-Comenzaré a darle todos mis datos enfermera y está vez sin mentirle-
Mi buen humor estaba tan presente que podría afianzar con mi vida lo anterior… Después de todo, Jason me ha enseñado que no es mentir el hecho de hacer algunas omisiones.
-Mi nombre real es Katrina Jensen, pero los que me conocen me llaman “KATRINA SMOKE”, tengo 16 años, peso 115 libras (52 kilogramos) y mido 5.74 pies (1.75 metros). Soy ciudadana norteamericana, vivo en McAllen, Texas. Nací a orillas del Río Bravo, en la línea fronteriza entre Texas, U.S.A. y Tamaulipas, México; para ser exacta en agosto 29 del año 2005, de ahí proviene mi nombre, soy "Katrina" porque nací justo cuando ese devastador huracán azotaba la zona. Jensen es el apellido que me diera mi padre adoptivo, Mr. Nick Jensen, él fué quien me encontró aquel lunes en la madrugada, pocas horas después de haber nacido en la crecida del río. Es agente de la U.S. Border Patrol y supongo que no debe tardar en llegar por mí. Soy “SMOKE” por mis ojos, son grises según sé, pero nunca los he visto, tengo cataratas desde nacimiento, es como tener "humo" en los ojos… espero que usted lo entienda…-
Le expliqué con lujo de detalles a la enfermera, para evitar confundirla y molestarla más.
-Mi nombre es Sophia-.
-¿Quienes son ellos?-
La enfermera me preguntó, después de una presentación muy simple y seca.
-El joven que llegó al final se llama Jason Black, él es… "mi novio" y tiene 21 años (hasta hoy me enteré que me ve como la futura señora Black)-.
-La señorita que llegó conmigo (supongo que en una ambulancia), se llama Violet White y le ha dicho la verdad, tiene 18 años y ella es mi hermana mayor (adoptiva, por supuesto)-.
Seguí respondiendo las preguntas que me hizo...
La lucidez que expresaba dejó mudos a Jason y Violet. La enfermera por otra parte no se veía muy conforme, supongo que aún dudaba de lo que le decía y con justa razón, pero no me importó y proseguì hablando.
-Tengo historial clínico tanto en México como en Estados Unidos, por TLC y ataques de ansiedad y pánico, todo derivado de mi condición visual-.
-Mi médico (psiquiatría) es el doctor Arthur Jensen, si le llama puede corroborar todo lo que le he dicho, además de mi médico el también es mi tío y con gusto puede facilitarle todo lo relacionado a historial clínico. Aunque le repito que no creo que los hermanos Jensen tarden mucho en llegar; si ya está aquí Jason, mi papá y mi tío no deben de estar muy lejos-.
Le dí los contactos de celular (tanto de Nick, cómo de Arthur) a la enfermera, para que terminara de llenar su hoja pidiendo los datos médicos directamente con ellos, pero más que nada lo hice para que se largara y me dejara de ver como si yo fuera una loca esquizofrénica sin remedio.
En cuanto Sophia salió (¡al fin!), los chicos comenzaron a bombardearme con todo tipo de cuestionamientos, en especial Jason que estaba molesto, según él, le dí demasiada información a la enfermera y debía seguir diciendo qué él era mi pareja y que yo era una Black (si supiera). Vio y yo optamos por no decir nada más para evitar algún castigo de su parte y el se alejo de la cama donde estábamos y caminó hacia la ventana, su apariencia nuevamente se tornó atemorizante y muy confusa para mí, no me explico cómo ese par de ojos azules pueden inspirar tanto pavor en mí.
Solo cuando miré su reflejo en la ventana me percaté de que ni Vio, ni J, se habían dado cuenta que los podía ver claramente y tampoco quise decirles, no sé porque, cerré nuevamente los ojos, fingiendo tener ardor y Vio me acerco las gasas que me había retirado Jason. Cuando me las coloque otra vez tuve la confianza de poder hablar una vez más con ellos (me distraen, más J). Fué hasta entonces que Violet y yo nos pudimos decir lo que estábamos pasando antes, durante y después de mi colapso y solo así Jason se enteró de todo, mientras nosotras hablábamos él casi no intervenía, de hecho lo evitaba, se notaba ausente y las pocas palabras que decía arrastraban una tonada desconfiada, algo lo tenía inquieto. En el televisor comenzó una transmisión en vivo desde la zona cero (el accidente del tren) y solo entonces Jason volvió a ser "el mismo".
#-UN DESLAVE FUÉ EL CAUSANTE DEL DESCARRILAMIENTO-
-NO TENEMOS UNA CIFRA EXACTA DE LAS PERSONAS QUE PERDIERON LA VIDA-
-HUBO VARIAS EXPLOSIONES DEBIDAS AL MATERIAL INFLAMABLE QUE TRANSPORTABA EL TREN Y RECUPERAR LOS RESTOS SERÁ CASI IMPOSIBLE POR EL GRADO DE COMBUSTIÓN EN LA ZONA-
-SE ESTIMA QUE NADIE SOBREVIVIÓ AL SINIESTRO, NI TAMPOCO EN UN RADIO DE MEDIO KILÓMETRO A LA REDONDA-
-LAS PRIMERAS AVERIGUACIONES DEL PERITAJE CONDUCEN A QUE FUÉ UN DESLAVE PROVOCADO LO QUE ORIGINÓ EL PRECANCE-.#
Después de escuchar el reporte en vivo de aquel periodista recordé...
...La montaña desganada sobre las vías, el faltante de los durmientes dónde descansan las vias férreas, y la precisión con la que estaba seccionadas.
Cuando recopilé en mi mente las imágenes, compartí la teoría con los peritos.
-¡Eso fué provocado¡-.
-La montaña no se derrumbó sola, si así hubiera sido, habría rastros de los maderos y de los rieles esparcidos en la trayectoria que llevó el deslave-.
Estaba por externar mis conclusiones con Violet y Jason, cuando la puerta se abrió y mi trío personal de superhéroes cruzó el umbral, escuché a papá cuándo la empujaba y me saque las gasas nuevamente, al verles entrar fue tal mi alivio, sabía que con ellos aquí el castigo que Jason estuviera planeando para nosotras tendría que esperar.
Papá se hizo espacio en la incómoda cama para abrazarme y llenarme de besos (siempre es tan tierno conmigo). Poder verlo por primera vez es maravilloso… le debo la vida y ni siquiera conocía su rostro… hasta hoy.
El tío Arthur se enfocó en revisar el parte médico, los estudios y los medicamentos que me suministró la enfermera. Ordenó mi alta inmediata y me suspendió todos los medicamentos que me seguían suministrando en el suero.
Mientras tanto, "MARK" mi tercer superhéroe, estaba organizando mi traslado a casa, dando órdenes específicas para que el viaje no me causará estrés, pero más exactamente para que Jason no estuviera cerca de mi.
Las cosas entre ellos dos nunca han sido cordiales y nadie sabe a ciencia cierta desde cuándo comenzó su enemistad, ni qué fué lo que causó tal antipatía entre ellos, quien los conoce a ambos puede asegurar que es tal el conflicto entre Mark y Jason que podrían redefinir el significado del odio.
Papá le hizo un espacio a Mark para que se acercará junto con nosotros y tomara asiento a lado mío, obviamente lo hizo ante el ceño fruncido de Jason y con toda la intención de molestarlo. Ningún Jensen quiere a los Black, no es una cuestión contra todos los Black, en sí estaba enfocada única y exclusivamente a Mr. James Black, la aversión se extendió a Jason en parte por Mark, en parte por mi y principalmente porque el tomó el control de los negocios de esa familia, el tío Arthur le llama daño colateral.
Mark se acercó y acomodó con cuidado un mechón de cabello tras mi oreja, el roce de sus dedos en mi lóbulo izquierdo me produjo una sensación de descarga eléctrica, que me obligó a mirarle directamente a los ojos, en cuanto mis pupilas se encontraron con esos ojos negros, quedé suspendida en ellos.
Mirar esos ojos suyos era como poder apreciar el cielo estrellado sin una mota de luz artificial que estorbe, no puedo ni parpadear, con solo verlos me olvidé hasta de como respirar. Por sumirme en su mirada hipnótica estoy flotando entre galaxias y ya hasta olvidé quien soy.
-¿Cómo es posible que un par de ojos me reinicien así la existencia?-
-¿Por qué siento está paz al verlo?-
-¿Por qué Jason no me transmite eso?-
Sumida en la sensación reconfortante que me produjo verlo, no pude evitar comparar las miradas de uno y otro. No sabía si quería una respuesta, solo quería quedarme ahí, en esa calma que me ofrece el universo de sus ojos.
El trance voluntario dónde me encontraba se detuvo y el sentimiento de haber permanecido en él mucho tiempo antes apareció, no sentí vacío, ni pérdida, solo fue una pausa en la que Mark dejo un beso en mi frente (casi puedo jurar que mi corazón dejó de latir en ese instante), después se acercó a mi oído y dijo:
-¡Estás en peligro, asegúrate de que nadie se de cuenta que ahora puedes ver!-
Sus palabras fueron casi inaudibles y bastaron para hacer a mi cabeza colaosar y volar a otros tiempos, a otras eras, a otras vidas… y en cada episodio estaban sus ojos, el humo, las sombras y Jason, era tan confuso que no pude aguantar mas y me rendí a la oscuridad.
Mientras dormía, evocaba en mis sueños a los niños que fuimos. Jason, Thomas, Violet, Mark y yo, los cinco juntos en tres hogares temporales distintos, juramos nunca separarnos y aún estamos juntos (unos más que otros). Thomas y Violet son "novios" desde que tenían diez años. Mark, Jason y yo siempre fuimos como un sándwich, ambos me han cuidado desde siempre (por mi condición y por ser la menor del grupo), pero como nunca se toleraron eran como las rebanadas de pan y yo el relleno que no los dejaba estar demasiado cerca. No quería ser novia de Jason… ni de Mark…
La vida cambió cuando comenzaron las adopciones de los más jóvenes de la casa, todos creían que por ser la más pequeña tendría más oportunidad, pero una niña parcialmente ciega y completamente loca no es una buena opción para algunos.
Los primeros en ser adoptados fueron Jason y Thomas, todos pensábamos que la familia Black era lo mejor que les pudo pasar, en especial porque ya eran mayores (Jason estaba por cumplir los 16 y Thomas 14 años). James y Caroline Black parecían el modelo perfecto de padres, todos en la casa esperaban tener la suerte de que los escogieran y causó mucha sorpresa el que adoptaran a los dos chicos más problemáticos de toda la casa. Violet dice que ahora que son todos unos Black ambos entienden el porqué...
Tres meses después Violet y Mark fueron adoptados por Belinda y Charles White. Eran un matrimonio dulce, cálido y cariñoso con todos. La señora Belinda quería adoptar a dos niñas, pero la segunda opción era yo y no convencí al señor White, por eso adoptaron a Mark, lamentablemente un par de meses más tarde la inesperada muerte de Mr. White nos hizo pensar que servicios infantiles revocaría la adopción. No fue así, Mark con tan solo 16 años aprendió a manejar los asuntos de la constructora (eso lo hizo más responsable), y la señora Belinda se encargó de la empresa de bienes raíces y del cuidado de Violet que apenas iba a cumplir 13 años (por eso es tan mimada).
Dos años más tarde, cuando yo estaba por cumplir 13 años, me informaron que sería trasladada a McAllen a un lugar donde pudieran atender mejor mis necesidades y tratar mi condición visual.
Los chicos que ahora eran Black y White, idearon un plan para que huyera y viviera con ellos, pero yo no sería ni una White,ni una Black. Aún recuerdo que fue Mark quien dijo que yo era una "SMOKE" y que no necesitaba ser ni Black ni White.
-EN CIERTA FORMA SIEMPRE HAS SIDO HUMO-.
Obviamente el plan falló y aunque sabía no que estaría muy lejos, entendí que la distancia y el cambio, nos pondría a cada uno en el lugar en el que teníamos que estar; un mes me trasladaron a un hogar temporal en McAllen y en verdad ahí podían atender mejor mis capacidades diferentes, aunque solo estuve un mes viviendo ahí.
Una extraña coincidencia me puso en el camino de Nick Jensen (nuevamente). Él y su esposa Melissa, no dudaron ni un segundo en adoptarme y convertirme en m*****o de la familia Jensen. Lamentablemente Melissa murió un año más tarde de cáncer y solo nos quedamos Nick y yo. Pensé que él me regresaría al hogar temporal al no estar Melissa con nosotros, pero ni siquiera contempló esa idea. Así fué como simbólicamente yo también lo adopté y lo convertí en un "SMOKE".
Los Black se mudaron a su rancho de Brownsville, porque Thomas estaba metido en algunos problemas y para que Jason tomará el mando de los "negocios familiares".
Los White se quedaron en el Álamo y les va muy bien, la señora Belinda estaba por casarse nuevamente pero por algo no se dió y siguen solo los tres. Y ahora somos dos (tres si contamos al tío Arthur), "JENSEN SMOKE" viviendo en McAllen.
No importo la distancia porque para bien o para mal los "BLACK, los WHITE & los SMOKE" siempre encontramos la manera de continuar juntando nuestros destinos.
-¡PARA BIEN O PARA MAL!-