Elena se les une y Anya, sin poder controlarlo se molesta. Así fuese peleando, provocándose, demostrando el poder que tiene el ruso, quería que sea cuál fuese el momento, no participará nadie más. —Amo —Elena le habla a Kai con los ojos fijos a sus pies y las manos descansando boca arriba—. ¿Lo he hecho bien? —Lo has hecho bien, Elena —le dice Kai mientras se inclina y le pasa la mano por la cabeza. —Si el amo lo permite, me gustaría recibir una recompensa. Solo si el amo tiene disponibilidad —habla ella. Kai vuelve a su postura de jefe. Anya a su lado la observa antes de atender a Kai. El líder de los Volki Sibiri gira su rostro encontrándose con los ojos verdosos de la hackers. No baja la mirada y él ya no se lo impone, si desde el minuto cero de conocerse, ella no lo hizo y él no s

