Jonathan salió del club Palace y comenzó a caminar, estaba totalmente aturdido, no podía creer lo que le estaba pasando, definitivamente tendría que ser el karma; nunca pensó que amar a alguien pudiera ser tan doloroso. Comenzó a sentirse mareado y decidió sentarse un momento sobre la banqueta, era tarde y por un momento no supo que hacer. ¿Por qué la mamá de Carolina no le advirtió sobre esto? ¿Cómo es posible que una señora tan respetable se hubiese prestado para hacerle semejante humillación? Tal vez nunca tendría las respuestas. Los autos que transitaban sobre la avenida se detenían a mirarlo, seguramente pensaban que estaba ebrio, respiró profundo y buscó un taxi. - Por favor lléveme al hotel más cercano, necesito hospedarme esta noche – le dijo al conductor – - ¿De

