La noche anterior terminó de una forma bastante inesperada y muy anticlimática. Habían llegado al punto de estar enredados como dos serpientes besándose y acariciándose, y cuando decidieron subir un nivel más todo el asunto se dieron cuenta que ninguno tenía anticonceptivos. Obligadamente pospusieron todo para la cita de hoy. Para bien o mal esto solo aumenta las expectativas de lo que será el encuentro. Y Lidia no es nada buena manejando ningún nivel de ansiedad o expectativa. Por lo mismo se ha levantado temprano, con más energía que de costumbre sin saber cómo manejarla. Duda si desayunar un té herbal, una leche tibia o directamente inyectarse relajantes equinos. Mariela intuía que algo así sucedería, por lo mismo el día anterior le consiguió un vestido de su talla, maquillaje

