Capítulo 39

4993 Palabras

– Tienes curiosidad por ello ¿verdad? –  adivinó ella, cogiendo la mano que él tenía en su espalda. –  No quería ser grosero preguntándotelo, no era asunto mío. –  confesó él con sinceridad y disculpa. Ante eso, ella solo lo beso un rato más, y con una sonrisa le miró profundamente. –  Mañana, cuando haya traído los ataúdes para vosotros, te lo explicare todo, mientras… – dijo lo último con seducción, poniendo las manos sobre el pecho desnudo de él. –  podemos continuar por donde lo hemos dejado ahora. –  Claro, lo que digas… – acepto él decidido. Y con un beso pequeño, se abrocho la camisa de nuevo y se retiró de la habitación, con una sonrisa en la cara. Carmelius lo vio irse, y de buen humor y tranquila, rodeo la cama, la abrió con calma y con suavidad se metió dentro de ell

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR