Paloma. Estaba charlando con Florencia, sé que no prestó atención a mis palabras y me va a ignorar. Me dirijo a mi cuarto y me encuentro con Iván en el pasillo, solo tiene un boxer puesto. ¿Cómo puede andar semi desnudo por la casa? — No puedes vestirte, están Flor y Fernanda. — A ellas no les importa, ¿qué pasa a ti si? — Me da igual. — Entonces, deja de verme. Rodeo los ojos y sigo de largo. Él me agarra de la cintura y me mete a un cuarto. — ¿Qué te pasa, Iván? — Tengo un plan para el asunto de Flor. — ¿Qué plan? — Síguele el juego, que piense que ganó. Luego la seguimos y enfrentamos al tipo. — No suena mal, Iván. No eres tan tonto como pensé. Él ríe fuerte. — Te ayudaré, pero me debes un favor. — Ya empiezas con tus coqueteos. Creí que habías madurado. —Luego de decir e

