TREINTA Y CUATRO.

2436 Palabras

Me había acostumbrado tanto a compartir la intimidad con él que hasta me parecía extraño que no tuviéramos sexo cuando nos veíamos, pero el espejo de mi oficina me hizo ver lo que éramos mientras lo hacíamos, era seguro que Joaquín era el hombre que quería y deseaba, pero no era el mío y eso me desconcertaba porque necesitaba que lo fuera. Era raro verme de esa manera a pesar de lo perfecto que encajábamos, hacía algunos meses atrás ni siquiera hubiese imaginado que estaría engañando a Leo, pero ahora que lo hacía no me arrepentía, dejarlo pasar no era algo que se debía desperdiciar pese a que estuviese en una relación y como Joaco me repetía hasta el cansancio, no teníamos por qué ser los buenos de la historia. Decidimos que lo mejor iba a ser ir al departamento, ambos teníamos el tiempo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR