La negociación no demoró demasiado. Kent no pidió nada, de hecho y Adrian sabía que era intencional. En este momento el alfa daría todo: los hombres para investigar qué había sucedido al manantial y quienes construirían pozos que permitieran tener acceso a más agua. En tanto, dotaría a la manada de agua y provisiones periódicamente. Kent esperaba que una vez que Zafiro Azul contara de nuevo con una fuente de agua, su alfa no podría negarse a nada que él le pidiera. - Bien, creo que es todo – dijo Adrian. Había sido agotador mantenerse concentrado en la discusión y a la vez mantener a raya a su lobo, que solo deseaba volver al lado de Lily – Vamos a tomar el almuerzo – - ¡Magnífico! Aquí sirven la comida más apetitosa que he probado – - Le compartiré sus palabras a Nana Aura. Le a

