—¿Y a dónde fuiste con el Marqués? —Me dice una vez que tomo asiento.
—No es de tu interés.
—Te equivocas, es de mi total interés, ya que es mi competencia, yo también soy tu pretendiente. —Competencia, eso es lo único que lo hace estar aquí, ganarle al Marqués.
—Solo te diré que pase una tarde agradable, que él sí es todo un caballero. —Bebo el té de un solo sorbo, pero termino escupiéndolo, está hirviendo.
—¿Estás bien? ¿Te lastimaste?
—Claro que me lastimé este té, está hirviendo.
—Debiste esperar a que se enfríe un poco, déjame ver tu lengua —se acerca a mí y pega su cara a la mía —. Esto me hace recordar mi alucinación y me pone nerviosa; tenerlo así es peligroso.
—Estoy bien, no me paso nada —bajó la mirada porque esto es algo incómodo.
—¿Segura? —Toca mi barbilla, para que alce mi mirada y lo vea. Él me observa de una manera dulce y sonríe. Yo solo asiento con mi cabeza.
—Bien, entonces sigamos conversando, y toma con calma el té, tomarlo de un solo sorbo, no te librará de mí.
—¿Y cómo de qué quieres que sigamos conversando? ¿De tu baile con tus amigas? —Ay, no. ¿Cuándo voy a controlar mi lengua? ¿Por qué termino reclamando eso?
—Ese es buen tema, podría explicarte por qué bailé con ellas o también podríamos conversar de lo que pasó la noche del cumpleaños de tu abuela.
—¿Esa noche? ¿Lo que pasó esa noche? —Camina hacía a mí y yo siento que el cuerpo me tiembla. ¿Será que no fue un sueño?
—¿No lo recuerdas? —pregunta y yo no sé qué decir —. Veo a mi doncella que solo abre grande sus ojos.
—No, no recuerdo nada.
—Bebiste mucho. ¿Por qué? —Si me vio, si fue real.
—Yo, solo —Dios no sé qué decir —. Solo quise probar, pero no recuerdo más.
—¿Segura que no recuerdas? —Me mira fijamente y no puedo decirle que lo recuerdo, además no miento del todo, solo recuerdo el beso y nada más. Lucy, dijo que después lo quería matar, tal vez me rechazó. Me regañó por atrevida; sería doloroso saber que algo así pasó.
—No, no recuerdo nada, solo que estaba sola en el jardín. ¿Tú me ayudaste a subir? ¿Dónde me viste?
—Si yo te ayudé a subir, estabas bastante grosera. Te encontré cuando ibas entrando a la casa.
—¿Grosera? ¿Qué te dije? ¿Hice algo malo? —Espero que no diga que lo bese.
—Querías matarme, solo eso.
—¿Solo eso?
—Sí, ¿qué más podría ser? —Se vuelve a acercar, terminaré loca por su culpa. ¿Será que lo del beso lo imaginé? Si eso debe ser, o ya me lo habría dicho. Y si no lo dice, es porque no quiere que se sepa, no quiere que se le comprometa. Pues bien, le daré gusto, si él no lo ha dicho, porque no significo nada.
—Nada, nada más, podría decirte más lo que ya dije, que hay días en que sueño con asesinarte con mis propias manos — él sonríe.
—¿Y por qué le odio? ¿Por qué baila con otras?
—¡Sí! —¡Ay, no! ¿Qué he dicho?
—¿Sí? ¿Celosa?
—No, no son celos, es solo que sabes que no soporto a esas dos y me dejaste botada por ellas, es solo eso. No tengo por qué sentir celos de un tonto como tú.
—Qué lástima, ya me había emocionado —dice, baja la mirada y da la vuelta. No entiendo, ¿le dolió?
—¿Puedo pedirte algo? —Toma un sorbo de su taza y gira de nuevo para verme.
—Sí, dime.
—¿Me concederías una salida mañana?
—¿Una salida? ¿A dónde?
—Es una sorpresa, creo que merezco una oportunidad como el Marqués, de poder hacer mi labor como tu pretendiente —Creo que es lo primero que hará como tal.
—¿Entonces esto sí va en serio?
—Concédeme esta salida y te lo demostraré.
—Bien, te daré esa salida que me pides, pero te advierto que no toleraré un juego más de tu parte —sonríe.
—Ni un juego más, mi dulce Amber —toca de nuevo mi barbilla y me dice sonriente —. Nos vemos mañana, ya puedes ir a descansar —dice y se va, dejándome a mí de nuevo, que el corazón latiendo con fuerza.
Dijo que no habrá más juegos, eso quiere decir que esto es de verdad, me pretende de verdad, no dijo nada del beso, tal vez porque no pasó o porque es un caballero y piensa declararse primero. Si eso tiene que ser, Anthony es así, le gusta hacer siempre las cosas bien.
Subo corriendo a mi alcoba y le pido a Lucy. Me ayudé a elegir el vestido más hermoso. Quiero verme hermosa. Si él se me declaró, le diré que sí, sin pensarlo, no dejaré que esta oportunidad se vaya de mis manos.
Pero, ¿será que se declara por el beso? Ay no, ya no quiero pensar, solo quiero disfrutar nuestro paseo, por fin mi sueño se está haciendo realidad, el dejo claro que me pretende en serio, me pidió una salida, una cita, donde solo estaremos él y yo, bueno y Lucy, pero ¡ay no!, tengo que pedir permiso a mis padres, pero estoy segura de que no me lo negarán es Anthony.
Término exhausta, vacíe todo mi guardarropa, hasta elegir qué me pondré. Mis padres no se negaron, aunque se sorprendieron al decirles que es mi pretendiente oficial. Mi madre se alegró, a mi padre no le dio mucho gusto, pero tampoco lo desaprobó.
Estoy tan ilusionada y feliz, solo espero que esta vez sea en serio y que no sea un juego más, que mañana mismo yo esté comprometida con Anthony, bueno no Amber, vas muy rápido, solo será un paseo, pero si en ese paseo dice algo, esta vez no guardar mis sentimientos y le diré a todo que sí, sin dudarlo.