ayuda a poner las flores y a ponerlas en el salón de la entrada para que lo adornen con su belleza.
—Señorita Amber, ha llegado un arreglo más —Catalina, mi doncella entra detrás de nosotras y me dice.
—¿Otro? ¿Será del mismo caballero? —Salimos para ver el otro arreglo, pero este es enorme y solo son rosas rojas.
—Qué hermoso, señorita, creo que esta temporada está siendo un éxito —Mi doncella me dice con entusiasmo.
—¿Qué significan las rosas rojas? —preguntó, aunque creo saberlo.
—Es una declaración directa de amor, las rosas rojas significan amor y, por lo que veo, es un amor grande y profundo. Por el tamaño del arreglo, ¿son del mismo caballero? —El ama de llaves pregunta y yo tomo la tarjeta para comprobarlo, pero al tomarla mi corazón se acelera.
“Espero que puedas perdonarme y darme una oportunidad de explicar lo que pasó, todo lo que dije anoche es verdad” Att: Anthony.
Leer, eso hace que un par de lágrimas bajen por mi mejilla. Esto es demasiado y no lo comprendo, les juro que no. ¿Por qué me hace esto? Un día me hace creer que de veras le interesó y al otro me desprecia. Después vuelve con sus insinuaciones, con sus palabras sin sentido, me ilusiona, me llena de esperanza para después dejarme botada por esas dos y ahora esto.
—¿Se encuentra bien?
—Sí, si estoy bien, creo que solo es la emoción del debut y empezaré a recibir obsequios. Pongan estas flores en un jarrón y las colocan en el salón del fondo.
—¿En el salón del fondo? Pero ahí no se van a ver y están tan hermosas, debería lucirlas como las otras.
—Por favor, ponlas donde te dije, no quiero verlas, pero tampoco quiero tirarlas como dices. Son muy lindas y no tienen la culpa de ser enviadas por gente desagradable.
No digo más y salgo de ahí, no quiero ver más esas flores, no quiero volver a caer en sus mentiras, no puedo seguir con sus juegos. ¿Amor? Si como no, no creo que sea amor dejarme botada por un par de arpías, no cuando el mismo me pidió que estuviera toda la noche a su lado, no cuando vio que me desmaye y aun así me aferré a quedarme solo por él, no pudo no darse cuenta y aun así me boto como un trapo sucio.
No hay perdón para eso, no puedo hacerlo, me ha herido como nunca y no permitiré que me siga engañando, que se quede con ellas, que les mande flores a ellas y a mí que me deje en paz, yo me voy a esforzar pro enamorarme del Marqués, el sí ha sido un caballero, ha sido sincero y no voy a perder a alguien que vale la pena, solo por ese tonto que solo está jugando conmigo.