Capitulo 41

1872 Palabras

Dahlia Soler El silencio en el ático de la Torre Soler era una cuerda tensada al límite, una vibración que me subía por las piernas y me recordaba que estaba pisando el epicentro de un terremoto inminente. Vittorio sostenía el disco duro con una reverencia casi religiosa, como si aquel trozo de plástico y metal fuera la hostia consagrada de su propia salvación. Sus dedos, largos y amarillentos por el tabaco de años, acariciaban la superficie mientras sus ojos escaneaban mi rostro buscando una grieta, un rastro de duda que le confirmara que le estaba entregando una cáscara vacía. —Es fascinante, ¿sabes? —dijo Vittorio, caminando hacia la consola central de su escritorio de caoba—. Tu padre siempre decía que el cemento es eterno, pero que la información es volátil. Él creía que podía enter

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR