Marcos intento apartar las fotos de Rose pero ya era tarde.
—Con que es cierto –Una foto de él con una chica rubia, besándose.
—Te lo puedo explicar.
—No lo creo –Marcos detenía a Rose que quería correr tras su amiga, Luna siempre había tenido razón, en esos momentos Rose se sintió tan estúpida por pensar dejar de lado a Luna para irse con un chico que apenas acababa de conocer y del que no sabía realmente nada en sí.
—Deja que te lo explique Rose.
—Bien –Rose se quedo de brazos cruzados aguantando las ganas de llorar pero permaneció firme, para ella su mejor escudo era no dejarse desbordar, no ahora, no frente a él —Explícalo pero rápido tengo que ir a ver como esta mi amiga.
—Tu amiga no debió contarte las cosas de esa manera, solo buscaba herirte para que no te fueras conmigo.
—Pues qué bueno que evito que me fuera con un patán como tú.
—Sí, se que parezco un patán en estos momentos y no digo que sea lo contrario pero yo te lo iba a explicar.
— ¿Cuándo? ¿Cuándo ya te casaras?
—No, Rose yo no estoy con esa chica porque la amo.
— ¿Entonces por qué?
—Planes de negocios, no lo sé toda la vida nos han querido juntas para mantener los negocios en nuestras empresas.
—Bueno si es así al menos deberías respetarla, porque en estas fotos al menos ella si se ve muy enamorada de ti.
—Quizá si pero yo terminare mi compromiso, créeme, lo hare.
—No, ya no es necesario que lo hagas, no termines tu compromiso por mí, me odio a mi misma por haber sido tan ingenua y dejarme llevar por no lo sé, pero la verdad es que ni si quiera eres mi tipo.
—Solo dices eso porque estas molesta.
—No, es enserio yo no tenía pensado en que tendríamos algo en serio realmente.
—No te creo nada, estas dolida.
—Debo irme y hazme el favor de no volver a escribirme un mensaje en tu vida Marcos, esto se acabo –Marcos se sintió desbastado en esos momentos, tanto que sintió como unas lagrimas estaban a punto de salirse del rostro, estaba furioso por lo que le había dicho Rose y por su amiga.
—En serio iba a romper mi compromiso por ti, que estúpido fui en pensarlo –Se dijo así mismo cuando Rose se había ido, pero Rose escucho su comentario, haciendo que ahora fuera ella la que sintiera destruida. Ya en la mansión Luna estaba molesta, empacando las ultimas cosas para su viaje, ignoraba a Rose por completo hasta que llego un punto en el que Rose no insistió mas, era el fin de su amistad o al menos eso parecía pero luego de un par de horas Luna al fin decidió hablar con Rose, acercándose a su cama al ver que no se había movido en un par de horas, cuando se acerco se dio cuenta de que estaba llorando a lo que Luna procedió a abrazarla fuertemente.
—No este así por un pobre imbécil.
—No había sentido una conexión así por nadie Luna, en serio yo no puedo creer que haya sido tan estúpida.
—Ya encontraras a otra persona, a alguien que en verdad te valore, mientras yo estaré aquí para cuidarte.
—Ya que, no me diriges ni la palabra, siento que arruine nuestra amistad.
—Jamás arruinaras nada Rose, si estaba molesta en la tarde pero siempre seguirás siendo mi hermana, te amo.
—Yo también te amo Luna –Las chicas se abrazaron pero Rose no podía sacarse de su mente a Marcos.
—Ahora ve a empacar lo que te falta, recuerda que nos vamos mañana –Rose asintió con la cabeza, no quería irse sin ver por última vez a Marcos pero a quien engañaba, había resultado ser un imbécil y sabia que no era buena idea, quizá ese viaje lo haría olvidarlo. Rose en esos momentos aprecio mas a Luna que nunca quien no había cancelado el viaje a pesar de los pensamientos egoístas de Rose, Rose sentía que no se había comportado como una buena amiga, se sentía culpable, pero al mismo tiempo sentía que lo que había sentido por Marcos era tan real que no lo podía sacar de su mente ni si quiera bloqueándolo.
Rose no pudo dormir esa noche, Mónica las acompaño por la mañana a tomar el vuelo hacia la ciudad, Rose y ella se despidieron con mucho cariño y fue la primera vez que Rose vio a Mónica llorar haciendo que ella también se pusiera sentimental, al despedirse de Mónica, Luna tomo la mano de Rose, se miraron mutuamente, su sueño desde que eran pequeñas, se había hecho realidad.
Pasaron horas en el vuelo escuchando música y hablando, luego al bajarse del avión tenían que tomar un carro a la mansión.
— ¿Ya le avisaste a tu familia que irías?
—Solo a la abuela, intento disimular emoción pero todos sabemos que me odia porque me echa la culpa de lo que le paso a mis padres. Por eso nunca me fue a visitar al instituto, pero bueno ya llegare yo para al fin tomar posesión de lo que es mío.
—Así será Luna –Le apretó la mano Rose.
—Te adoro Rose –Luna se durmió en su hombro hasta que llegaron a la ciudad, juntas tomaron el primer taxi que vieron.
—Llegamos mas tarde de lo normal ¿Crees que sea buena idea que lleguemos a la mansión a estas horas de la noche? ¿No estarán durmiendo?
—Sinceramente no me importa.
—Creo que tenemos que hacer las cosas bien ¿Por qué no le dices que nos lleve a un hotel? Y así vamos mañana más tranquilamente.
—No Rose no dejare ni un segundo más mi empresa en las manos de esos imbéciles que nunca se preocuparon por mí en 18 años –Luna se monto en el auto dando la dirección de la mansión, Rose no se imaginaba quien podría estar despierto tan tarde como para que les abrieran ya que era pasada la media noche.
—Si no nos abren, tumbare la puerta yo misma yo no me pueden decir nada porque mi padre era el dueño de esa casa lo que significa que es mía también y tengo más derechos que ellos.
—Bueno –Rose se rindió esperaba que al menos Luna controlara un poco su odio al llegar a la mansión si no quería que las cosas fueran más difíciles ya que Luna al fin y al cabo no tenía idea de cómo eran las cosas en la empresa.
—Mira, este es el nuevo diseño de la línea de ropa que tengo planeado lanzar –Luna le mostro su blog de dibujos —Se que tus diseños son claramente mejores pero me esforcé mucho en estos.
—Están bellísimos Luna ¿De qué hablas? ¿Por qué no me los mostraste antes?
—Digamos que estaba siendo algo excluida en esos momentos –Le recordó Luna.
—Disculpa si te descuide.
—Con tal de que no vuelva a pasar.
—No pasara –En esos momentos un carro se pegaba al taxi se forma inusual sin embargo nadie sospechaba o veía venir algo extraño, pero en ese auto iba alguien que cambiaria el rumbo de esta historia.
—Quiero que los arregles y luego a penas podamos lanzaremos esta línea de ropa al mercado.
— ¿Tienes algún nombre para esta línea?
—Le quiero poner mi nombre pero en ingles así como el tuyo, “Moon” se llamara, además de que es una colección de diseños de noche, pienso que es perfecto para empezar a dejar huella en la empresa de mi padre.
—Me parece genial –Rose veía con expectación cada uno de los atuendos nuevos hechos por Luna con la poca luz que había en la carretera, estaban pasando una curva cuando de repente el carro que se encontraba atrás se les pega al lado, el conductor ve el carro con extrañeza al igual que Rose y Luna cuando de repente este les pega un golpe hacia donde está la curva haciendo que el carro de Luna y Rose se desborde por el precipicio, el carro dio un par de vueltas chocando contra un campo, Luna fue la primera en despertar luego de un par de minutos inconsciente vio al chofer paralizado, supo de inmediato que estaba muerto, el golpe de la cabeza lo había dejado en el sitio, se altero al ver a su mejor amiga también con un golpe en la cabeza sangrando, rápidamente intento llamarla pero Rose no despertaba, abrió la puerta del auto y rápidamente saco a Rose del coche que estaba botando gasolina, seguro en cualquier momento estallaría, al ver que Rose despertaba decidió sacar el cuerpo del conductor, sus gafas estaban hecha trizas, pero a pesar de que se veía que estaba muerto no lo dejaría allí, para Luna fue demasiado difícil ver el cráneo de aquel sujeto, pero al momento que vio al carro arder en llamas no se arrepintió, no entendía que había pasado. Luna se arrodillo ante su amiga que no veía bien, el golpe la estaba haciendo ver todo dando vueltas y sentía un dolor horrible en la espalda. Luna en cambio sentía las piernas débiles, por el golpe, las tenía todas rasgadas.
— ¿Rose? –Luna lloraba al ver que su mejor amiga no le respondía, si ella se moría ¿Qué haría sin ella? Su única y verdadera hermana —Rose dime algo por favor –Rose no sentía si quiera que podía hablar.
—Tu amiga Rose, ya está muerta Luna –Dijo una voz haciendo que Luna se volteara a ver, Rose sintió que estaban en peligro. Una silueta se poso en frente de Luna que entro en pánico —Así como murió ella, también murieron tus padres Luna, que desperdicio pudiste haberte ido a otro lugar y hacer tu vida en otra parte pero viniste a reclamar tu herencia, pésima idea –Lo próximo que sonó fue un disparo, Rose intento moverse cuando vio el cuerpo de su amiga caer al suelo, un disparo en la cabeza, no había manera de que Luna hubiera sobrevivido a aquello pero el siguiente disparo fue para ella, solo que en el estomago.
—Pensaba que ya te habías muerto, que fastidio –Todo para Luna y Rose, quedo n***o.