Cap. 6 No somos nada.

1058 Palabras
POV Anthony. Voy furioso, no sé qué es lo que más rabia me da si el descaro de ese hombre o el que Amber, parece que de verdad disfruta sus galanteos. Sabía que este día llegaría, que apenas ella hiciera su aparición, todos enloquecerían y harían fila. Muchos que esperaron esta oportunidad, ansiaban que llegara y, aun a pesar de mis esfuerzos por detener a los que creí serían un problema, no todos se contuvieron. Si fueron los más tontos e insignificantes, nada que pareciera una amenaza. Pero claro, con la gran idea de su majestad por invitar a medio mundo, tenía que salir un Marqués prepotente, engreído y tan fascinante, tan imponente. Desde niña, Amber, se la pasaba hablando de su gran día y de cómo todo mundo moriría por ella. Siempre ha sabido de su gran belleza y con el paso de los años su gran ego solo creció. Se sabe especial y lo es carajo, lo es. Su hermosura va más allá de lo físico, es una niña tierna, dulce, amorosa, dedicada a su familia, a proteger a los suyos, eso sí, es un tanto rebelde y con un carácter difícil, pero eso solo le da ese toque mágico a su personalidad. ¿Cómo no iban a caer todos ante ella? Yo también soñé con la noche de su debut, soñaba con ser el único que ella elegiría para bailar, me soñé disfrutando toda la noche a su lado, que por fin pudiera ver que la quiero, que ese amor de niños también creció. Pero no, ella lo eligió a él. Desde que los vi juntos pude ver la sonrisa de ella, esa sonrisa que nunca le había visto. Ella solo me ve como su amigo, como el niño que siempre la molesta, como a un hermano más, no se da cuenta de que muero por ella, que lo único que deseaba era crecer para cumplirle la promesa que le hice desde niños, de que ella sería mía, solo mía. Pensé que ella sentía lo mismo, eso creía por sus miradas profundas, tiernas, dulces. Pero apareció él y su rostro se iluminó como nunca, ahí me di cuenta de que no, que ella no me quiere como yo deseaba, que su sueño era ser amada y cortejada por hombres importantes. Lo logro y en el fondo disfruté verla feliz, solo que soñé que sería a mi lado. Sé que hoy fui un loco como ella me lo acaba de decir, pero es que no pude soportar verla, reír a lado de ese, no pude controlar mis celos. Odié no ser yo el que la hiciera reír y en el coche estuve tan cerca de cometer una locura, moría por besarla, por hacerle sentir todo este amor, pero no puedo hacer eso, no puedo, ella lo quiere a él, me lo dejo claro, está molesta porque arruine su paseo y tiene razón fui un entrometido sin razón, me tome atribuciones que no me correspondían, como ella lo dijo no somos nada y no saben las ganas que tuve de gritarle que no somos nada, pero que daría la vida porque lo fuéramos todo, pero seguro no me creería o se burlaría de mí, pensara que solo juego como cuando niños. Voy a procurar mantenerme alejado como ella me lo pidió y creo que es lo mejor, o no podré contenerme y haré una locura. Si los vuelvo a ver juntos, voy a enloquecer y no sería apropiado, no cuando ella solo ve en mí a uno más de sus hermanos. Lo que sí haré será investigar a ese Marqués. Mi dulce Amber, merece al mejor de los hombres y si él no lo es, no permitiré que esté con ella. Antes de ir a casa le pido al chofer pasará por las tartas para la madre de Harper, me sentí un poco mal por no cumplir mi promesa, ha estado un poco decaída y triste aunque también debuto el que su familia esté en una situación difícil ha hecho que casi nadie o más bien nadie se interese por las hermanas. Harper y Rachel, han sido también mis amigas desde siempre y voy a procurar ayudarlas. No es justo que por alguna mala decisión de su padre todo mundo las haga menos, en especial a Harper, que siempre ha sido más sensible. Tal vez deba enfocarme en eso en mis negocios, y alejarme de los eventos sociales, para así evitar verla. Nunca imaginé que eso que me ilusionaba día a día, hoy fuera un tormento. Imaginar siempre que vería esa bella sonrisa era mi motivación para levantarme temprano y correr directo a su casa para saludar. Llegar y verla era todo para mí, pero ahora duele, duele porque ella ya no solo reía conmigo, sino que sonríe a alguien más, ha dejado de disfrutar de mi compañía, de mis juegos, ahora parece que todo de mí le molesta y solo le sonríe a él, a ese aparecido que con sus bruscos galanteos se la ha ganado. Bajo para comprar las tartas y me sorprende ver dentro al Marqués, hablando con una joven. Me detengo, ambos se ven muy sonrientes. Ella creó reconocerla, es la hija de los Walter, y también ha debutado esta temporada. —¿Tan pronto se aburrió de Amber, que ya está cortejando a otra joven? —Digo al entrar después de ver salir a la joven. —Duque, ¿me está siguiendo? —No, no se crea con tal fortuna, solo pasé a comprar una tarta, pero no imaginé verlo tan sonriente con otra joven a nada de haber estado de paseo con Amber. —No sabía que estaba prohibido hablar con alguien más. —No, no lo está solo, que me hace pensar que usted solo está jugando, Marqués. ¿Dígame a qué vino a Londres? ¿Vino por una esposa? ¿O solo está de paseo y disfrutando de las debutantes? —Digamos que mi familia espera que regrese a casa con una esposa, por eso fui invitado a venir a disfrutar de la temporada, que, a decir verdad, solo esperaba disfrutar de unos días y de tan hermosas damas y regresar. Hasta que una bella joven me hipnotizo y ahora estoy decidido a no irme hasta lograr que esa bella joven venga conmigo como la nueva Marquesa de Devon.
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