Cap. 17 En las nubes.

1578 Palabras
POV Anthony. Me siento terrible por haber hecho enojar a Amber, pero no podía fallarles a Harper y Rachel, aunque suene absurdo, pero de ese baile dependía mucho para ellas, tanto que Rachel, ha estado recibiendo la vista de Lord Holmes. Con la situación en que se encuentran, es posible que esta sea su última oportunidad. Su madre está muriendo. Lord Wright, ha perdido casi todo su capital, por invertir en negocios que le dije claramente no le convenían. Lo poco que tiene lo ha vendido para poder atender a Lady Wright, no puedo simplemente abandonarlos, cuando ellos han sido mi apoyo cuando mis padres murieron, al igual que los Portman. Me duele ver a Amber, con ese hombre, se alejó de mí y pasó toda la noche bailando con él. Me llenó de impotencia y de dolor, ni siquiera me dio oportunidad de explicarle. Entiendo su enojo, pero no que se vaya con él. Nunca he pretendido a nadie, no sé realmente qué hacer, si tuviera a quien pedirle un consejo, no sé qué hacer para que me escuche y me perdone. Paso por una florería y se me viene la idea de que tal vez un ramo de flores pueda calmar un poco su ira. Pregunto que sobre qué flores enviar a la persona que amas y me aconsejan un ramo de rosas rojas, mido el más grande y espero que eso pueda suavizarla un poco, conociéndola, ha de querer matarme. Me encuentro a Thomas y Evans, me invitan al cumpleaños de su abuela. No sé si sea apropiado, sé que solo asistirá la familia, pero ellos dicen que yo soy como un m*****o más y que no puedo faltar. Acepto porque también veo en ello la oportunidad de hablar con ella. Pensé que me harían mala cara, por ser un extraño, pero no fue así. Todos me recibieron con gusto bueno, a excepción del Duque. Creo que él siempre ha notado mi amor por Amber y, al ser su nieta consentida, ha de odiarme por querer quedármela. Intento acercarme a ella, pero me rechaza. Se porta fría e indiferente. Lo que no sé, es si la causa de su enojo es por celos o solo por el pleito que tiene desde niña con Rachel y Harper. Sabe de mi recelo con su abuelo y no se despega de él en todo el día. Me toca solo verla de lejos, se ve tan feliz, tan sonriente con su abuelo y el tío Harold, me gusta verla feliz. Aunque eso significa que yo no le importo en absoluto y no es que la quiere ver mal, pero pensé que tal vez estaría triste al igual que yo por lo que paso, por perder nuestra noche juntos, pero no es así, a ella no le importo eso, solo es su coraje por qué me fui con ellas, creo que si hubiera sido con alguien más no le hubiera dado la más mínima importancia. Al anochecer, pasamos ala casa, las damas se van a su salón y los caballeros vamos a jugar un poco, beber y conversar. Hasta ahí llego mi ilusión de hablar con ella o de por lo menos verla y sentirla cerca. No puedo ni siquiera concentrarme en el juego, llevo ocho partidas perdidas. No sé qué me pasa, no puedo concentrarme, solo ella está en mi mente: su sonrisa, su mirada. ¡Dios, siento que me volveré loco! Opto por salir, me disculpo diciendo que necesito realizar mis necesidades y salgo de ahí para tomar un poco de aire. Creo que lo mejor será irme ya, no tiene caso seguro aquí y los Portman, son de carrera larga, no creo que paren pronto. Camino por el pasillo del fondo, veo el arreglo que le envié. Lo dejo botado en un rincón si la más mínima importancia, no como las flores que escuché le envió en Marqués y que puso en el salón principal, para adornarlo y que todo el mundo las admiré. Estoy por irme, en definitiva no tiene caso seguir con esto. Es claro que ella no me quiere, que lo quiere a él. Estoy por salir cuando escucho ruido en el pequeño jardín que está al fondo. Su lugar favorito, de niños, la pasábamos jugando aquí. La veo sentada en una banca admirando la noche, pero lo que llama mi atención es la botella que tiene en sus manos y más me sorprendo al verla darle un último sorbo hasta acabársela. Corro de inmediato, ella jamás ha bebido, no comprendo por qué lo está haciendo. —Pero ¿qué has hecho? —Le digo y la sostengo, ya que se puso de pie y se ha tambaleado. —Suéltame —dice al verme. —Si te suelto, irás directo al piso. ¿Por qué has bebido? ¿Te tomaste tú sola toda esa botella? —La interrogó, porque esto no es propio de ella. —Sí, yo solita, sabe deliciosa y William, tenía razón si cura el dolor — me dice y no comprendo a qué dolor se refiere. ¿Está enferma? —Sabes que esto ha sido una impudencia, no debiste hacerlo si alguien te ve así —La regaño, porque no puede hacer esas cosas, puede pasarle algo. —Todos están ocupados, nadie me verá y este es mi jardín, nadie tiene permitido entrar, ni tú, así que vete —Está totalmente ebria y me corre. —No pienso irme y menos dejarte así. Estás actuando como una niña, una niña que se pone a hacer travesuras —Le digo molesto porque ya está grande para hacer cosas así. —¿Eso soy para ti? ¿Una niña? Claro por eso me botaste, porque para ti sigo siendo una niña, una niña con la que puedes jugar —Se gira, ya que al correrme me empujo y trato de caminar, yo la tengo sostenida de la cintura —Pero te voy a demostrar que ya no lo soy, ya no soy esa niña —Me dice que ya no es una niña, me toma del saco y sin esperarlo me besa. Es un beso mágico, cargado de ternura, de deseo, de necesidad. Correspondo con la misma necesidad, la misma intensidad y con un deseo desbordante que no imaginé que podría sentir. Mis labios no pueden separarse de ella, mi cuerpo reacciona a la cercanía de su cuerpo. Me pierdo en sus labios hasta que el aire nos falta y nos separamos. Ella me mira con detenimiento, acaricia mi mejilla y ese solo gesto hace que me sienta como en las nubes. Mi Amber, mi dulce Amber, besarla ha sido lo más maravilloso que he sentido. Me ha besado y no entiendo el porqué, solo la tengo pegada a mi pego, mi frente a la de ella, quisiera gritarle que la amo, que es mi vida entera. Pero de pronto llegó a mí la conciencia, la he mancillado, le he faltado de la peor manera, esto no debió pasar, no así, la he desgraciado. —Amber, esto no debió pasar, esto no es correcto. —¿No debió? ¿Por qué? Pero no soy ella, ¿verdad? Claro, seguro querías que la que te besara fuera, Harper. —No, no es eso, es solo que no es correcto. —¿Y desde cuándo sigues las reglas? Claro, cuando se trata de mí, hay que seguirlas, pero cuando es por ella, no te importa romperlas, haberme hecho una promesa y después botarme. —No, sabes que no es así. —Claro, es así, pero ¿sabes qué? Ni me gustó, besas muy mal y estoy segura de que el Marqués lo hará mejor, si él sí es un hombre. —Escucharle decir eso duele, creo que más bien es ella la que deseaba besar a otro. —Entonces, ¿solo estás jugando? —Sí, juego, igual a cómo lo haces tú. —Entonces, ¿no me quieres? ¿No deseabas besarme en realidad? ¿Por qué lo hiciste entonces? —¿Por qué debería quererte, si tú solo quieres a esas dos? Y si te bese solo es por curiosidad, así como me dio curiosidad beber, me dio curiosidad besarte. —Bien, pues ya te quitaste la curiosidad, ahora vamos adentro, que si alguien te ve así tendrás problemas. —Intento llevarla adentro, lo que ha dicho me ha dolido hasta el alma y solo quisiera irme, pero no puedo dejarla así. —No, yo aquí me quedo, tú vete con ese par, olvídate de mí y no me vuelvas a tocar, ni a besar, o te mataré. —Tú fuiste la que me besó. —Pero tú correspondiste y eso es un crimen y lo pagarás, te asesinaré por eso. —¿Me asesinarás por corresponder al beso que tú me diste? —Sí, no debiste corresponder, no debiste hacerme sentir eso que sentí. Eres un tonto. No entiendo eso último que dijo, ¿lo que le hice sentir? ¿Qué significa eso? Quisiera preguntarle, pero ya estamos subiendo las escaleras y no quiero hacer ruido y que nos descubran. Al llegar arriba escucho ruido y la dejo sentada en una banca, me escondo y solo vigilo para que no se caiga, no sé qué pasaría si alguien nos ve en esta situación, sería un escándalo y seguro la obligaron a casarse conmigo y aunque es mi sueño, quiero que sea porque ella lo desea, porque me ama, no por una borrachera.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR