*LEON* Cuando finalmente llegué a la puerta, me giré una última vez para mirarla. Sus ojos estaban abiertos, brillando en la penumbra, y su sonrisa apareció como si hubiera estado esperándome todo el tiempo. Antes de que pudiera decir algo, Juliette levantó una mano y me lanzó un beso, un gesto tan simple, pero tan lleno de significado que me dejó sin palabras. Sonreí, aunque sabía que ella apenas podía verlo en la oscuridad, y salí de la habitación con la misma cautela con la que había llegado. Mientras caminaba por el pasillo, sentí una mezcla de emociones que no podía definir del todo. Había algo en Juliette, algo que siempre lograba quedarse conmigo, incluso cuando no estaba cerca. El amanecer estaba a punto de llegar, y aunque mi mente ya comenzaba a enfocarse en las responsabilida

