¿Quieres probar?

1245 Palabras
—James por favor, no hagas esto — suplica la joven sin saber que eso exita aun más al depravado que tiene por novio, se separa de ella un segundo y de manera violenta le abre la blusa haciendo que los botones se separen en un solo jalón, la acción revive el trauma que vivió al ser desnudada en la bodega. —No por favor — suplica sin éxito, pues él continua besándola sin ningún tipo de contemplación. —Támara — La voz de Luz se escucha junto a sus nudillos golpeando la madera de la puerta. —¿Quién es? — pregunta James irritado. —Es mi amiga, vive en el mismo edificio — responde limpiandose las lágrimas. —Mejor me voy, ya se me quitaron las ganas, al parecer te volviste frigida — espeta haciendo un ademán de desprecio. Támara se coloca un abrigo y se levanta para abrir la puerta. —Hola, no sabía que estabas ocupada — saluda Luz cuando la puerta se abre y ve a James—. Soy... — pretendía presentarse pero James con aura arrogante pasa junto a la chica y camina por el pasillo sin siquiera dirigirle la mirada. —¿Es tu novio? — pregunta mirando por el pasillo donde James se fue. —Si, lo siento, él tiene un carácter un poco difícil. —¿Estás bien?, estaba preocupada, ¿Cómo está tu hermano? —Ambos estamos bien, él tuvo un malentendido con su suegro, no estoy muy al tanto de eso. —Tú no te ves muy bien, ¿peleaste con ese engreído? —Si, discutimos, pero nada importante, no te preocupes. —Tobias me preguntó por ti, se veía preocupado, quizá pensó que te ofendió. —Tobias, no, él no me ofendió en absoluto, al contrario, me sentí a gusto con él — no puede evitar suspirar y compararlo con James, con su novio se siente incomoda y enseguida recuerda el momento terrible que vivió en la bodega, mientras que con Tobias es diferente, con él se siente a gusto y sus sentidos le piden continuar. Las jóvenes platican un poco más hasta que Luz se retira a su departamento, Támara se quita la ropa y toma un baño para deshacerse de los rastros de besos que dejó James, procura lavarse el cuerpo con fuerza hasta que se siente limpia nuevamente, se pone un pequeño short y una blusa de tirantes para dormir. Está por irse a su habitación cuando de nuevo, alguien toca la puerta del departamento. —¿Quién? — pregunta antes de abrir la puerta. —Soy Tobias — responde la persona detrás de la puerta y ella inmediatamente abre sin reparar en la poca ropa que lleva puesta. —Espero no ser inorpotuno. —No, adelante — Támara hace un ademán con la mano para que Tobias entre al departamento y cierra la puerta. —Solo vine a ver como estás, después de lo que pasó en el almacén... Sé que me propasé... — de verdad siente que pudo haberla ofendido. —No otra vez, sí me retiré antes fue por otro motivo — aclara Támara viendo la cara de angustia de Tobias. —Es un alivio saberlo, pensé que no querrías verme más. —Escucha — rezopla antes de hablar—. Me siento atraída por ti, pero no es correcto, mi novio y yo no estamos muy bien, pero aún así no quiero faltarle al respeto. Tadeo aprieta los dientes al escuchar la explicación, ese infeliz no la merece — ¿Te trata bien?, ¿Estas a gusto con él? —Bueno, él es, hummm, ha estado bajo mucha presión pero, humm, en realidad no sé que responder — Tobias quisiera decirle que se aleje de él, que su novio y su amiga son unos cretinos pero no se atreve, no puede poner en riesgo a su pequeña hija. —Termina con él, no tienes que estar conmigo sino quieres, pero sí no estas feliz, termina esa relación — insiste. —No es tan fácil. —¿Por qué no? —Porque... — busca una explicación qué dar pero ni ella misma se entiende, después de lo que sucedió con su familia, se apegó a su novio, sintió que él era el único que la amaba en ese momento, pero ahora que lo piensa, no encuentra una razón para no terminar con él. —Támara, solo te pido que no permitas que él ni nadie te haga sentir mal, no mereces estar en una relación que te lastime — las palabras de Tobias la conmueven y se tapa el rostro con ambas manos. —Disculpa si dije algo que te lastimara, solo quiero que estés bien — se acerca y la toma entre sus brazos, ella lo abraza y deja que la consuele, algo en él le da seguridad. —Quieres tomar té conmigo — pregunta separándose de él. —Suena bien — la suelta y la ve llenando las tazas con el líquido caliente, no había prestado atención, ahora que ella esta distraída se da cuenta de lo sensual que se ve con su pijama, es de color rosa pálido de tela muy fina, es evidente que no lleva sostén, sus senos se marcan delineados por el encaje y esos pezones que hace apenas unas horas estaba mordiendo se alcanzan a notar por la delgadez de la tela, su cabello esta húmedo y luce fresca y cómoda. —Aquí tienes — acerca la taza sobre la pequeña barra de la cocina. —Veo que hiciste una buena amistad con Luz. —Si, ella se ha convertido en mi única amiga, obviamente tengo más amigas pero me he dado cuenta que no son autenticas y mucho menos leales. —Creí que eras muy amiga de la hermana de James — indaga Tobias. —Si, pero últimamente las cosas han cambiado, desde que cambié de estilo de vida, me ha estado evitando, para ellos el estatus es muy importante. —Ya veo, no la necesitas, los amigos deben ser leales y permanecer a tu lado en las buenas y las malas. —Lo sé, pero con Luz la paso muy bien, puedo hablar con ella sobre cualquier cosa, no tiene prejuicios y es muy natural. Támara no puede dejar de admirar el hombre frente a ella, le parece tan atractivo con sus ojos café claros y ese cabello castaño. —Se esta haciendo tarde, será mejor que me vaya. —No me parece tan tarde, tengo galletas si quieres... —De acuerdo, puedo comerme algunas — responde Tobias sintiendo calor, Támara se agacha para abrir la gabeta donde guarda la despensa, su movimiento es descuidado y provoca que su pecho quede a la vista del joven que siente como su pene reacciona. —Aquí están — pone algunas en un plato y lo acerca a él, se da la vuelta y se sienta en el banco junto a Tobias. —Gracias — responde con la respiración alterada. —Son mis favoritas — coge una con dos dedos y la acerca a los labios de él, Tobias la recibe sintiendo los delicados dedos en la boca. —Son deliciosas — responde con una sonrisa. —Saben mejor con crema, ¿Quieres probar? — pregunta apenas de manera audible. Él solo asiente con la cabeza. Támara va al refrigerador y se agacha de manera sensual para sacar la crema, regresa a donde Tobias y se para frente a él.
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