Algo que Katherine descubrió en aquella escuela es que, el deporte no es tan malo si eliges el correcto. Lo de ella no es nadar, correr, saltar vallas o lanzar cosas, pero el arco y el esgrima se le dan bastante bien. Por supuesto que eso no lo sabía, porque en una escuela pública es difícil que esas disciplinas sean parte del programa. —Vamos, chicas, deben tomarse esto en serio —dice la instructora con frustración y termina deteniendo todo—. Katherine, ven aquí, ayúdame a mostrarles cómo se hace esto. Ella se coloca su protección, camina hasta el centro, se para frente a la instructora y comienzan a moverse. Las dos se mueven con elegancia y seguridad, pero Katherine se lo toma muy en serio, a diferencia de sus compañeras, que creen que aquello es un juego. Para la chica es una manera

