Capítulo 48
CHARLES
Estaba muy preocupado por Vale, ya que después de la llamada de mi padre habíamos tenido una discusión, las cosas no salieron bien y ella al sentirse casi obligada a tener que dar esa disculpa pública a Charlotte, no supo que hacer con eso y terminó saliéndose del piso. Desde hacía horas que ella no me contestaba ni las llamadas, ni los mensajes. Estaba vuelto loco de la desesperación que hasta llamé a mi prima Sofía, pero ni ella, ni Rodrigo su novio sabían nada de ella. Estaba por salir a buscarla, cuando llegó Arthur mi hermano al piso y al verme todo alterado, él me dio un abrazo que me calmó por un momento.
—¿Qué pasa, Charles? —preguntó mi hermano—me dijo Sofía que andas buscando a Vale. Pensé que estaría contigo, dijiste ayer que empezarías hoy con lo de pintarla en el cuadro.
—Sí, estuvo conmigo y si hicimos eso del cuadro por la mañana—le expliqué a mi hermano—pero, sucede que me llamó nuestro padre pidiendo que Vale le dé una disculpa pública a Charlotte y al decírselo yo, ella enloqueció y discutimos. Ella se ha ido, Arthur. No ha vuelto aquí desde hace horas.
—Primero, tienes que calmarte—dijo mi hermano—debemos de pensar a dónde pudo ir, para poder salir a buscarla. Vale es muy impulsiva y tú, eres muy impositivo y eso es una mala combinación. Seguramente, ella por eso salió corriendo por no poder soportar tanta presión.
—Tienes razón, soy un impositivo de lo peor—admití—ella debió tener miedo y por eso se fue. Necesitamos salir a buscarla, no quiero ni pensar que le pase algo, afuera hay muchos fans locos de Charlotte y podría salir lastimada. No perdamos más tiempo y vamos a buscarla.
—Charles, escúchate—mi hermano quiso razonar conmigo—¿dónde crees que Vale pueda estar?
—No lo sé—respondí alterado—saldré a buscarla, ¿vienes conmigo?
—Sí, vamos.
Salimos Arthur y yo a buscar a Vale por toda la ciudad por aproximadamente dos horas, sin éxito. Recorrimos los lugares a los que yo había ido con ella y después al no encontrarla, volvimos a llamar a nuestra prima Sofía, pero ella tampoco sabía nada de Vale. Si algo malo le pasaba no me lo perdonaría, ni se lo perdonaría a mi padre pues por su culpa ella y yo discutimos y se dio todo este problema. Terminamos volviendo al piso, pues Arthur tuvo la intuición que ella ya estaría de vuelta ahí y afortunadamente tuvo razón, al llegar al piso ella ya estaba ahí con nuestros gatos Peach y goma, sentada en la sala y llorando.
—Vale, gracias a Dios y a todos los santos—dijo mi hermano Arthur y la abrazó—te hemos buscado por todos lados y mi hermano está lo que le sigue de neurótico, los dejo para que hablen.
—Gracias, Arthur y lo siento—dijo Vale bajando la cabeza—nunca fue mi intención que se preocuparan por mí. Tienes razón, yo tengo que hablar con Charles.
Mi hermano se retiró con nuestros gatos a su recámara y yo me quedé de piedra frente a Vale, la había buscado por horas y no sabía ahora qué decirle. Ella se acercó a mí y me abrazó, pero al hacerlo empezó a llorar desconsolada y eso me dio demasiado miedo, por mi mente pasaron muchas cosas y lo más feo que pensé fue que, los fans locos de Charlotte le hubieran hecho algo, eso no me lo perdonaré jamás pues fue mi culpa que ella se saliera del piso.
—Lo siento mucho, Charles—me dijo al fin—perdóname por no responderte llamadas, ni mensajes. Sé que no tengo justificación, pero me sacó de quicio que me pidieras que le diera una disculpa a esa infeliz desgraciada de Charlotte.
—Te entiendo Vale, no pasa nada—la abracé dulcemente y ella se relajó en mis brazos—perdóname la forma en que te lo dije, pero como comprenderás estoy muy presionado por mi padre, él no descansará hasta que no te disculpes y yo, no supe cómo pedírtelo.
—Te entiendo mi greñudo y sé que no soy fácil. Sé que soy la mujer más difícil de tratar en este mundo—admitió—pero también sé admitir cuando cometo errores y mi error fue salirme, así como loca del piso, no debí hacerlo porque solo los he preocupado en vano a ti y a Arthur.
—No pasa nada, ya estás aquí y es lo que importa—la besé con ternura—ahora dime, Vale ¿en dónde estabas? Lo que dijo Arthur es cierto, te anduvimos buscando un buen rato por toda la ciudad y no dimos contigo.
Nos separamos del abrazo y me senté a su lado en la sala, nos miramos a los ojos y yo la tomé de sus manos. Ella estaba muy seria y me daba mucho miedo la respuesta que ella tuviera para mí, respecto a dónde estaba y justo cuando estaba pensando lo peor, ella misma de viva voz, me lo confirmó.
—Fui a ver a Axel—sostuvo—y lo siento, Charles. Sé lo que piensas de él y que ya no lo soportas, pero la verdad necesitaba desesperadamente estar con alguien que me escuchara y que no me juzgara.
—Entiendo—dije soltando sus manos y llevándomelas a la cabeza—no te preocupes Vale, pero ya que tocas el tema de Axel, dime ¿qué pretendes? No me digas que después de como te ha tratado, quieres reanudar tu amistad con él.
—Te responderé cuando tu me respondas, si después de que Charlotte te engañó y te destruyó la vida vas a querer que le dé esa disculpa pública sabiendo que no se la merece—me dijo muy segura—así que dime, Charles porque de tu respuesta dependerá la mía.
Realmente me asombraba la inteligencia de Vale y no podía negar que no es que yo quisiera que ella se disculpara con Charlotte, eran mis padres los que no iban a tolerar que no lo hiciera o ambos estaríamos en serios problemas y lo que menos quería era que mis padres me dijeran que no querían a Vale como mi pareja, pues eso sí me iba a afectar demasiado, yo quería a toda costa un futuro con ella.
—Sí, Vale quiero que le des una disculpa pública a Charlotte—dije con mucho pesar—y cómo sé que contigo es una cosa por otra, pídeme lo que quieras a cambio que le ofrezcas la disculpa a Charlotte.
—Bien. Quiero ser amiga de Axel y eso incluye que lo acompañaré en el proceso que va a enfrentar, él comenzará a ir a sesiones con un psicoanalista—me contó—así qué dime si me lo puedes conceder o sí es mucho pedir para ti, Charles. Porque para mí, me pides algo que no me place hacer, pero no me queda de otra.
—Será entonces un sacrificio para los dos—declaré desganado—puedes enfrentar con Axel ese proceso y ser su amiga también y te disculparás públicamente con Charlotte para tener contentos a mis padres ¿tenemos un trato?
—Tenemos un trato—dijo ella y me dio la mano—ni hablar, a veces por amor uno tiene que tragarse lo que siente y metérselo hasta el fondo.
Vale estaba molesta y lo podía ver en sus ojos, era lógico que le iba a costar mucho disculparse con Charlotte, pero no era nada comparado con lo que me iba a costar a mí, tener que soportar la cercanía de Axel con ella, ahora que iban a retomar la amistad. Pero, nada podía hacer, tenía que arriesgarme o de lo contrario, iba a tener problemas con mis padres por los comportamientos de Vale. La abracé dulcemente y sellamos ese trato también con un beso, aunque en el fondo de mi corazón, algo me decía que la estaba empujando yo mismo, de vuelta a los brazos de Axel.