Capítulo V

2041 Palabras
Rose llego luego de un rato con el labial algo corrido. — ¿Qué le paso a tu labial? –Pregunto Mónica que estaba al lado de Luna con una mirada escrutadora. — ¿Mi labial? –Rose toco sus labios —Debió haberte corrido cuando tome un poco de agua. —Qué extraño porque estabas en el baño justamente –Recordó Luna. —Si bueno fue a la salida –Rose no pudo evitar sentir la mirada escrutadora de Luna, pero pensó que quizá eran ideas suyas. Pensó hace unos instantes en presentar a Marcos pero se quito esa idea rápidamente de la cabeza, quizá no era tan buena idea. —Bueno chicas prepárense –Las abrazo Mónica —Porque las llevare a uno de los mejores lugares de la ciudad, y comerán todo lo que ustedes quieran sin límite –Ambas se emocionaron y brincaron, juntas pasaron una de las mejores tarde de su vida, ya en la noche Luna parecía concentrada en algo pero decidió no preguntar, pero en lo que estaba trabajando Luna seguro afectaría su vida de alguna manera, estaba contratando a un investigador privado para averiguar a Marcos, pero primero necesitaba averiguar la próxima cita entre Rose y él. No fue difícil ya que esa noche precisamente Rose se estaba retocando el maquillaje para verse con él. Rose no se lo dijo pero era obvio. —Vengo hasta mañana, ya le avise a Mónica que llegaría en la madrugada. — ¿Una cita importante? —Si –Respondió secamente Rose y apenas salió le informo al investigador privado de aquello, sin saberlo Mónica había sido participe de ello ya que Luna llego con un comportamiento extraño a su oficina preguntándole donde podía conseguir uno, Mónica tenia alguno que otro secreto guardado le dio el numero de su investigador privador, para ella uno de los mejores pero no sabía en si para que Luna lo quería, pero bueno ella supuso que no seria para algo necesariamente malo, lo que no sabía es que dejaría al d*********o al chico con el que salía Rose. Rose esa noche se preparaba para salir por primera vez a una discoteca a solas, ya que las pocas había ido o era con Luna o era con Mónica o con algún grupo de la universidad pero es vez le tocaba cuidarse la espaldas ella misma, aun estaba en proceso de conocer a Marcos pero ya se sentía ilusionada por el hecho de salir con él. —Siempre dije que el color de ese vestido te quedaría fenomenal, disculpa que te lo repita tanto pero en serio, debes comprarte –Marcos venia en un carro lujoso que había rentando para estar por la ciudad. —Ya no tengo demasiadas celebraciones a la cuales asistir, no creo que sea necesario. —Ahora que saliste de ese internado, seguro habrán algunas mas por celebrar. —Según Mónica… que es mi tutora digamos que apenas se viene lo verdaderamente difícil de la vida. —Ella tiene toda la razón pero a veces hay pequeños momentos de felicidad –Marcos le abrió la puerta del auto, luego se metió él y emprendió camino no muy lejos de allí, donde un local con luces de todos los colores y música fuerte encendía el lugar con su energía. Lo que no sabían es que un coche detrás de ellos los estaba siguiendo y no solo lo seguiría por la carretera también los seguiría dentro del club y al irse. Rose la paso realmente bien esa noche, llego en la madrugada al internado donde sentía una felicidad increíble, bailo y se beso toda la noche con Marcos, por primera vez Rose sentía una conexión increíble con alguien y para Marcos no era diferente. Pero eso duraría poco ya que Mónica no mentía en el que el investigador privado que le recomendó a Luna era uno de los mejores, no paso una semana cuando Luna ya tenia las fotos con Marcos con su novia, sin embargo solo las utilizaría si era estrictamente necesario ya que no faltaba nada para el viaje que tanto había planeado con Rose. Mientras tanto Marcos ya debía de regresar a la ciudad, se había quedado demasiado tiempo y en la empresa había asuntos que atender en Livertown. Pero Rose había influido tanto en el que no quería pensar en tener que seguir en su farsa con una chica a la que no quería, una chica que solo pensaba en ir de compras porque no era lo suficientemente capaz de hacer algo por su propia cuenta como por ejemplo ejercer correctamente su puesto en la empresa, todo se lo dejaba a su secretaria y todos lo sabían. Marcos no le había contestado a su novia durante todo el viaje, se dijo que necesitaba un descanso de ella, solía hacerlo de vez en cuando y cuando la veía le comentaba que no tenia señal o algo por el estilo más de una vez pensó que ella sabía que era mentira pero no quería ocasionar peleas, se notaba que después de todo ella lo quería aunque Marcos no sabía si mas como un juguete o como una pareja, sin duda le daba bastante igual. Sin embargo aunque esto era algo que había planeado con su padre desde hace y algo en lo que su hermano mayor no estuvo para nada de acuerdo, quería terminarlo todo de una buena vez pero no había una razón suficiente para hacerlo hasta que conoció a Rose. Podría terminar con Fabiana que era sin duda mucho mayor que el por al menos 10 años pero eso a ella no parecía importarle, seguía teniendo la misma mentalidad de todas formas y su rostro de niña no había cambiado demasiado, el hecho es que podría terminar con ella y empezar una vida con Rose sin que Rose se enterara que había tenido novia porque no quería desilusionarla o algo por el estilo, parecía un buen plan de todas formas si su padre quería saber algo de la empresa de los Ferreira ya tenía a alguien adentro, sin duda se molestaría pero Marcos ya estaba grande para tomar este tipo de decisiones. Marcos se reuniría con Rose esa misma tarde para ofrecerle que al llegar a Livertown se reunieran. Esa tarde Luna observo nuevamente como Rose se arreglaba  e inmediatamente supo que se vería con Marcos quiso mostrarles las fotos allí mismo antes de que se viera con el pero decidió hacer algo mejor, dejaría en ridículo a ese tipo no solo por haberse involucrado con su amigo sino también por haberle mentido, era un imbécil como solía decir Mónica de todos los hombres. Luna decidió seguir a Rose tomando su bicicleta el único medio propio que tenia para transportarse y con ella siguió a Rose hasta un camino secreto, la vio saltando una valla que para Luna se veía bastante peligrosa. —No puedo creer que cayeras en esto Rose ¿Con que clase de tipo estas? –Refunfuño y al pasar la valla se cayó, dándose unos golpes y raspones en sus blancas piernas, se quedo allí unos momentos antes de continuar, llevaba las fotos en sus manos, eso era lo único que no se podía dañar. En eso Rose y Marcos se saludaban como si no se hubieran visto en mucho tiempo, Rose sentía que se había encariñado con él demasiado rápido y no quería tener que despedirse pero para su sorpresa Marcos tampoco tenía planes muy diferentes. —Ven conmigo a Livertown –Le propuso Marcos, Rose sonrió ampliamente pero pensando en Luna negó con la cabeza. —Iré con Luna, es un plan que tenemos desde muy pequeñas. —Bueno pero la seguirás viendo, podemos ir todos juntos a Livertown, solo que quiero que este conmigo, no tenemos que separarnos estaremos en la misma ciudad de todas formas. —Bueno tendría que discutirlo con Luna. —Luna también hará su vida con otra persona si eso te preocupa. No puedes pensar en ella sin pensar en lo que quieres tú. —Si es verdad que me encanta estar contigo y estas últimas semanas no sabes cuánto has cambiado mi vida pero ya tengo algunos planes con Luna y apenas lleguemos a Livertown quiero apoyarla en las cosas que le dije que la apoyaría luego de allí podemos hacer todo lo que tú quieras, podemos vernos, salir. — ¿Vivir juntos? — ¿Vivir juntos? Eso suena a que vamos muy rápido –Sonrió Rose. —Si fuera por mi vivirías conmigo a penas llegues allá pero bueno como necesitas hacer algunas cosas antes, igual a penas llegues prométeme que me nos vamos a ver –Marcos saco su mano y la escupió, Rose se le quedo mirando con asco —Dame la mano. —Ni pretendas que te daré la mano luego de que la escupiste. —Es una señal de promesa. —No lo hare –Marcos se acerco a ella pegando su cuerpo contra el de él tomando su mano forzadamente. —Qué asco ¡No! –Pero ya era tarde su saliva estaba embarrada no solo en su mano si no en parte de su brazo. —Ahora sí creo que nos vamos a ver, es una promesa –Rose se limpiaba en su ropa, resignada. —Bueno, espero que quedes satisfecho con eso. —Ah sí que me vas a dejar por un chico que acabas de conocer –Luna salió de los arbustos bajando hacia donde el rio que se encontraban, saltando como agilidad ya que no quería volverse a caer. — ¿Luna? ¿Se puede saber que estás haciendo aquí? —Parece que tienes una acosadora Rose –Dijo Marcos que parecía estupefacto por la aparición de su amiga, no entendía tanto acoso. —Te escuche diciéndole a ese imbécil que te irías con el pero te daba lástima en pocas palabras dejarme. —Ella no dijo eso. —Tú cállate, no tienes lugar aquí. Eres un imbécil –Rose no entendía el porqué de los insultos. —A ver un momento señorita, tu y yo no nos conocemos y en ningún momento me comportado como un imbécil con tu amiga, así que vamos a respetarnos. —Si luna ya basta, si quieres lo hablamos luego. —Pensé que era mi amiga, mi hermana, jamás pensé que me dejarías por otra persona pero ya veo que eres igual que mi familia. —No te atrevas a seguir diciendo eso Luna, tu sabes perfectamente que no soy como tu familia, ni si quiera se dé donde sacas que te voy a dejar que tenga o no pareja no significa que te dejare. —Claro que si, te irás con él y te olvidaras de mí poco a poco, el mismo dijo que quería alejarte de mí. —No quería alejarla de ti pero al ver lo loca que estas no sería mala idea, ¿Por qué te metes en asuntos donde no… -Marcos miro a Luna fijamente dándose cuenta de la situación, era una clara escena de celos —Ya entiendo –Rose también parecía entender. —Madura de una buena vez Luna, ambas necesitamos vidas aparte de la otra. — ¿Qué madure yo? ¿Por qué no le dices eso al que está a punto de casarse? –Marcos se quedo paralizado, se le tenso el semblante. — ¿Casarse? ¿Quién? –Rose volteo a ver a Marcos que no decía ni una sola palabra, no sabía que sabia la amiga de Luna hasta ese punto —¿Puedes explicarme? —Sí, anda y explícale que en Livertown tienes a tu prometida. —No sé de que está hablando, esta chica es claro que se está inventando todo esto para separarnos Rose ¿Es que no lo ves? –Rose no sabía que creer, conocía a Luna cuando mentía pero estaba claro que esta no era una de esas veces. —Compruébalo tu misma –Luna le tiro las fotos a Rose al suelo —Ya me di cuenta a quien le crees mas –Luna se fijo caminando con algo de dolor por la caída, Rose se agacho rápidamente para ver las fotos dándose cuenta que lo que decía Luna era cierto.
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