Hans Una semana más en detención. Oskar no ha vuelto a despertar después de que, convenientemente, abrió los ojos y declaro ante esos mismos policías que yo era el único culpable de su deplorable condición. A pesar de que la evidencia apunta a que no le he tocado ni un solo cabello a ese infeliz, por más que tenga ganas de hacerlo. Llevo todo este tiempo arreglando el desastre, llenó de corrupción y malos manejos, que dejó en el instituto, tratando de regresarle un poco de dignidad a lo que quedó de mis padres. Estuve ocupado enviando a cada niño y joven a sus casas, sanos y seguros. Pagué los salarios que el desgraciado no había pagado en meses… Traté de recuperar cada centavo que nos robó de la herencia, a mi hermana y a mí. Estaba lleno de trabajo, como para pensar en su paradero o

