– ¿Venganza? ¿A qué venganza se refiere con eso? – pregunto Marcus, girándose a ella para tenerla de frente. – A la que haré contra los seres despreciables que me encerraron en mi ataúd durante más de 100 años, con vuestra ayuda. – contestó ella con una mirada penetrante y decidida en lo que decía. – Además, también recuperare algo que me robaron, y tendréis una recompensa por ello. – dijo ella, con una mirada simpática y segura. – ¡¿Una recompensa?! – exclamó Lucius emocionado. – ¡Me encantan las recompensas, sobre todo si pueden ser chica guapas y jóvenes! Los tres miraron a Lucius con muecas, y él lo ignoró, pero Carmelius se río de ello, viendo que uno ya estaba con ella para su plan de venganza. – ¡Yo me niego a ser así! – dijo decidido Marcus. – ¡Me ha convertido contr

