Capitulo XXXI

1917 Palabras
—No hablare de eso, no podría –Mileidy cerró los ojos recordando lo que le había dicho una de sus amigas, miro el reloj de la pared y se dio cuenta de que Luna ya debería estar en la cama —Ya deberías irte a dormir. —Lo sé, pero aunque me acueste a dormir, no creo que logre dormir, estos días han sido verdaderamente agotadores.  —Lo entiendo pero si no duermes bien, no rendirás. —Quizá huya de mi familia por unos días. —Mientras más rápido los enfrentes, mejor y más rápido será todo. —Intentare hacerlo mañana si es que Fabiana no llega a la empresa formando otro de sus problemas. —Espero que no, se la ha pasado llorando todos estos días y se queda mirando el teléfono como esperando que Marcos reaccione y la busque, pero creo que no pasara. —Y no será por mí que no suceda –Mileidy no le creyó del todo. Roe tampoco se creía lo que decía, le daba emoción saber que quizá Marcos, si podría hacer algo por ella, lo que dijo que haría desde un principio y que ella no quiso creerle —Bueno, es hora de dormir. Marcos en esos momentos presentaba una fiebre alta, no sabía porque se estaba enfermando en realidad pero sentía que estaba tan cansado que no podía moverse. Desiret lo cuidaba en esa mañana. Pero lo que paso a continuación, ni el mismo Marcos podría imaginarlo. — ¿Cómo te sientes? –Pregunto Desiret, que traía puesta una camisa de seda transparente color blanca en la que resaltaba la forma de sus pechos con el b*****r del mismo color que cargaba detrás. Desiret se la había pasado todo el di trayéndole pañitos de agua fría, una y otra vez durante toda la tarde. —Me siento mejor –Hizo un sonido de agotamiento —Pero aun me siento agotado. —Es normal, quizá has salido mucho en la noche estos días –Desiret tocaba el cuello de Marcos de una manera anormal, pero Marcos no se daba cuenta de aquello, Desiret lo miraba con d***o y el verlo allí, sin camisa con esos brazos que Marcos se cargaba, solo hizo que el d***o fuera más evidente, pero para Marcos que se sentía realmente mal, solo lo veía como una ayuda solidaria. Pero en esos momentos Desiret solo moría por besarlo, se quedo mirando al piso y decidió que debía irse, no podía seguir allí, no estaba bien de la forma en la miraba a su hijastro a pesar de ser una simple fantasía que también tenía con Fernando. Pero debía quedarse en eso, una simple fantasía —Seguro has pasado mucho frio en aquellos eventos. Bueno te dejo descansar –Marcos sonrió y Desiret le acomodo el pañito de la frente —Cualquier cosa que necesites, estaré cerca. —Gracias. Rose pensaba de regreso a casa en que prefería quedarse de nuevo trabajando hasta tarde a que regresar a su propio hogar, pero como le había dicho Mileidy la noche anterior, debía enfrentarlos. Rose llego a la mansión como de costumbre, Fabiana se levanto al ver que llegaba y se encerró en su cuarto, incluso ella misma estaba cansada de estar siempre reclamando lo mismo. Catalina y Pedro se encontraban en el jardín pero igual parecían tranquilos con su presencia, Fabián estaba serio pero por lo que parecía, estaba concentrado en sus trabajos, realmente a Fabián no le importaba demasiado lo que pasara con Marcos o si terminaba teniendo una relación con Luna, igualmente eso solo le demostraría a Fabiana que Marcos jamás había valido la pena. Nadie parecía estar pendiente de los rumores que corrían, excepto claramente Fabiana. Rose se sentó con Fabián en la mesa y tuvo una conversación agradable con él, le contaba sobre cómo le estaba yendo en la universidad y al parecer no le iba nada mal. —Lo único malo es que no podido ver tanto a Mileidy estos días… —Sí, ella también me ha dicho lo mismo. ¿Qué tal si en un tiempo que tengas libre la invitas a salir? No le haría mal. —Ese es el problema, creo que ambos deberíamos concentrarnos en nuestras carreras en estos momentos, no quiero herirla pero no quiero distracciones –Luna subió una ceja. —Bueno creo que un poco de distracción no les vendría mal, de vez en cuando, sabes que no todo es estudiar. —Por los momentos quiero dedicarme a esto y también creo que Mileidy debería enfocarse en lo suyo. — ¿Y que pasara con la relación? Porque pensaba que estaban iniciando una. —Y así era pero ya en un momento tendremos tiempo para eso. —Espero que la descuides demasiado. —Ella lo entenderá, luego hablare con ella y estoy seguro que verá que es la decisión correcta. —Bueno, no te quito más tiempo –Rose se fue al balcón de la mansión y allí se quedo pensando en la tranquilidad que sentía de no haber sido acusada por nadie. Se sintió simplemente libre. Marcelo llegaba en esos momentos a la mansión y se dirigió igualmente a su cuarto. En esos momentos el detective y jefe de la investigación, Martin, leía minuciosamente la carta escrita por Rafael, necesitaba hacer una comparación de las firmas, porque según su ojo, no parecía la misma letra que la que tenia Rafael en documentos firmados con anterioridad. Había efectivamente un boleto comprado por el señor Rafael para irse a otro estado, pero algo no cuadraba. Y el supuesto robo de la colección no estaba comprobado si quiera, sin nada que demostrar Martin no podía seguir dándole larga a simplemente los rumores que había. Pero si la escritura de Rafael no coincidía con la original, si podría empezar a investigar un presunto s*******o. Porque ni los desfalcos de la empresa tenían sentido si alguien no ponía una denuncia en sí para demostrar algo. Martin investigaba a Luna de cerca esta vez y con ello dio que hace unos meses su mejor y ella habían tenido un accidente, parecía que su familia tenía una especie de maldición, porque a sus padres casualmente los había matado un camión ¿Simples casualidades? O realmente era una familia con tragedias extrañas. Rose pensó en aquella mañana en que debía ir a hablar con Marcos sobre aquellas fotos, pero realmente era una simple excusa para verlo de nuevo cabe resaltar. Pero al llegar a la empresa solo dio con Fernando, que estaba ocupado con algunas reuniones importantes. —Tengo que hablar sobre lo que rumora y eso con Marcos, disculpa que te interrumpa –Dijo Luna cuando Fernando dejo por un momento la reunión para atender a Luna, cuando se dio cuenta de que había por Marcos y no por él, se decepciono un poco. —Está enfermo. — ¿Qué le paso? –Dijo Luna que no pudo ocultar su clara preocupación esta vez. Y para Fernando no fue pasado por alto. —Una gripe con alto de fiebre. Es todo, nada grave ¿Te importa si te dejo tengo una reunión que atender? –Dijo Fernando estresado, mas por el hecho de que Luna solo viniera preguntando por Marcos que por otra cosa. — ¿Una gripe? Ah sí, claro, disculpa la molestia –Luna se despidió y se quedo apenada con Fernando, era claro que no pudo disimular su preocupación, pero últimamente todo lo que se tratara de Marcos, era digno de su interés. Así que decidió irlo a visitar. Sin importar que pensara Fernando, debía verlo. Rose llamo a su chofer que llego en poco tiempo y la dejo donde la familia Dupont, la chica se servicio la dejo pasar con amabilidad ya que la había visto varias veces con anterioridad. Rose subió por las escaleras rápidamente, siguiendo las instrucciones de la chica de servicio para llegar al cuarto de Marcos. Marcos que estaba viendo su laptop se sorprendió al verla, lucia tan elegante como siempre, y el solo parecía un enfermo más. Se quito el paño que tenía en la cabeza rápidamente. —No te muevas demasiado, escuche que andas con fiebre alta. —Creo que sobreviviré para tu mala fortuna –Luna entro a la habitación de Marcos, este le dio un lado en la cama para que se sentara, sentía que estaba soñando y que realmente Luna no estaba allí, quizá había muerto porque no se imaginaria que ella estuviera allí, en su habitación sin que él le hubiera dicho algo —Te ves hermosa –Marcos con una mano se deslizo por el cabello de Luna, que sorprendentemente no ponía resistencia — ¿Y a que se debe tu visita? ¿Paso algo? —Bueno al principio me acerque para hablar contigo sobre los rumores que están circulando alrededor de nosotros, ya sabes soy la prima de Fabiana y mas que afectarme lo que digan las demás personas, me afecta lo que diga mi familia y bueno. — ¿Te han tratado mal? Porque yo ya hable con Fabiana al respecto y le aclare que son solo rumores. —No me han tratado mal pero creo que no sería correcto. —Sí, lo entiendo perfectamente, cuando me cure de esta fiebre, junto podemos dar una especie de anuncio para que paren con los rumores, al menos los bajaran un poco. ¿Pero tú has estado bien? Te siento algo extraña. —El que está enfermo es otro. —Eso me pasa por no abrigarme lo suficiente por las noches –Un sonido en el baño llamo la atención de ambos. — ¿Hay alguien en el baño? —Sí, mi madrastra se metió hace un rato, no sé, dijo que cambiaria mis toallas. —Qué lindo que tu madrastra te ayude, yo lo único que recibiría seria lastima. —Exageras en eso, sabes que te aprecian pero cada quien a su manera, hasta Fabiana puede que te aprecie alguna vez. Le costara pero lo hará. —No, si me sigo acercando a su ex novio. —Será imposible, el mundo de la moda nos llama. — ¿Solo eso? –Marcos no sabía si estaba caliente por la fiebre o por la presencia de Luna siendo tan sensualmente insinuante. —Bueno, para mí siempre ha sido mucho más que eso, lo sabes bien –Luna paso su mano por la sabana, rozando el m*****o de Marcos que quería sentir ese tacto más a fondo, tomo la mano de Luna y la metió debajo de la sabana donde Rose sentía su m*****o y el cómo se ponía duro alrededor de su bóxer. Con la otra mano le pidió a Luna que se acercara y la empezó a besar tomándola del cuello. Sus besos empezaron a hacerse más intensos, pero Marcos olvidaba que Desiret seguía en el baño y no se esperaba como saldría. Desiret había escuchado la voz de Luna y solo el ver como se besaban le había causado celos, ¿Esta chica no estaba saliendo con Fernando? Para Desiret solo parecía que se quería quedar con ambos. Así que decidió hacer algo improvisto, Desiret se quito la ropa quedándose en ropa interior y salió del baño. —Marcos se me ensucio el ves –Luna y Marcos voltearon y ambos se quedaron con la boca semi abierta, Luna miro a Marcos como si este fuera un pervertido. —No es lo que parece, yo no sé qué está haciendo en ropa interior.    
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