Capítulo 50

1341 Palabras

La detective se acercó a mi horas después, no suavizó nada. Nunca lo hacía. —Vas a ser trasladada a un reclusorio esta misma noche —dijo, sin mirarme, mientras cerraba la carpeta—. El Estado te va a asignar un abogado. No esperes mucho de eso. Hizo una pausa mínima. La suficiente para asegurarse de que yo estaba escuchando. —Y escucha bien esto —añadió, ahora sí mirándome—. Si tu novio muere, prepárate. Lo que viene ya no es intento de homicidio. Es homicidio premeditado. Y eso cambia todo. No levanté la cabeza. No pregunté nada. No protesté. La palabra muere se quedó flotando en el aire, pesada, incómoda, como si esperara una reacción que no llegó. Ella interpretó mi silencio como indiferencia o como culpa. Tal vez ambas cosas. —Te conviene que viva —sentenció—. Por tu bien. Asent

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR