—¿No que no tomarías más? —Yo no, pero tú si… —¿Y después quién las cuida? —Ah si no los quieres, pues yo sí. Y prácticamente obligado Noah se tomó los dos shots de porrazo. Yo pedí un vaso con agua para ya ir bajándole un poco. Visualicé a Danna y Mire, ambas habían conseguido más alcohol de quién sabe Dios y estaban paradas nuevamente en la mesa del centro bailando. —¡Vamos! —le dije a Noah tirando ligeramente de él. Mis amigas me ayudaron a subir a la mesa sin caer en el intento. Noah prefirió no subir y quedarse mirando. Que aburrido. El dj que ya nos reconocía volvió a ponernos una de Shakira, ahora la reconocida mundialmente por la World Cup de Brazil. Waka Waka. Bailamos y bailamos, todo el bar imitaba nuestra coreografía. Yo ya no podía más de la emoción, me sentía una peq

