El ánimo del intento de cita del día anterior se ha ido volando por la ventana en el momento que Lidia volvió a casa para vestir como regularmente lo hace y centrarse en el estrés de conquistar al representante en la junta próxima. La oficina central ubicada en la capital ha comenzado a olvidar progresivamente el incidente con Camilo y Yamilei ejerciendo presiones para que ella vuelva a revolotear por las dependencias. Considerando que su trabajo escaló a niveles que nunca imaginó ni quiso, el estar afuera de toda la convulsión dirigiendo proyectos específicos la mantienen en una cierta zona de confort por la que está dispuesta a luchar utilizando este proyecto colaborativo de expansión. Por lo mismo se encierra en todo este asunto sin prestar atención ni a Mariela o Gael, apenas se da t

